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martes, 10 de marzo de 2026

El caso Antelo y la crisis abierta en Vox Murcia

Hace unas semanas saltó la noticia de que Vox quiso forzar el relevar a Ortega Smith como portavoz del grupo municipal en el Ayuntamiento de Madrid siendo expulsado del partido al negarse a dimitir. Esto ha tenido una importante relevancia pública porque el mencionado ha sido diputado nacional y una de las caras más visibles del Vox que ascendió desde la irrelevancia pública al estrellato. Además, se une a otra de las caras retiradas como los otros puntales Espinosa de los Monteros  (vertiente más liberal) o Macarena Olona y las referencias de ámbito regional como García-Gallardo (Castilla y León) ó Sánchez del Real (diputado por Badajoz). Pero la polémica llegaría también a Murcia al pretender apartar a José Ángel Antelo, líder del partido en la Región de Murcia y diputado de la Asamblea Regional. Así, la vicesecretaria nacional le comunicó el pasado 25 de febrero la intención del partido de relevarle como presidente provincial del consejo ejecutivo e invitándole a que se apartara, dado que no puede cesarle al resultar elegido en primarias entre afiliados. Supuestamente, el motivo era renovar el liderazgo institucional del partido a cambio de mantenerlo como portavoz y candidato en 2027. Pero ya sabemos cómo funcionan estas cosas por fases, pues no olvido cómo en Ciudadanos se trató a Miguel Sánchez y a José Luis Ros aunque fuese no desde nacional sino desde una miserable ejecutiva regional. Pero no nos desviemos del tema actual.

Dimisión de la coordinadora provincial

Como Antelo se mostró en desacuerdo con la invitación a dimitir, al día siguiente saltó la sorpresa de que toda la coordinadora provincial de Vox en Murcia (cinco personas) dimitía para forzar la destitución automática de Antelo. Sin embargo, el ya ex presidente declaró que no se sentía traicionado por dicho órgano, pues asegura que alguno de ellos le confesó en privado que la decisión había sido impuesta por nacional. Mientras tanto, Gestoso y Buixadé (sector más conservador) haciéndose los locos.

Ahora bien, pronto se difundió el rumor de que la pérdida de confianza en Antelo era como consecuencia de su "mala gestión". En una entrevista al medio El Español, fuentes de Murcia aseguraron indirectamente que el problema no era tanto de su actuación política, pues en realidad ya hemos visto que siguió a rajatabla todo cuanto se le ordenaba desde Madrid. Por ejemplo, abandonó la Vicepresidencia y la consejería de Interior y Emergencias en cuanto se exigió por Abascal por el absurdo de no cerrar los centros de Menas. Sin embargo, los críticos apuntaron que había perdido capacidad negociadora con López Miras y que dividía al partido. Respecto a lo primero, carece absolutamente de sentido porque precisamente el hecho de salir del ejecutivo regional ya le hizo perder al partido gran margen de maniobra para influir. Además, suena igualmente a chiste la decepción que apunta la fuente sobre lo pactado para los Presupuestos 2025, pues Murcia carece de competencia para deportar inmigrantes. Sobre lo segundo, fue acusado de fichar a gente afín para puestos del partido a nivel municipal, señalando que habría estado generando facciones en Ayuntamientos clave. Ahí ya lo desconozco, obviamente no he estado dentro para saberlo. Pero habría que ver hasta qué punto eso era cierto, como también qué otra voz interesada se hallaría detrás de estas acusaciones.

Destitución como portavoz y acusaciones cruzadas de delitos

En una entrevista del propio Antelo al mismo medio ya comunicó que no tenía intención de dimitir. Además, las encuestas en Murcia señalaban un ascenso proporcional del partido mucho mayor que en cualquier otra autonomía y de hecho se estimaba que podrían ser segunda fuerza. Pese a ello, pasados unos días el martes 3 de marzo se anunciaba la destitución de Antelo como portavoz del grupo parlamentario de Vox Murcia. De esta manera, Rubén Martínez, que había ocupado anteriormente dicho cargo cuando el ex jugador de ACB se encontraba en la Consejería, regresaba a donde estaba. Mientras tanto, otra persona del núcleo duro de Abascal como Pepa Millán legitimaba que el partido podría hacer lo que ordenase.

