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lunes, 18 de mayo de 2026

Elecciones en Andalucía 2026: más participación, más proporcionalidad

Ayer se celebraron las elecciones andaluzas de 2026, que en diferencia con las anteriores autonómicas de Extremadura, Aragón y Castilla León no se vio afectada en su calendario habitual que siempre ha sido separado de las regiones del artículo 143 de la CE (de régimen común). En las últimas que se celebraron en 2022, Juan Manuel Moreno Bonilla obtuvo una arrolladora mayoría absoluta duplicando los votos y acaparando 58 diputados de 109. Había conseguido simple y llanamente los mejores resultados de la historia del PP en Andalucía. La subida de 32 diputados nuevos absorbió mucho más votos que los que dejó Ciudadanos que pasó de 21 a cero mientras que el PSOE bajó de 33 a 30. Vox, con Macarena Olona, subió de 12 a 14 y las escisiones de la marca de Podemos salieron perdiendo con 5 diputados para Por Andalucía y 2 para la marca Adelante de Teresa Rodríguez, desapareciendo 10 escaños por el camino. En definitiva, los andaluces validaron en las urnas una gestión de gobierno mientras que los socialistas amortiguaron la fuga de votos al PP gracias a que capturó a buena parte del electorado de Podemos.

Contexto preelectoral y encuestas

En los presentes comicios de 2026, Juanma Moreno aspiraba a mantener la mayoría absoluta y no depender de Vox. Los de Abascal presentaron a Manuel Gavira, portavoz del grupo parlamentario y secretario de la mesa del parlamento andaluz y su propósito era justo lo que no quería el PP: romper la mayoría para que tuviese que pactar y, según el resultado, poder exigir al menos la participación en una Consejería. La media de las encuestas publicadas apuntaba a que la continuidad de la mayoría absoluta era posible, al situarse justo en los 55 diputados. Sin embargo, al mismo tiempo muy ajustada como para confiarse. A ese respecto, Vox hizo unas declaraciones en campaña que considero desafortunadas al deslizar que votaría NO en una investidura de Moreno Bonilla. Las perspectivas en las encuestas eran que podía aumentar un escaño más, pero la comunicación de sus mensajes podía ser clave. En esta guerra, Juanma Moreno únicamente comentó que la decisión de gobernar o no en coalición dependía del electorado andaluz, trasladándole esa decisión poco cómoda para él pero de forma inteligente.

En la oposición, el PSOE volvió a jugar la arriesgada carta de recurrir a una ministra como en Aragón, si bien en este caso se trató de una figura con una popularidad mucho más baja que la de Pilar Alegría. Esta última, en Aragón, ya se enfrentó al recuerdo de haber sido portavoz de un Gobierno que causa más rechazo que nunca a la derecha de su posición, que cada vez es más amplia. Sin embargo, María Jesús Montero estaba un plano muy superior de crítica al haber sido Ministra de Hacienda. Fue protagonista de que no se hayan aprobado Presupuestos Generales del Estado, así como de subidas de impuestos y cotizaciones en un escenario de inflación y pérdida de poder adquisitivo para trabajadores y autónomos. Con el incremento percibido de descontento en esas clases sociales, podría valorarse que la mochila de su gestión ahondaría en la herida de un PSOE andaluz hecho trizas. Y es que todavía había sitio para más, pues se hizo público que el Tribunal de Cuentas detectó que se habían desviado 10.000 millones de euros de fondos europeos a pagar pensiones públicas. El postre de despropósitos en plena campaña fue calificar la muerte dos guardias civiles en Huelva una operación contra los narcos de "accidente laboral". Con todo esto, los socialistas perderían "sólo" 2 diputados más.

En cuanto a la izquierda alternativa, la coalición en la que se unieron Podemos, IU y Sumar volvió a probar suerte (PA) con Antonio Maíllo y con el objetivo de como mínimo de sobrevivir en un escenario en el que este espectro está en claro retroceso. Por una parte, podía ser un termómetro de qué perspectivas tendría la plataforma impulsada por Gabriel Rufián. En otro plano estaba Adelante, que renovó la cara principal retirándose Teresa Rodríguez y colocando a José Ignacio García, funcionario y psicólogo gaditano que formó parte de Podemos desde sus inicios en esta comunidad autónoma. Las encuestas apuntaban a que la segunda candidatura tendría más opciones de recoger el voto socialista más a la izquierda y logrando empatar con sus competidores más cercanos, tal vez por la crisis de credibilidad de Sumar y Podemos a nivel nacional.

En cuanto a SALF se presentó Adrián Yacar, policía nacional en excedencia. El sevillano Alvise exigió para no presentarse que PP y Vox le hicieran caso en 5 condiciones: reforma electoral, cierre de chiringuitos, fin sobresueldos a diputados, medida para solucionar la crisis de la vivienda y fin de las guerras, dando a entender que no se le diese ni un euro más a Ucrania ni se colaborase con la OTAN para defender a los países árabes de la teocracia criminal de Irán. Nada más empezar la campaña se hicieron públicas en cascada varias noticias negativas y polémicas de Alvise como la mala relación con su padre que desearía que metieran en la cárcel a su hijo, una denuncia por amenazas del Alcalde de Algeciras y la más importante, la retirada de su inmunidad parlamentaria por motivo de investigaciones por presunta financiación ilegal. Pese a todos estos líos, ¿conseguiría colarse por fin?

Finalmente, Ciudadanos no se presentó. En realidad, para sorpresa de nadie.

Resultados electorales y claves de la noche

El PP de Moreno Bonilla, tal y como era esperado, resultó ser la candidatura más votada. Sin embargo, no alcanzó la mayoría absoluta y perdió hasta 5 diputados a pesar de que aumentó sus votos en cerca de 150.000. ¿El motivo? el incremento de la participación electoral, que subió más de un 7,5% pasando de un 44,51% a un 52,16% y que en mayor medida se destinó a otras candidaturas. De esa manera, por mero efecto de la fórmula electoral, la proporción de los otros partidos y especialmente de Adelante Andalucía le hizo perder al PP la mayoría absoluta quedando en 53 diputados, es decir, a dos de la misma. Con estos datos, la pérdida no puede asumirla el PP como decepción sino más bien enfocarla como un punto de superioridad respecto a su principal socio, aparte de una continuidad electoral que deja a los socialistas casi un 50%. Y realmente esa es la foto que a nivel nacional le importa a los populares.

El PSOE de María Jesús Montero, sorprendentemente, también subió en votos conquistando 50.000 más pero perdió los dos diputados que le estimaban las encuestas por el mismo motivo antes señalado. En tal escenario, haber horadado aún más en el suelo electoral histórico del socialismo, no es del todo un fracaso rotundo. Por una parte, no cabe duda de que ha puesto de manifiesto su debilidad para concentrar el voto de la izquierda al no haber sido capaz de arañar voto de las otras dos candidaturas y, además, perder la batalla de la movilización. Por tanto, es un mal resultado pero, en un momento en que los socialistas están más preocupados de mantener Moncloa que de recuperar autonomías que tienen más que perdidas, que aumente algo el bloque de la izquierda les consuela en su estancamiento propio. Es más, pese a todas las barrabasadas que están cometiendo a nivel nacional, por más que sigan revelándose corruptelas, los socialistas siguen manteniendo un bloque incondicional que los va a seguir apoyando y eso es así en Andalucía, en Extremadura, en Aragón, en Castilla y León y en toda España.

Vox ha experimentado un resultado con sabor entre dulce y amargo. Por una parte, se ha roto la mayoría absoluta del PP en Andalucía, lo que obliga a éste a tener que buscar sus apoyos. Por otra parte, los propios de Abascal tan sólo han sido capaces de incrementar sus votos en unos 80.000 logrando un diputado más (15) necesitando Moreno tan sólo dos apoyos más para ser investido. Es un escenario que, realmente, no dibuja un poder importante de Vox que con arreglo a las declaraciones de campaña no merecería ejercer ningún poder en ninguna Consejería. Así que si Vox cumpliera con su amenaza de votar "no" a la investidura de Moreno, esa pataleta tan sólo le conduciría a nuevas crisis internas que, a día de hoy, aún no habrían ejercido influencia en su electorado actual. Personalmente, si fuese simpatizante de Vox no estaría muy contento e invitaría a una autocrítica. Es lo que sugiere, por ejemplo, el creador de contenido David Santos.

A la izquierda del PSOE, el gran ganador ha sido Adelante. Estamos hablando de una lista que ha pasado de un 4,58% a un 9,62% de los votos, subiendo más de 230.000 votos (tenía 169.000 en 2022) y pasando de sólo dos escaños a ocho. Personalmente intuyo que esa subida se explica en haber capitalizado la movilización electoral y haber pescado buena parte de ese voto en la abstención y nuevos votantes. Como hemos visto, PP, PSOE y Vox han subido, pero el incremento de Adelante ha sido espectacular. ¿Los motivos concretos? Era la primera vez que se renovaba el liderazgo tras dejarlo Teresa Rodríguez (que reveló ayer que padece un cáncer y pasa quimioterapia) y los mensajes transmitidos podrían tener un cariz más transversal y renovador para una cierta parte de los andaluces más descontentos. Entre ellos, los más cercanos al andalucismo que en otra época era más de centro derecha. Además, la crisis de imagen y liderazgo a nivel nacional de los partidos Sumar y Podemos que integraron la coalición de Por Andalucía (y que perdieron 20.000 votos) les ha favorecido vencer en ese duelo de la izquierda alternativa. Así que en términos comparativos este efecto se parece más a Aragón con la Chunta que Extremadura o Castilla León. Ahora bien, no es ni mucho menos mal resultado continuar con 5 diputados pese a la fuga de votos, seguramente en dirección a PSOE y Adelante.

Por último, SALF consiguió más de 105.000 votos que no han servido prácticamente para nada. O sí, para evitar que Vox o el PP capturase algún diputado más. Ni siendo de Sevilla ha conseguido Alvise obtener representación, demostrando que es perfectamente compatible conquistar 800.000 votos en unas Europeas con circunscripción única y no comerse un "torrao" (por no emplear otra palabra) con elecciones en provincias. ¿Se acabó ya la fiesta o todavía seguirá bailando con las luces encendidas?

El futuro político de Andalucía y sus retos

En atención al programa electoral del PP, la legislatura 2026-2030 se centraría en Economía en una vía liberal con bajada de impuestos, simplificación administrativa y captación de inversiones. El objetivo de Moreno Bonilla es convertir a Andalucía, una región tradicionalmente agrícola (ocupa un 40% del VAB), en líder en sectores estratégicos como el turismo, la industria e incluso las energías renovables. Pese a ello, choca con Vox en que este último propone rebajas fiscales mucho más fuertes no ya en el IRPF sino también suprimiendo impuestos autonómicos. También se promete un enfoque liberal en Vivienda sin intervenir de forma significativa el mercado inmobiliario sino facilitándole el camino: liberalizar suelo, agilizar licencias y fomentar la colaboración entre sector público y empresas para incrementar la oferta de vivienda pública asequible. Igualmente, es importante agilizar la burocracia y atender especialmente a colectivos como jóvenes y familias. Vox coincide en todo salvo en su lema propio de "prioridad nacional" para acceder a ayudas y vivienda protegida. Sin embargo, sólo puede equipararse al "arraigo" en el que caben españoles de origen, nacionalizados y extranjeros con residencia establecida de varios años. Por tanto, quedaría fuera un murciano que lleve poco tiempo.

En Sanidad, lo que todo el mundo espera es (valga la redundancia) reducir las listas de espera de operaciones quirúrgicas con más profesionales, reforzando plantillas y reorganizando el Servicio de Salud. También prometió ampliar horarios en atención primaria, invertir en tecnología sanitaria y mejorar las infraestructuras. Vox coincide en muy buena parte, añadiendo la necesidad de aumentar las camas en los hospitales. En la otra gran política pública, en Educación, el PP apuesta por el refuerzo de la Formación Profesional y educación especial así como de la digitalización, limitándose por lo demás a respetar la libertad de elección de centro y apoyo a la enseñanza concertada. Vox es más ideológico a este respecto, señalando particularmente su rechazo al "adoctrinamiento ideológico" en las aulas.