La polémica escaló un nivel más alto cuando Antelo denunció públicamente el miércoles 4 al partido por usurpación de identidad y falsedad documental. El motivo fue que recibió un acuso de recibo del partido con la solicitud de cese como portavoz de Vox Murcia en la Asamblea Regional y con su propia firma electrónica y DNI. Esta alegación provocó que el mismo día la mesa de la Asamblea decidiera por unanimidad anular la destitución y nuevo nombramiento de portavoz parlamentario. Esto ocasionaba que el relevo tuviera que postergarse al lunes siguiente. La versión de Rubén Martínez fue firmaron con su puño y letra y que el certificado era del partido y no del diputado, excusa que administrativa y jurídicamente me parece muy endeble, más que nada porque en tal caso el certificado de persona jurídica mostraría el CIF y no el nombre y DNI de una persona física.  Sin embargo,  lo que alega Vox Murcia puede ser la razón por la que figure la firma de Antelo en un contrato de alquiler de una furgoneta de la empresa de su amigo cuando no era portavoz del grupo sino Consejero. Por otra parte, reveló que el mismo martes se le exigió que dejase el acta. Es decir, que no sólo querían apartarlo como portavoz sino que directamente se lo querían quitar de en medio. El día terminó con el primer teniente de Alcalde de Cartagena, Diego Salinas dándose de baja de Vox Murcia.

¿Y cuál fue la respuesta de Vox a esto? Pues precisamente el jueves 5 de marzo saltó (y qué curioso que no se publicase antes) que, al parecer, Antelo habría presionado a funcionarios del Ayuntamiento de Cartagena para beneficiar a su mujer respecto a la urbanización de unos terrenos inundados no legalizados. Dichos terrenos eran propiedad a medias de su esposa y de una concejala. Esto es MUY grave porque se le acusa directamente y sin pruebas de un delito como el tráfico de influencias que es lo que habría sido comunicado por Murcia a nacional. ¿Tal vez por Gestoso? Que por cierto, qué cosas que justo en medio de esta polémica salga la luz que este último colocó recientemente a su pareja (tras ser despedida por vicesecretaría nacional) como personal suyo de confianza en el Ayuntamiento de Murcia y en un puesto dotado con 60.000 euros. ¿Podemización de Vox Murcia? Por otra parte, se añadieron otras acusaciones de mala gestión política como reuniones con el Real Murcia que correspondían en realidad al grupo municipal o acordar con López Miras financiación autonómica para la construcción de un centro de formación de supuestamente un amigo suyo, reduciéndolo a chiringuito.

Bien, vayamos por partes. Fuentes del Ayuntamiento de Cartagena desmintieron tanto las presuntas presiones al concejal de Urbanismo así como que Antelo por sí o a través de persona interpuesta se comunicara con el departamento. Sobre el Real Murcia, el contexto es que Gestoso enrareció el ambiente por unas críticas al proyecto de ciudad deportiva y acusándolo de falta de transparencia mientras que Antelo quiso reunirse con Felipe Moreno para calmar la situación y manifestar apoyo al club. Finalmente, ante el desprecio al centro de formación, las acusaciones de Vox igualmente recibieron la respuesta enérgica de la FREMM. 

Expulsión del grupo parlamentario y del partido 

A estas acusaciones se le sumó el previsible expediente de expulsión del partido abierto el viernes 6 y añadiendo en el mismo que habría emitido supuestas filtraciones interesadas. Francamente, eso sonaba más a estrategia de ruido para proseguir en el aislamiento del señalado, aunque pudiera estar en el fondo del asunto lo que ya se comunicó días atrás y es la presunta injerencia en las agrupaciones municipales. 

En cuanto llegó el lunes 9 se materializó su expulsión del grupo parlamentario de Vox y su pase al grupo mixto, compartiendo despacho y tiempos por tanto con IU y Podemos. El mismo día, Marcos Cano de Vox Totana anunció su dimisión, que entregaba su acta de concejal y que se daba de baja en el partido, en contraste con Salinas de Cartagena. Así que la crisis en Vox Murcia no ha hecho más que comenzar y tal vez en los próximos días podría haber más bajas y dimisiones en el partido a nivel municipal de esta formación, y es que de hecho existe algún representante de una localidad con alto apoyo de Vox que permanece en silencio desde el momento en que estalló el caso Antelo. 

Centralismo recalcitrante y consideraciones

Finalmente, Vox ha designado una especie de junta gestora regional de 2 personas presidida por el otro que fue consejero durante esta legislatura, José Manuel Pancorbo (ex Fomento) y el ex presidente de la CARM Alberto Garre como vicepresidente. Vamos, que mayor centralismo es imposible. Y es que, en definitiva, todo esto que ha sucedido ha sido una decisión impuesta de Vox Nacional, aplicando con contundencia una verticalidad orgánica que responde a su afán político de centralizar el poder y limitar la autonomía regional. Y esto me recuerda, salvando a las distancias, a lo que pasó en Ciudadanos. La diferencia es que el partido CS a nivel nacional ya se encontraba en barrena y el traspiés de Murcia terminó amplificando la caída a todos los niveles que ya venía siendo difícil de detener. Habrá que ver y esperar hasta qué punto esta crisis perjudica a la credibilidad y unidad del partido a nivel de Murcia. Entiendo que, dada la naturaleza de esta formación, será muy poco probable que esta brecha abierta le afecte más allá de la presente provincia. Mis perspectivas e impresión, no obstante, es que si no consiguen tapar esa fuga que se ha abierto porque Antelo ya contaba con un importante apoyo a nivel municipal (ya sea por maniobras de que se le acusan o porque haya tejido lazos con los de dentro), se pincharán sus ambiciones para 2027 en Murcia.

(fuente de la foto: Cadena SER)

lunes, 22 de diciembre de 2025

Elecciones extremeñas 2025: arranca el hundimiento del PSOE

Ayer domingo 21 de diciembre se celebraron las primeras Elecciones al Parlamento de Extremadura de forma anticipada, puesto que tras apenas dos años la presidenta María Guardiola ha optado como la solución a la parálisis de los Presupuestos regionales. Por muy poca diferencia, dado que PSOE y PP empataron en 28 diputados siendo el primero el más votado con Guillermo Fernández Vara de presidente autonómico con cerca de 7.000 votos.  Sin duda, se benefició el PP de la caída en desgracia de Ciudadanos tras una operación en varios frentes de captación pseudomafiosa de afiliados y cargos, marketing mediático y demoscópico y por supuesto los propios errores de los responsables naranjas. Esos 7 diputados se los llevó el PP más otro más por el efecto de la concentración del voto. Por otra parte, entre los populismos de Vox y Podemos, los primeros habían ganado la partida con 5 diputados frente a 4 lo que en teoría suponía la victoria por la mínima para el PP extremeño. Sin embargo, esta legislatura que no ha llegado a su duración prevista no ha sido precisamente cómoda.

Contexto preelectoral

María Guardiola ha estado envuelta en varias polémicas por su relación con Vox y su actitud más cercana a posiciones de izquierda. Así, al principio se negaba a pactar con los de Abascal y que entrasen en el gobierno extremeño por motivo de su postura ante temas como la violencia de género, las políticas LGTBi y la inmigración. Es decir, aplicaba la misma posición que defendería una candidata del PSOE. Sin embargo, al final terminó aceptando y cediendo una Consejería de Gestión Forestal y Mundo Rural que ha tenido hasta tres titulares. Primero, la ganadera Camino Limia que dimitió por desavenencias con la cúpula. Luego el cazador Ignacio Higuero que se negó a dimitir tras la orden de Abascal de salirse de todos los ejecutivos regionales por el asuntillo de los centros de Menas. Sin embargo, terminó dimitiendo por falsear su currículum inventándose una titulación. No me extrañaría absolutamente nada que fuese Vox quien filtrase esa información a El Plural. Finalmente, Francisco Ramírez ha  terminado esta legislatura incompleta regresando la cartera departamental al PP. Vamos, que Extremadura ha sido una piedra en el zapato para el aparato de Vox, pero ha concurrido a estas elecciones anticipadas como una oportunidad para atraer al votante menos fiel y acomplejado del PP. Guardiola, sin embargo, entendía que dicho adelanto electoral favorecería una mayoría más amplia. Vox, por su parte, optó por su portavoz parlamentario Óscar Fernández y que aspiraba a duplicar sus 5 diputados. Además, por lo que se refiere a la eventual investidura, avisaron en campaña que exigirían la dimisión de Guardiola ya que de lo contrario votarían "No". Entre sus propuestas, defender la central nuclear de Almaraz, oponerse a políticas climáticas y abogar por recortes de subvenciones feministas. 