En Medio Ambiente, el programa del PP cree importante para combatir la escasez de agua el modernizar regadíos, reforzar infraestructuras hidráulicas y avanzar en energías renovables. A este respecto, la más eficiente y que podría ahorrar más es la eólica. Por su parte, Vox es partidario de la soberanía energética frente a la Agenda 2030 y de mantener un mix energético en el que la energía nuclear sea protegida y las renovables no choquen con la agricultura y ganadería.

Finalmente, sólo queda que Vox sea consecuente con su posición y no pretenda jugar al ajedrez contra Moreno Bonilla pues, como valoro, tendría todas las opciones para salir perdiendo si lo hace.

lunes, 16 de marzo de 2026

Elecciones en Castilla y León 2026: continuidad sin grandes cambios

Ayer 15 de marzo se celebraron elecciones autonómicas en Castilla y León. Las de 2022 se celebraron por primera vez de forma anticipada antes del fin de legislatura y, como el Estatuto de autonomía establece que las legislaturas son de 4 años, no sucedió como en Madrid que tras las de 2021 se volvieron a celebrar en 2023. Los motivos del anterior adelanto fueron puramente electoralistas del presidente Alfonso Fernández Mañueco. Fue sencillamente para aprovechar el desgaste del PSOE a nivel nacional por Pedro Sánchez y además quitarse de en medio a Ciudadanos que se encontraba en barrena, demoscópicamente desaparecido en las encuestas y siendo absorbido por el PP. Sin embargo, pese a que el PSOE perdió 7 procuradores (28 final) y CS sufrió una terrible masacre pasando de 13 a un sólo representante (Francisco Igea), sólo le sirvió a los populares para pasar a ser la fuerza más votada subiendo dos escaños (de 29 a 31). Buena parte de lo que perdieron los naranjas se lo llevó VOX que precisamente hizo el movimiento contrario al pasar de forma espectacular de 1 a 13. Por lo tanto, la "gracieta" de Mañueco le valió de muy poco teniendo que tragarse a un ultra sin oficio ni beneficio como Juan García-Gallardo. En las opciones minoritarias, hubo éxito de los partidos de la España vaciada, ya que entro muy fuerte la opción provincialista Soria Ya con 3 procuradores. Además, se coló igualmente Por Ávila con 1 escaño mientras que Unión del Pueblo Leonés (UPL) se incrementó de 1 a 3. Estos resultados confirmaron la fuerza de esas alternativas locales frente a la debilidad del PSOE y de Podemos, reduciéndose ésta última a un solo representante.

Contexto preelectoral

En esta nueva legislatura la Cortes castellanas se incrementan en un procurador pasando de 81 a 82 debido al incremento de población en Segovia. ¿El motivo? probablemente esté detrás el terrible encarecimiento de la vivienda en la provincia de Madrid. 

El PP ha repetido una vez más con Mañueco pero renovando a la mayor parte de las listas. Siendo la mayoría absoluta de 42 procuradores, se antojaba claramente imposible que fuese capaz ni tan siquiera de acercarse. Y de hecho ya vino ajustada en las anteriores de 2022 y las encuestas en el mejor de los casos apuntaban a subir un solo asiento.

VOX, con el leonés y presidente de las Cortes Carlos Pollán, aspiraba a seguir la racha de fuertes subidas a pesar de que ya partía del increíble resultado de hace 4 años conseguido por Juan García-Gallardo. Hay que recordar que este último señor dimitió hace un año de acusando a la dirección de Vox de oligarquías y fanatismo y que no era partidario de haber dejado los gobiernos autonómicos por el asuntillo de los centros de Menas. Aún así, las encuestas le habían seguido dando un nuevo aumento pudiendo obtener hasta 3 sillas de procuradores más. Sin embargo, poco antes de la presente campaña estalló una crisis interna en el partido tras las destituciones ordenadas por Abascal de Ortega Smith como portavoz del grupo municipal en el Ayuntamiento de Madrid y de José Ángel Antelo como presidente de la coordinadora regional en Murcia. Así que estaba por ver cómo afectaría ese entorno enrarecido a las elecciones.

En la oposición, el PSOE contó con Carlos Martínez (Alcalde de Soria) para intentar resistir y no seguir hundiendo al partido en una autonomía más. Ha tenido como competidores por la izquierda sobre todo a las formaciones provincialistas pro España Vaciada como XAV (Por Ávila) con el candidato Pedro Pascual, UPL con Alicia Gallego, Soria Ya con Ángel Ceña y el estreno de Vamos Palencia (que suena más a equipo de fútbol). Fijándonos en las últimas elecciones en Aragón, era más probable que la eventual fuga de votos fuese en esas direcciones que en IU y Podemos que encima se presentaron por separado con Juan Gascón y Miguel Ángel Llamas. Sin embargo, las encuestas vaticinaban un escenario que incluso apuntaba a mejorar resultados, pasando de perder uno a subir en los últimos días de campaña.

Alvise y su Se acabó la fiesta volvió a la carga para intentar entrar al menos por Valladolid y designó como candidata a la abogada Lucía Echevarrieta, que preside una asociación de jóvenes empresarios en Burgos. Las listas, al parecer, las confeccionó con gente con experiencia en el sector privado de más de una década y, por tanto, sin conocimiento de haber gestionado algún cargo público. Lo más normal era volver a quedarse sin representación.

Por último, después de la incomparecencia en Aragón, Ciudadanos ha regresado presentado listas en las provincias castellanas pero sin mencionar a la persona candidata. Obviamente lo hizo con las bajas de su única cara visible, Francisco Igea, y la ex consejera y presidenta de las Cortes en la época buena Silvia Clemente. Ésta última ha encabezado otra formación nueva denominada Nueva Castilla y León. Lo lógico es que ninguna de estas formaciones se comiera "un torrao".

Resultados electorales

Tras el escrutinio, los resultados de los partidos apuntan como regla general (salvo algunas excepciones) a una continuidad. No le quise dar credibilidad a que los tres partidos subían en votos, pero efectivamente las últimas encuestas publicadas lo han clavado. El PP de Mañueco ha ganado las elecciones subiendo en 50.000 votos y recompensado con 2 procuradores más, por lo que sencillamente ha absorbido el voto de Ciudadanos que ha pasado de 54.000 a precisamente 4.000 en toda Castilla y León. Por tanto, el PP queda con 33 escaños y una vez más lejos de la mayoría absoluta con un 35,47% de los votos.