Por su parte, en la oposición, el PSOE optó sin duda por colocar al peor candidato posible. Miguel Ángel Gallardo, imputado por prevaricación administrativa y tráfico de influencias en el caso del presunto enchufe del hermanísimo de Sánchez en la Diputación de Badajoz, que se sentará en juicio oral en mayo de 2026 y que recurrió a un intento de aforamiento exprés para convertirse en diputado autonómico renunciado varios de arriba de la lista y evitar ser investigado por el juzgado de instrucción y procesado por la Audiencia Provincial. Absolutamente demencial, pero en la línea idéntica que está siguiendo este partido o mejor dicho banda organizada a nivel nacional. Tiene gente importante investigada en muchos ámbitos, pero no vacila en pasarse de frenada porque cuando la sensación de impunidad te la valida tu propia red mediática, no ves la más mínima barrera que te pare. Pues eso mismo es el PSOE Sanchista. En el lado de la izquierda populista la coalición de lo que queda de IU, Podemos más los ecologistas (Alianza Verde) ha presentado a Irene de Miguel y pretendían aprovechar la crisis y tal vez la rendición de Sánchez en Extremadura para arañar algún diputado que otro a los socialistas (partían con 4). Entre otras cosas, proponían crear una consejería de Derechos Sociales emulando a la nacional y avanzar en la administración electrónica en una comunidad rural.

En las candidaturas extraparlamentarias, sólo quería mencionar a mi ex partido Ciudadanos que presentó a un tal Ignacio Rama como candidato. Entre sus propuestas, más empleo interno y ayudas a autónomos y al emprendimiento para evitar la emigración, mejorar infraestructuras, plan de vivienda, fase 2 del Hospital de Cáceres, matrícula gratuita en titulaciones estratégicas para trabajar en Extremadura, prácticas formativas gratuitas y plan de retorno del talento joven. Lo que más me gustó fue el cartel de campaña con una silla naranja vacía. Muy acertado. Soy uno de esos casos que parecen raros de que no  mantengo rencor a CS, sino que me entristece su caída. Y, desgraciadamente, Ciudadanos hace años que mediáticamente está desaparecido y demoscópicamente muerto. De 2019 a 2023, los votos pasaron de ser cerca de 70.000 con 7 diputados a poco más de 5.000. Así que mi expectativa era de que no iban a llegar ni a 2.000 votos.

Resultados electorales

El PP, como era previsible, ha ganado las elecciones con un 43,2% si bien en realidad ha sido perdiendo votos. Habiendo perdido cerca de diez mil, ha sido capaz de aumentar un escaño por la menor participación y la distinta proporción de votos del resto de las fuerzas. Y es que la fórmula electoral, en ocasiones, permite que la debacle del segundo más votado le proporcione una subida al ganador pese a no haber hecho más méritos. De esta forma, la candidatura de María Guardiola pasa de 28 a 29 diputados, de manera que su objetivo de no depender de Vox se ha ido al traste y seguirá siendo igual de imprescindible para gobernar que ya lo era antes de convocar elecciones. Es cierto que parece haberse quedado a 244 votos del escaño nº 30 que lo se arrebataría al PSOE en Cáceres y que podría añadirse según el voto por correo, pero nada cambiaría realmente. Probablemente haya arrebatado varios miles de votos al PSOE, pero lo que le ha reducido Vox ha resultado mayor que ese eventual aumento. Por consiguiente, habrían perdido más votos a su derecha que ganado por la izquierda.

El PSOE del imputado Miguel Ángel Gallardo ha perdido nada menos que más de 100.000 votos respecto a hace dos años con un porcentaje de 25,7%. El piñazo, por tanto, ha sido generalizado en las dos provincias y en casi todos los municipios y han pasado de tener 28 diputados a retroceder a un suelo de 18 que es con mucha diferencia el peor en toda la historia de la autonomía. En términos prácticos, hay que atribuir esta huida masiva de votos a un trasvase a Podemos equivalente a lo que han aumentado, otro indeterminado al PP y a la abstención (que aumentó este año un 7,7%). En declaraciones públicas han demostrado una vez más lo desnortados que están atribuyendo un desastre al PP que en realidad lo han cometido ellos mismos.

Vox, por su parte, ha escalado de los 5 diputados hasta los 11, duplicando su fuerza y siendo por tanto la que proporcionalmente más ha aumentado. Su fuerza electoral no provendría exclusivamente del PP, sino probablemente de nuevo electorado o de abstencionistas de 2023, pues ha pasado de 50.000 a 90.000 votos nada menos y bordeando el 17% en una Comunidad Autónoma perteneciente a la España vaciada.

Finalmente, Podemos ha subido de 4 escaños a 7 con un 10,25%, lo que para ellos es una subida importante si bien inferior a 20.000 votos en comparación con todo lo que perdieron los socialistas. De esa manera, sólo el electorado más escorado a la extrema izquierda se habría decantado por la opción morada mientras que una mayoría habría preferido quedarse en casa o incluso votar al PP antes que hacerlo a un imputado por corrupción y decepcionada por el rumbo del PSOE a nivel central.

Finalmente, Ciudadanos ha terminado obteniendo 1.234 votos.  Así que efectivamente y por desgracia no me equivoqué. El partido está muerto y no lo saben. Ya comenté en otro post las razones por las que fracasó el partido. Entre ellas, no supieron enarbolar sus banderas de la forma suficientemente inteligente como para diferenciarse del PP, pues para mucha gente aún afín terminó siendo una versión "lavada y planchada del PP" como acusaba la izquierda. En cambo, Vox ha bebido de todo este estallido de la polarización política desde las bravuconadas separatistas y ha defendido banderas ideológicas con mejor maestría: contra el feminismo socialista y políticas wokistas, la inmigración ilegal y la inseguridad ciudadana, la Agenda 2030 y hasta los okupas. Frente al pragmatismo, Vox ha potenciado la ideología igual que lo hizo Podemos en su día, sólo que multiplicando su fuerza en lugar de retroceder. Seamos honestos. Es imposible hoy día, pero totalmente imposible que un partido de centro o moderado triunfe en España. Lamentablemente, no es una época propicia por la altísima polarización política, social y mediática que existe y donde la ideología tiene un mayor peso que hasta hace poco el liderazgo o la economía.

Futuro

A partir de hoy lunes, María Guardiola tiene la responsabilidad de volver a formar Gobierno siendo consciente de que NADA ha cambiado para mejor respecto a su objetivo de lograr una mayor autonomía de su ejecutivo, pues volverá a depender de Vox. Y será entonces cuando los de Abascal ratifiquen o se desmarquen de su arma electoral de no investir a María Guardiola y exigir su dimisión para permitir la investidura. Sin embargo, para Feijoo y el PP nacional, esto es lo de menos, pues lo que el partido a nivel central esperaba era celebrar y promocionar el hundimiento tanto de un PSOE cada vez más conectado con la corrupción sistémica como de un líder nacional como Pedro Sánchez que no cesa de huir hacia adelante. Por consiguiente, la victoria electoral ha sido más de Feijoo que la de Guardiola. Sin embargo, los resultados han visualizado igualmente el fortalecimiento de su principal competidor por la derecha que es Vox y a su vez el único recurso al que la izquierda podría recurrir para activar el voto.

El próximo envite electoral será el de Aragón, que tendrá lugar en el mes de febrero de 2026 y lo comentaremos en este mismo blog. Presumiblemente, el escenario será bastante parecido al presente y por tanto retratando una nueva y fuerte derrota del PSOE, que en realidad es lo único a lo que está aspirando teniendo en cuenta la vergonzosa actuación que está teniendo amplificada por sus satélites mediáticos sufragados sobre todo con dinero público.

miércoles, 9 de julio de 2025

La Oposición en España: puntos débiles y qué mejorar para una alternativa eficaz

Respecto a política nacional, suelo hablar más del Gobierno de España por razones obvias, que son básicamente el hecho de que ostente el poder (y cada vez más por razones formales y fácticas) y su entorno de corrupción generalizada que se está extendiendo y que parte desde el propio PSOE. Sin embargo, es preciso echar un vistazo a la situación de la oposición que es la única que puede desalojar a uno de los ejecutivos más infames que se recuerda en la historia democrática de España que va a cumplir 50 años en 2026. Actualmente son el PP y Vox. No cuento al partido populista SALF, aunque muy probablemente colará al menos un diputado, por su tufillo pro Putin y sobre todo por su ausencia total y absoluta de un programa político. Con todo, echo mucho de menos al último partido al que pertenecí, Ciudadanos. Es más, estoy convencido de que este lamentable escenario de corrupción y polarización máxima sería el más propicio para que Albert Rivera y su equipo alcanzase la presidencia del Gobierno. Es muy triste que la gran oportunidad haya venido desacompasada y hoy día el partido naranja no sea ni una sombra de lo que fue en su día. Dan ganas de llorar sólo de pensar lo que tenemos para expulsar al autócrata de Sánchez, pero... ye lo que hay. En fin, entremos en materia.