VOX, como dejé caer, ya había experimentado una fuerte subida en 2022, por lo que era más difícil pegar un nuevo arreón y más con el ambiente enrarecido de la crisis interna en el partido. Apenas han subido en 20.000 votos, pero suficientes para capturar un procurador más pasando de 13 a 14. Con todo, lo que esperaban era mucho más, pues ni se han acercado al 20% que era su gran objetivo quedando en un 18,92%.

El PSOE ha conseguido dibujar el escenario que ansiaba: la recuperación. Para eso se trajeron a Zapatero y Sánchez para el cierre de campaña, estrategia que puede ser buena o mala, pero con independencia del impacto, consiguieron con sólo 15.000 votos más hasta 2 nuevos procuradores pasando de 28 a 30 y con un 30,74% de los votos. La mayoría de esos votos probablemente haya procedido del antiguo electorado de Unidas Podemos (IU + Podemos). 

Sin embargo, resulta llamativo que en Soria se concentra casi la mitad de esa subida socialista, mientras que los provincialistas se estrellaron perdiendo más de 10.000 votos y cayendo de los 3 que tenía a sólo 1. En cambio, Por Ávila y Unión del Pueblo Leonés se mantuvieron con su 1 y 3 respectivamente, así que habría que preguntarse qué les ha pasado a los de Soria Ya para perder la confianza de la gente en contraste con sus homólogos de otras provincias.

Podemos, que partía de 62.000 votos con candidatura única, como era de esperar se ha estrellado por separado con poco más de 9.000 votos y perdiendo el único procurador que tenía. Este batacazo confirma la barrena que lleva la formación de Pablo Iglesias en varias autonomías (con excepción de Extremadura) tras haber desaparecido ya de Galicia, País Vasco, Cataluña, Madrid, Baleares, Canarias, Castilla y la Mancha, Comunidad Valenciana, Cantabria, Aragón y ahora Castilla y León. En cambio, Izquierda Unida ha conseguido 27.000 votos triplicando por tanto la cifra de su principal competidor. Esta es la candidatura que apoyó públicamente Francisco Igea.

Entre otros que se han quedado fuera está SALF de Alvise con 17.000 votos casi duplicando los de Podemos (al igual que pasó en Aragón). De esta forma, básicamente lo que habría conseguido la formación del polémico influencer de Telegram sería frenar el ascenso de Vox, aparte de las risas de sacar más votos que el partido de Pablo Iglesias. En cuanto a Nueva Castilla y León, con 4.200 votos ha sido prácticamente testimonial, poco menos que Ciudadanos que lo que tiene que hacer es echar la persiana porque ya no queda ni la sombra de lo que fue en su día.

Conclusiones

Como he indicado, a pesar de que cada partido hará su lectura interesada, lo que refleja el escenario castellanoleonés es el de una continuidad en lo esencial: PP más votado y ganador de las elecciones, un Vox que se mantiene fuerte pero que parece haber tocado techo y un PSOE que consigue acaparar parte del voto de la izquierda desencantada. Sin embargo, tampoco puede considerarlo un triunfo porque la aritmética le haya favorecido subir dos asientos. Estamos hablando que de casi 30.000 votos perdidos a su izquierda y de los 10.000 perdidos por Soria Ya no han podido pescar ni la mitad. Igualmente, el PP no ha sido capaz de erosionar a su principal competidor por la derecha y tan sólo ha recogido los rescoldos de los naranjas. Ídem puede decirse de los de Abascal cuyas disputas internas podrían haber incrementado la desconfianza hasta el punto de que eventuales votantes se decantasen por Alvise, que al fin y al cabo ha vuelto a fracasar.

Por lo tanto, unos y otros te venderán que han ganado las elecciones pero los resultados son lo que son y pocas más conclusiones se pueden extraer. Ahora tendrá que volver a negociar Mañueco con VOX en una tesitura prácticamente igual que en 2022.

lunes, 9 de febrero de 2026

Elecciones en Aragón 2026: la visible consolidación de una tendencia

Ayer domingo, al igual que sucedió el pasado diciembre en Extremadura, se celebraron elecciones anticipadas en Aragón tras sólo media legislatura. Parece una dinámica a la que nos estamos acostumbrando últimamente por motivos más de política nacional que autonómica, recordando también lo que sucedió en 2021 en Madrid y en 2002 Castilla y León. Pues bien, en las pasadas elecciones de mayo de 2023, el PP de Jorge Azcón obtuvo un enorme resultado con 28 diputados habiendo subido en 12 escaños que fueron justo los que tenía Ciudadanos (de 110 mil votos a 8.600) mientras que el PSOE del recientemente fallecido Javier Lambán perdió uno y se quedó con 23 en segunda posición. Otras subidas importantes fueron Vox que pasó de 4 a 7 y la gran novedad de Teruel Existe que irrumpió con 3 y meses más tarde colaría un diputado en el Congreso. Este incremento probablemente fue a costa de Podemos, que pasó de 4 a 1. Completaron una asamblea muy fragmentada Chunta que mantuvo a sus 3, IU que continuó con su escaño y Partido aragonesista que perdió uno y se quedó con otro. Pues bien, en un escenario aún más fragmentado que el preexistente, de escándalos de corrupción del PSOE a nivel nacional y de polémicas medidas del Gobierno central, aparentemente Javier Azcón jugaba con buenas bazas para conseguir una cómoda victoria y aspirar a la mayoría absoluta.

Contexto preelectoral

Como candidata del PSOE para la autonomía aragonesa, el Gobierno encargó el marrón a la ministra de Educación y portavoz Pilar Alegría, pero no se esperaba que la convocatoria fuese tan anticipada y tuviese que renunciar a su cargo para preparar la campaña. Esta señora recientemente estuvo en el centro de la polémica por su presunta implicación o cuando menos conocimiento y encubrimiento relativos a un incidente en el Parador de Teruel en la noche del 15 septiembre de 2020 cuando era Delegada del Gobierno en Aragón. El pasado año 2025 se desveló, según algunos medios y en base a declaraciones de trabajadores (a los que se les abrió un expediente en represalia), un escándalo producido aquél día. Nada menos que una fiesta con prostitutas y destrozos de mobiliario señalando como responsable a su compañero de Consejo de Ministros José Luis Ábalos, que era ministro de Fomento. La ministra optó por negar la mayor, pero sus declaraciones no estuvieron desprovistas de contradicciones mientras que el Parador, dirigido por un cargo socialista tardó varias semanas en emitir un comunicado de desmentido. Sin duda, el Parador de Teruel fue símbolo del PSOE más chusco y barriobajero dentro de un año de revelación de desfases.

Como competidores por la izquierda más escorada se asiste a una importante división con Chunta aragonesista con Jorge Pueyo (actual diputado por Sumar en el Congreso), IU-Sumar con Marta Abengonchea y Podemos con María Goicoechea, elegida esta última con una fuerte polémica y división interna por acusaciones de fraude en el sistema. La clásica atomización de la izquierda alternativa que es cada vez más minoritaria y al mismo tiempo más alejada de la sociedad, sólo que esta vez matizada por la lucha interna en la que Podemos pretende erigirse como la alternativa en el espacio populista frente a un PSOE que lleva casi dos años desmoronándose y en barrena. El momento más significativo de la campaña de estos últimos fue la intervención de Irene Montero e Ione Belarra en la que la primera llamaba a reemplazar España de "fachas" y sustituirlos por inmigrantes mientras que la segunda aseguraba guardar en un bote "lágrimas de facha". ¿A qué podría contribuir esta polarización a lo adolescente hormonado en término de activación del voto?

En la derecha alternativa, como candidato de Vox repitió Alejandro Nolasco, pamplonica afincado en Teruel desde 2018 que ha sido portavoz del grupo parlamentario, vicepresidente y consejero de Desarrollo Territorial, Despoblación y Justicia antes de que Abascal ordenase romper los gobiernos por el ya comentado asuntillo de los centros de Menas. En su programa, ha ofrecido las promesas típicas o más mediáticas de derogar las leyes regionales de memoria histórica y de género, prioridad de nacionales frente a extranjeros en ayudas sociales, suprimir de currículums escolares lo relativo a la ideología de género (sin mencionarla expresamente), pin parental, supresión de todo vestigio islamista en las aulas, bajadas de impuestos, reindustrialización frente a los macroparques de renovables, apuesta por el sector primario, auditoría independiente del sistema sanitario aragonés, cubrir temporalmente el coste de la enfermedad ELA y en total 489 propuestas. En los últimos días de campaña se filtraron unas polémicas declaraciones de Nolasco en las que criticaba fuertemente la estrategia de salir de los gobiernos autonómicos e insultaba a Abascal, que quitó hierro a este asunto.

Sin embargo, la sorpresa vino por la presentación el último día de las candidaturas de SALF (Se acabó la fiesta). Un partido que se creó en Telegram en 2024 por parte del hoy Eurodiputado Alvise Pérez, conocido por ser afiliado de UPyD, después de Ciudadanos donde trabajó de asesor de Toni Cantó y finalmente independiente anti-sistema. María Cristina Falcón, directora de un colegio público en Utebo (Zaragoza) encabezó la lista de su provincia y se presentó como candidata junto con el resto de integrantes en el famoso Parador de Teruel, no sin disfrazar el evento como un acto de nutrición. Su lema de campaña, Ellos o nosotros y entre su programa defienden medidas populistas imposibles por incompetencia manifiesta como cero impuestos en adquisición de vivienda, desalojo de okupas en 24 horas, rebaja de IRPF al 0% para rentas inferiores a 35.000 euros, deportación de ilegales, promoción de las nucleares y burocracia cero para agricultores y otras sí de competencia regional como recuperar el cheque bebé socialista con 2.500 €, guarderías gratuitas, cero subvenciones a sindicatos y partidos (como Vox), Administración Pública digital 100% e incrementar médicos en pueblos rurales.

Finalmente, Ciudadanos se retiró del escenario sin presentar lista al contrario que en Extremadura, demostrando que junto con los últimos resultados está sumido en una total irrelevancia en la que, para mi tristeza, sólo le queda echar el cierre y retirarse. Además, un ex concejal que dimitió por una presunta agresión sexual encabezará la lista de SALF por Teruel

Resultados electorales

Tal y como se preveía, el PP se ha alzado con la victoria en las elecciones como fuerza partidista más votada. Sin embargo, con arreglo a las encuestas se estimaba que al menos se mantendría y no ha sido así. Ha perdido 13.000 votos y se ha visto perjudicado por el fuerte ascenso de Vox, de manera que Azón ha perdido 2 diputados pasando de 28 a 26. Por lo tanto, lejos de aproximarse a la mayoría absoluta o al menos de resistir al empuje de su competidor por la derecha, el PP ha retrocedido y demuestra no ser capaz de absorber el voto que pierde el partido socialista o, al menos, de recabar lo suficiente como para amortiguar lo que Vox le ha podido quitar.

El PSOE ha recibido una importante derrota perdiendo 5 diputados e igualando su suelo electoral en la autonomía aragonesa que son 18. Ha perdido aproximadamente 40.000 votos, que se habrían repartido fundamentalmente en Chunta Aragonesista, abstención, PP y probablemente incluso VOX. Una vez más ha afectado la situación del partido a nivel nacional con escándalos de corrupción, la situación de la economía con el mercado de la vivienda y la inflación y seguramente medidas políticas polémicas como la regularización de inmigrantes o la limitación de redes sociales. Además, Pilar Alegría ha sido una candidata que a más de uno le habrá recordado el episodio de decadencia del PSOE con Ábalos y la juerga del Parador, esa que los socialistas han tratado de tapar por todos los medios.