Un PP apoltronado y con miedo al cambio

El PP tiene a un líder que en Galicia obtuvo varias mayorías absolutas, pero que trasladado al contexto nacional no parece capaz de exportar ese carisma. Es cierto que no le ha costado mucho superar a un Pablo Casado absolutamente desubicado en su momento, que llegó a hundir al partido en los 66 escaños y enterró su carrera política por un pulso perdido con Isabel Díaz Ayuso y una polémica con su hermano que se desmontó en segundos. Fue en 2022 cuando Casado y Egea se tiraron a la piscina sin agua y Alberto Núñez Feijoo cogió el testigo. Personalmente, no me parece un líder inteligente para nada, sino que tira del argumentario de siempre del PP y va a remolque del hundimiento de la credibilidad del gobierno Sánchez. En cambio, Ayuso sí que encarna al antiSanchismo, lideró una gestión alternativa del COVID que se refrendó en dos mayorías absolutas y es un verso suelto en el PP con muchos adeptos incluso fuera de habituales votantes. Algo similar es la excelente oradora Cayetana Álvarez de Toledo, pero en un plano de popularidad más secundario. No es menos cierto que Ayuso es detestada en mucha mayor proporción por la izquierda en comparación con Feijoo y eso normalmente suele ser algo más positivo que negativo, más allá de las mentiras que se han dicho sobre ella asumiéndole la responsabilidad de un número de muertes en las residencias de Madrid que controlan tanto como ignoran las del resto de 49 provincias de España. Por el contrario, Feijoo no se atreve a cuestionar muchas de las políticas socialistas (como las del feminismo impostado y el modelo inmigratorio) como tampoco el creciente gasto público, definiéndose falsamente liberales cuando ni tan siquiera lo cumplen reduciendo impuestos y ya no digamos desde la perspectiva social. Y lo que es más, que tampoco están para dar muchas lecciones contra la acaparación del poder y la corrupción a pesar de que los socialistas tienen más experiencia y les superan en ese sentido.

La ideologización de VOX como oportunidad y amenaza

VOX por su parte sigue teniendo la misma cabeza que le dirige desde 2019 que fue su momento de eclosión, cuando la llegada del "Frankenstein" de Pedro Sánchez y su banda tras la moción de censura exitosa de 2018. Seis años parece mucho tiempo para alguien como Santiago Abascal que todavía no ha llegado a ocupar puestos de gobierno. Si bien Aznar y Rajoy tardaron 7 cada uno, en el caso de este partido estamos hablando de una formación estrechamente (y tal vez demasiado) ligada a su líder siendo el más valorado entre los votantes propios. Al margen de ello, en el desarrollo del relato supieron ganarle el pulso a Ciudadanos como partido alternativo por su marca ideológica mucho más definida y robusta, que además fue impulsada y favorecida por la creciente polarización política. 

Además, han contado con la labor de portavocía mediática o comunicación externa de muchos influencers en plataformas de YouTube y Twitch que simpatizan y difunden el mensaje de VOX y sus cargos. Sin embargo, pese a la ayuda de los creadores de contenido, los dirigentes del partido no han sabido modular una mejor estrategia de comunicación interna para desacreditar las acusaciones de "extrema derecha" y ni tan siquiera se han esforzado en dar motivos para desmontarlas, puesto que han sacrificado la vertiente liberal (ejemplo Iván Espinosa de los Monteros) para centrarse en la nacional-conservadora (por ejemplo Jorge Buixade), que consiste en aplaudir todo lo que haga Donald Trump y demonizar a la Unión Europea cuando el problema son los burócratas de Bruselas. Es decir, al igual que en España el problema no es la propia España sino su Gobierno nacional. En varias ocasiones han invitado al presidente de Argentina Javier Milei, pero su política liberal libertaria y su brillante gestión económica no tienen nada que ver con VOX y flaco favor, de hecho, le hace a éste el relacionarse con los conservadores españoles. Sólo se parecen en que se oponen al socialismo, que no al intervencionismo que siguen defendiendo los de Abascal.

Relaciones entre ambos

El PP no ha podido hacer con VOX lo que logró años antes con Ciudadanos, porque ni tan siquiera se ha esbozado mínimamente el escenario propicio para ello: se aprovecharon de un partido próximo en términos programáticos pero en barrena, con descenso súbito de confianza en el electorado, débil de ideología por ausencia de banderas claras y fuertes, una calamidad en términos de comunicación, con una pésima estructura organizativa interna, dotado de un reducido equipo de palmeros frente a una enorme cantidad de militantes desafectos y para colmo sin populares creadores de contenido que los apoyasen. Los azules tan sólo fueron ordenadamente contactando con naranjas de toda España gracias a peones contratados como Fran Hervías y Emilio Argüeso, recuperando en buena parte a antiguos militantes o simpatizantes del PP. Frente a un partido en evidente descomposición y decadencia, el PP les ofrecía la seguridad de una continuidad o lo que es más, un puesto público que no habían podido alcanzar en Ciudadanos. Y de ahí, tirar de argumentario de "se transfugó el partido", y "me voy para no sacrificar mis principios". Esta humillante operación se efectuó por fases para dar la impresión al millón y medio que quedaba de votantes que CS era un partido muerto y que "la casa común del centro derecha" era el PP. Pues bien, todo eso con VOX no les vale.