VOX ha subido en casi tantos votos como ha perdido el PSOE, duplicando su fuerza parlamentaria al alcanzar hasta 14 escaños. Un ascenso muy fuerte que pocas encuesta preveían, pues apuntaban a un techo de 12-13. Los de Abascal han ganado mucho terreno al PP en el relato, pues mientras que los primeros parecen haberse contentado con la erosión de su competidor por la izquierda, no han trabajado igual una comunicación más constructiva y prospectiva, de forma que su discurso se basaba más en seguir como estaban que en avanzar con independencia de que se hundieran otros. VOX ha representado para todos esos votantes que provenían del PP, de la abstención, de nuevos votantes e incluso del PSOE una opción para combatir los vicios del bipartidismo. Básicamente a lo que aspiraba Ciudadanos sólo que con banderas ideológicas más remarcadas y un discurso populista pero más efectivo.

En la izquierda más minoritaria, los grandes beneficiarios han sido sin duda los de CHA, otros que han duplicado su fuerza con una subida de casi 30.000 votos que les permitieron pasar de 3 a 6 diputados. Sin duda han pescado mucho voto del PSOE y de Podemos, decepcionados con el primero por las razones antes indicadas y con el segundo por un discurso absolutamente demencial y desnortado. Por parte, Teruel Existe que pasó a reconvertirse como Aragón Existe perdió 10.000 votos y pasó de 3 a 2 diputados. Es probable que una parte haya sido absorbida por CHA, pero también pudo existir algo de abstención. No podemos ignorar el probable desgaste de la formación de Teruel Existe a nivel nacional que para lo único que ha servido para la autonomía es para prorrogar la continuidad de Pedro Sánchez. Finalmente, cierra el arco parlamentario Izquierda Unida-Sumar, que ha conseguido salvar los muebles conservando el diputado que tenía con cerca de 20.000 votos y ganando el pulso por poco margen a SALF. Esta supervivencia le permite un pequeño respiro a Yolanda Díaz, pues su candidatura ha logrado resistir la debacle de la izquierda nacional.

Al contrario que sucedió en Extremadura, el retroceso del PSOE no supuso un incremento de Podemos. El motivo, a mi juicio, pudo ser el que no existió una alternativa regionalista con empaque, puesto que de lo contrario ese trasvase de la izquierdo no hubiese recaído en la formación morada como alternativa. Podemos está en un proceso evidente de "ciudadanización". Es decir, va camino de la desaparición atravesando primero una dolorosa época de irrelevancia absoluta. Y, en verdad, es lo que se merecen estos lacayos de Maduro, defensores del feminismo más rancio y contrario a la igualdad y blanqueadores de los crímenes del régimen iraní. Que hayan perdido 20.000 votos, se hayan quedado con poco más de 5.000 y que hasta Alvise les triplique, es el karma que esta infame extrema izquierda merecía. De verdad que no puedo sino alegrarme que estas personas con ideas guerracivilistas sean reemplazadas y sean desalojadas de otro parlamento autonómico. Otros que desaparecen son el partido aragonesista (antiguo PAR) que perdió el único que le quedaba ya cayendo a 8.000 votos.

Finalmente, SALF logró 17.983 votos, una cifra que no está nada mal duplicando a PAR y triplicando a Podemos, pero no fue suficiente para entrar. Sin embargo, el fracaso probablemente contraiga el ascenso del partido en otras autonomías a pesar de que, como recordamos, en las Europeas de 2024 recabó hasta 800.000 votos en toda España. Queda claro que a Alvise le falta un discurso más prospectivo que centrado en lo antisistema, a pesar de que en esta campaña trató de dotarle de más contenido pero al final se quedó muy en lo superficial.

Conclusiones

Parece evidente que empieza a vislumbrarse una tendencia o al menos da esa impresión a expensas de lo que suceda en Castilla y León el mes que viene (15 de marzo) y en Andalucía en junio. El PP no sólo no aumenta a pesar de la caída del PSOE, sino que retrocede a costa de VOX que es quien capitaliza mejor los trasvases de votos. El problema para el PP es que tras la absorción de Ciudadanos, una operación que no me cansaré nunca de condenar en la que fichó a miles de tránsfugas y compró voluntades, creyó que había acaparado todo el centro derecha. Dio por hecho que el trabajo de captación de votos ya estaba concluido y sólo debía esperar la caída de Sánchez. La realidad es que no es así e incluso hay bastante gente que como votante está abandonando el PP porque falla en ciertos pilares donde los de Feijoo son indistinguibles del PSOE: gestión de la inmigración, vivienda, Agenda 2030, feminismo hembrista, altos impuestos, gasto público improductivo, servicios públicos deficitarios... la clave nacional siempre tiene una incidencia innegable y a esto se le une una pésima estrategia comunicativa donde parece que lo importante es más que los socialistas están en la miseria moral más absoluta (que es verdad) que las propuestas para ofrecer a los ciudadanos una perspectiva de cambio. Ojo, esto no quiere decir que deban de asumir en bloque el programa de VOX porque tiene errores clamorosos que les encasillan en una derecha conservadora y antiliberal, pero es que ni tan siquiera eso es capaz de combatirlo el PP. Si a los socialistas ya no les funciona el mohoso discurso de "que viene la ultraderecha", al PP tampoco el de "somos la casa común del centroderecha". Así que o trata de liberarse de los complejos, apostar por una vertiente más liberal y no tan estatalista y renovar sus líderes por otros más creativos y valientes o lo que se viene en los próximos comicios es una debilidad cada vez mayor frente a un electorado más harto y escéptico que nunca del bipartidismo.

lunes, 22 de diciembre de 2025

Elecciones extremeñas 2025: arranca el hundimiento del PSOE

Ayer domingo 21 de diciembre se celebraron las primeras Elecciones al Parlamento de Extremadura de forma anticipada, puesto que tras apenas dos años la presidenta María Guardiola ha optado como la solución a la parálisis de los Presupuestos regionales. Por muy poca diferencia, dado que PSOE y PP empataron en 28 diputados siendo el primero el más votado con Guillermo Fernández Vara de presidente autonómico con cerca de 7.000 votos.  Sin duda, se benefició el PP de la caída en desgracia de Ciudadanos tras una operación en varios frentes de captación pseudomafiosa de afiliados y cargos, marketing mediático y demoscópico y por supuesto los propios errores de los responsables naranjas. Esos 7 diputados se los llevó el PP más otro más por el efecto de la concentración del voto. Por otra parte, entre los populismos de Vox y Podemos, los primeros habían ganado la partida con 5 diputados frente a 4 lo que en teoría suponía la victoria por la mínima para el PP extremeño. Sin embargo, esta legislatura que no ha llegado a su duración prevista no ha sido precisamente cómoda.

Contexto preelectoral

María Guardiola ha estado envuelta en varias polémicas por su relación con Vox y su actitud más cercana a posiciones de izquierda. Así, al principio se negaba a pactar con los de Abascal y que entrasen en el gobierno extremeño por motivo de su postura ante temas como la violencia de género, las políticas LGTBi y la inmigración. Es decir, aplicaba la misma posición que defendería una candidata del PSOE. Sin embargo, al final terminó aceptando y cediendo una Consejería de Gestión Forestal y Mundo Rural que ha tenido hasta tres titulares. Primero, la ganadera Camino Limia que dimitió por desavenencias con la cúpula. Luego el cazador Ignacio Higuero que se negó a dimitir tras la orden de Abascal de salirse de todos los ejecutivos regionales por el asuntillo de los centros de Menas. Sin embargo, terminó dimitiendo por falsear su currículum inventándose una titulación. No me extrañaría absolutamente nada que fuese Vox quien filtrase esa información a El Plural. Finalmente, Francisco Ramírez ha  terminado esta legislatura incompleta regresando la cartera departamental al PP. Vamos, que Extremadura ha sido una piedra en el zapato para el aparato de Vox, pero ha concurrido a estas elecciones anticipadas como una oportunidad para atraer al votante menos fiel y acomplejado del PP. Guardiola, sin embargo, entendía que dicho adelanto electoral favorecería una mayoría más amplia. Vox, por su parte, optó por su portavoz parlamentario Óscar Fernández y que aspiraba a duplicar sus 5 diputados. Además, por lo que se refiere a la eventual investidura, avisaron en campaña que exigirían la dimisión de Guardiola ya que de lo contrario votarían "No". Entre sus propuestas, defender la central nuclear de Almaraz, oponerse a políticas climáticas y abogar por recortes de subvenciones feministas. 

Por su parte, en la oposición, el PSOE optó sin duda por colocar al peor candidato posible. Miguel Ángel Gallardo, imputado por prevaricación administrativa y tráfico de influencias en el caso del presunto enchufe del hermanísimo de Sánchez en la Diputación de Badajoz, que se sentará en juicio oral en mayo de 2026 y que recurrió a un intento de aforamiento exprés para convertirse en diputado autonómico renunciado varios de arriba de la lista y evitar ser investigado por el juzgado de instrucción y procesado por la Audiencia Provincial. Absolutamente demencial, pero en la línea idéntica que está siguiendo este partido o mejor dicho banda organizada a nivel nacional. Tiene gente importante investigada en muchos ámbitos, pero no vacila en pasarse de frenada porque cuando la sensación de impunidad te la valida tu propia red mediática, no ves la más mínima barrera que te pare. Pues eso mismo es el PSOE Sanchista. En el lado de la izquierda populista la coalición de lo que queda de IU, Podemos más los ecologistas (Alianza Verde) ha presentado a Irene de Miguel y pretendían aprovechar la crisis y tal vez la rendición de Sánchez en Extremadura para arañar algún diputado que otro a los socialistas (partían con 4). Entre otras cosas, proponían crear una consejería de Derechos Sociales emulando a la nacional y avanzar en la administración electrónica en una comunidad rural.

En las candidaturas extraparlamentarias, sólo quería mencionar a mi ex partido Ciudadanos que presentó a un tal Ignacio Rama como candidato. Entre sus propuestas, más empleo interno y ayudas a autónomos y al emprendimiento para evitar la emigración, mejorar infraestructuras, plan de vivienda, fase 2 del Hospital de Cáceres, matrícula gratuita en titulaciones estratégicas para trabajar en Extremadura, prácticas formativas gratuitas y plan de retorno del talento joven. Lo que más me gustó fue el cartel de campaña con una silla naranja vacía. Muy acertado. Soy uno de esos casos que parecen raros de que no  mantengo rencor a CS, sino que me entristece su caída. Y, desgraciadamente, Ciudadanos hace años que mediáticamente está desaparecido y demoscópicamente muerto. De 2019 a 2023, los votos pasaron de ser cerca de 70.000 con 7 diputados a poco más de 5.000. Así que mi expectativa era de que no iban a llegar ni a 2.000 votos.

Resultados electorales

El PP, como era previsible, ha ganado las elecciones con un 43,2% si bien en realidad ha sido perdiendo votos. Habiendo perdido cerca de diez mil, ha sido capaz de aumentar un escaño por la menor participación y la distinta proporción de votos del resto de las fuerzas. Y es que la fórmula electoral, en ocasiones, permite que la debacle del segundo más votado le proporcione una subida al ganador pese a no haber hecho más méritos. De esta forma, la candidatura de María Guardiola pasa de 28 a 29 diputados, de manera que su objetivo de no depender de Vox se ha ido al traste y seguirá siendo igual de imprescindible para gobernar que ya lo era antes de convocar elecciones. Es cierto que parece haberse quedado a 244 votos del escaño nº 30 que lo se arrebataría al PSOE en Cáceres y que podría añadirse según el voto por correo, pero nada cambiaría realmente. Probablemente haya arrebatado varios miles de votos al PSOE, pero lo que le ha reducido Vox ha resultado mayor que ese eventual aumento. Por consiguiente, habrían perdido más votos a su derecha que ganado por la izquierda.

El PSOE del imputado Miguel Ángel Gallardo ha perdido nada menos que más de 100.000 votos respecto a hace dos años con un porcentaje de 25,7%. El piñazo, por tanto, ha sido generalizado en las dos provincias y en casi todos los municipios y han pasado de tener 28 diputados a retroceder a un suelo de 18 que es con mucha diferencia el peor en toda la historia de la autonomía. En términos prácticos, hay que atribuir esta huida masiva de votos a un trasvase a Podemos equivalente a lo que han aumentado, otro indeterminado al PP y a la abstención (que aumentó este año un 7,7%). En declaraciones públicas han demostrado una vez más lo desnortados que están atribuyendo un desastre al PP que en realidad lo han cometido ellos mismos.