Así que el PP no tiene más remedio que entenderse con VOX si quiere tener alguna oportunidad de gobernar, a pesar de que los de Abascal no cesan de disparar al PP por motivos electoralistas. La vía moción de censura ya sabemos muy bien que es un instrumento más parecido a garbillar agua que otra cosa. Ya se intentó en dos ocasiones por parte, precisamente, de los conservadores con sendos fracasos: en 2020 tras el confinamiento con Abascal como candidato y en marzo de 2023 con el independiente Ramón Tamames, a 4 meses de las urnas. En los dos casos, los únicos votos favorables fueron los de VOX y en realidad los números no daban ni votando el PP ni los que quedaban de CS (9 más un tránsfuga). A día de hoy es imposible una moción exitosa porque los partidos independentistas PNV y JUNTS se cierran a cualquier posibilidad de investir a Feijoo al entrar VOX en la ecuación.

En términos electorales, los de Abascal siguen siendo una opción más que visible para un electorado que posiblemente sea el más fiel de los actuales partidos en liza. Y es porque han tenido éxito en vender sus banderas ideológicas: lucha contra el feminismo institucional, la inmigración ilegal, la inseguridad en términos generales, la agenda 2030 de la ONU y el sector agrícola y primario como pilar económico frente a las regulaciones de la UE. Además, dentro de los jóvenes está teniendo más capacidad de simpatización que el PP, entre otras cosas porque ya no se creen el cuento del feminismo institucional que a día de hoy no busca ningún tipo de igualdad sino que a los hombres los señala y a las mujeres les sustituye el "dueño", pasando de ser hombres a ser otras mujeres. Ahora bien, existiendo importantes aspectos de debate en cada una de las áreas mencionadas, el PP hace tiempo que tiró la toalla con la batalla cultural y es sin duda lo que ha favorecido que su adversario más cercano sea más rival que socio. Entre eso y las experiencias pasadas con Ciudadanos, el PP entiende que en la medida de lo posible le es más rentable forzar a un gobierno autonómico o nacional de carácter monocolor, sin coaliciones de ningún tipo. Es decir, el mismo discurso que tuvo López Miras en Murcia. Pero, obviamente, para ello el PP debe de estar mucho más fuerte electoralmente que hace dos años. Pues aún con el importante crecimiento al absorber CS, todavía se quedó a cuatro escaños de Moncloa al no lograr sumar sólo con VOX. Por tanto, algún movimiento que otro tendrá que hacer el PP para que su credibilidad de pedir votos sin sillas tenga el sustento de que la aportación aritmética de VOX sea proporcionalmente mucho más pequeña.

Qué pueden mejorar y sus retos de futuro

A mí modo de ver, tanto PP como VOX deberían renovar sus estrategias comunicativas y  replantearse tanto sus liderazgos como si merece la pena encerrarse en sus nichos. Sobre lo primero, esta semana se han manipulado las declaraciones de uno y otro. Respecto al PP, se extendió el bulo de que estaban dispuestos a repetir elecciones si VOX exigía puestos de gobierno, cuando en realidad sólo dijeron que negociarían y sumarían con estos sin ofrecerles carteras ministeriales. Una vez más, tuvo que salir Ayuso a poner orden ante el enésimo fallo comunicativo del PP. Sobre VOX, se manipularon unas declaraciones sobre expulsión de inmigrantes ilegales que cometiesen delitos extendiendo a ocho millones de personas. Sin embargo, fue favorecida esa distorsión por una desafortunada comunicación de Rocío De Meer. Teniendo mucho razón en el fondo que señalan sobre el problema de UNA PARTE de la inmigración, su comunicación resulta ser pésima. Sobre todo, lo que menos ayuda es usar el término "invasión" que suena enormemente racista si no se contextualiza adecuadamente y se da pábulo en las RRSS. Y ya no digamos de lo de "religiones raras" que introdujeron como uno de los parámetros para expulsar a inmigrantes legales con nacionalidad o no.

Tengámoslo claro: dar batalla cultural no es responder a un radicalismo de extrema izquierda con otro radicalismo aún en términos lingüísticos, si bien tampoco la tibieza es la solución. Es el caso del PP, que se limita a señalar que no está a favor ni de la inmigración masiva ni de las deportaciones masivas, todo para quedar bien con todo el mundo sin aportar qué haría. Al mismo tiempo, mira para otro lado (como Moreno Bonilla) ante la inseguridad que crean los centros de Menas, que no puede extenderse a todos pero sí a ciertos donde se sabe (cuando no oculta) que se han atacado a mujeres. El camino lo señala Giorgia Meloni presidenta italiana cuya política de inmigración ha sido aplaudida por varios países de distinto color gubernamental y lo que es más llamativo, incluyendo a la Comisión Europea. Incluso el escritor Arturo Pérez-Reverte se rindió ante un discurso suyo que ha ofendido a la izquierda pro inmigración masiva, así que más motivos para aplaudir a la italiana.

Respecto a los nichos, el PP cuenta con una ingente cifra de fieles que son mayores de 65 años al igual que el PSOE y que seguirán votando pase lo que pase. Que sólo quieren que se les pague y suba su pensión, aunque no tengan ni la mitad de gastos que tiene un trabajador o un autónomo a los que se les fríe a impuestos tanto directos como indirectos. Y estos últimos no están muy contentos con el PSOE pero tampoco con el PP, contribuyendo el bipartidismo al desequilibrio y conflicto intergeneracional y rematando con una juventud que encuentra imposible acceder a una vivienda. Más le valdría al PP escuchar más a los jóvenes y preguntarse por qué VOX les quita terreno. Sobre si Ayuso sería mejor candidata que Feijoo, no me cabe ninguna duda, si bien no es menos cierto que como reacción colateral podría reactivar el voto de la izquierda como ya lo hizo con la derecha Pablo Iglesias. Además, sigue "pecando" de defender buena parte de la tibieza clásica del PP. Y es que una cosa es ser de centro y otra caer en el denominado "buenismo", que no es rehuir deliberadamente de las matizaciones y grises en políticas en las que tienes miedo de ofender. Justo lo que pasa con el sistema de pensiones.

En cuanto a VOX, aparte de que considero que debería de aprender a caminar sin Abascal o como mínimo renovar sus caras si quiere continuar creciendo, máxime cuando ya han desaparecido muchas relevantes como Macarena Olona e Iván Espinosa, sigo pensando que ha descuidado el libre mercado fomentado por la UE en pro del proteccionismo nacionalista que disfraza de "patriotismo". En ese concepto introduce a todas sus banderas cuando la realidad es más compleja que eso. Todos somos españoles, pero no por ello hay que comprar y consumir todo lo que se produzca en nuestra tierra que nos interesa otro tipo de prestaciones, más calidad o más barato. Y los aranceles de Trump, sólo con sus continuos anuncios, lo que hacen es distorsionar el mercado. Otras referencias internacionales del partido son Viktor Orban y Mateo Salvini, dos pájaros que coquetean ambos con Putin y el último con los independentistas catalanes.

Conclusiones

En definitiva, PP y VOX parecen cómodos a remolque de todo lo que está sucediendo de noticias continuas de corrupción y escándalos del PSOE y todo el entorno de Sánchez: su hermano David Sánchez imputado por tráfico de influencias y prevaricación, su esposa Begoña Gómez por tráfico de influencias, apropiación indebida e intrusismo profesional, el ministro Bolaños acusado de falso testimonio y malversación, su Fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz por revelación de secretos, sus dos últimos secretarios de organización (José Luis Ábalos y Santos Cerdán) por pertenencia a banda criminal, cohecho, tráfico de influencias y malversación, el adjunto Francisco Salazar acusado de acoso sexual, etc... y no parecen más que confiarse con las encuestas de medios de comunicación más afines a sus programas que, como es lógico, están infladas de participación de lectores que sin duda son opositores al Gobierno actual (como es mi caso) pero que no reflejan una realidad segura. Y lo sucedido en 2023 se puede volver a repetir cuando haya comicios sea este 2025, el año que viene o en 2027 como está previsto en teoría. 

A mí no me generan confianza ni Feijoo ni Abascal, ni PP ni VOX y no tengo ninguna ilusión por votarles. Pero ante la desaparición de Ciudadanos y la existencia de un Gobierno, como digo, infame, sólo me queda elegir una papeleta entre ellos y votar con la nariz tapada. Otros muchos no lo harían, así que mejor dejen de ejercer una actitud pasiva disfrazada de trabajo que no es tal y céntrense en mejorar por el bien real de España. Que sí, que lo importante es echar a Sánchez y a su banda para siempre y no queda más remedio que votar a estos, pero eso no quita que todo lo que necesita España y su democracia tampoco lo encarnan ni el PP ni VOX a día de hoy.

Fuente de la foto: RTVE Noticias.