Vox, por su parte, ha escalado de los 5 diputados hasta los 11, duplicando su fuerza y siendo por tanto la que proporcionalmente más ha aumentado. Su fuerza electoral no provendría exclusivamente del PP, sino probablemente de nuevo electorado o de abstencionistas de 2023, pues ha pasado de 50.000 a 90.000 votos nada menos y bordeando el 17% en una Comunidad Autónoma perteneciente a la España vaciada.

Finalmente, Podemos ha subido de 4 escaños a 7 con un 10,25%, lo que para ellos es una subida importante si bien inferior a 20.000 votos en comparación con todo lo que perdieron los socialistas. De esa manera, sólo el electorado más escorado a la extrema izquierda se habría decantado por la opción morada mientras que una mayoría habría preferido quedarse en casa o incluso votar al PP antes que hacerlo a un imputado por corrupción y decepcionada por el rumbo del PSOE a nivel central.

Finalmente, Ciudadanos ha terminado obteniendo 1.234 votos.  Así que efectivamente y por desgracia no me equivoqué. El partido está muerto y no lo saben. Ya comenté en otro post las razones por las que fracasó el partido. Entre ellas, no supieron enarbolar sus banderas de la forma suficientemente inteligente como para diferenciarse del PP, pues para mucha gente aún afín terminó siendo una versión "lavada y planchada del PP" como acusaba la izquierda. En cambo, Vox ha bebido de todo este estallido de la polarización política desde las bravuconadas separatistas y ha defendido banderas ideológicas con mejor maestría: contra el feminismo socialista y políticas wokistas, la inmigración ilegal y la inseguridad ciudadana, la Agenda 2030 y hasta los okupas. Frente al pragmatismo, Vox ha potenciado la ideología igual que lo hizo Podemos en su día, sólo que multiplicando su fuerza en lugar de retroceder. Seamos honestos. Es imposible hoy día, pero totalmente imposible que un partido de centro o moderado triunfe en España. Lamentablemente, no es una época propicia por la altísima polarización política, social y mediática que existe y donde la ideología tiene un mayor peso que hasta hace poco el liderazgo o la economía.

Futuro

A partir de hoy lunes, María Guardiola tiene la responsabilidad de volver a formar Gobierno siendo consciente de que NADA ha cambiado para mejor respecto a su objetivo de lograr una mayor autonomía de su ejecutivo, pues volverá a depender de Vox. Y será entonces cuando los de Abascal ratifiquen o se desmarquen de su arma electoral de no investir a María Guardiola y exigir su dimisión para permitir la investidura. Sin embargo, para Feijoo y el PP nacional, esto es lo de menos, pues lo que el partido a nivel central esperaba era celebrar y promocionar el hundimiento tanto de un PSOE cada vez más conectado con la corrupción sistémica como de un líder nacional como Pedro Sánchez que no cesa de huir hacia adelante. Por consiguiente, la victoria electoral ha sido más de Feijoo que la de Guardiola. Sin embargo, los resultados han visualizado igualmente el fortalecimiento de su principal competidor por la derecha que es Vox y a su vez el único recurso al que la izquierda podría recurrir para activar el voto.

El próximo envite electoral será el de Aragón, que tendrá lugar en el mes de febrero de 2026 y lo comentaremos en este mismo blog. Presumiblemente, el escenario será bastante parecido al presente y por tanto retratando una nueva y fuerte derrota del PSOE, que en realidad es lo único a lo que está aspirando teniendo en cuenta la vergonzosa actuación que está teniendo amplificada por sus satélites mediáticos sufragados sobre todo con dinero público.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Elecciones andaluzas 2018: la derrota que merecía el Socialismo

Celebradas ayer las elecciones anticipadas en la Comunidad Autónoma de Andalucía de 2018, han arrojado un sorprendente resultado en el que el PSOE, pese ha haber ganado como casi siempre lo ha hecho, ha pasado de 47 a 33 diputados. Ello no se ha traducido en un aumento de la fuerza electoral de Podemos e Izquierda Unida, presentados en la coalición Adelante Andalucía, sino en una espectacular entrada de VOX con nada menos que 12 diputados. De la nada más absoluta, este partido conservador ha experimentado una subida más fuerte que la de Ciudadanos en 2015. El equipo de Juan Marín ha pasado de 9 a 21, lo que son unos resultados magníficos y sólo 5 por debajo del PP de Juanma Moreno que queda con 26. La coalición de Podemos se queda con 17, lo que supone 3 menos que por separado hace casi 4 años.

Es la gran oportunidad para echar de una vez por todas al Susanismo y, sobre todo, a ese socialismo rancio que ha dominado Andalucía desde que falleció Franco y la ha sumido en el paro, pobreza y corrupción. Lo que resulta gracioso, en este escenario en el que hay cinco partidos con significativa representación, es la autocrítica cero por parte de la izquierda, que en sus intervenciones llamó al miedo por la "extrema derecha", repitiendo esa expresión constantemente. Al parecer, el hecho de que el gobierno Sánchez pactase con la extrema izquierda de Podemos y todos los separatistas (entre los que se encuentran golpistas y xenófobos de extrema derecha) es de lo más democrático porque había que echar a Rajoy y silenciar a Ciudadanos. Incluso contar con el residuo etarra de Bildu.

Especialmente curiosa ha sido la reacción de Iglesias y su grupo, prácticamente llamando a la insurrección en las calles tras los resultados democráticos y haciendo mención expresa a una serie de colectivos que sufren discriminación pero que son aprovechados e instrumentalizados de manera vergonzosa por Podemos. La extrema izquierda a la que ellos representan no permite bajo ningún concepto que otros partidos como Ciudadanos representen y defiendan a mujeres y personas LGBT. No hay más que ver las manifestaciones en las que increpan e insultan a mujeres diputadas y concejales del partido naranja. Y luego se atreven de hablar de fascismo y de dar lecciones de democracia y tolerancia.

No se enteran de la película. Valdría la pena analizar por qué ha subido tanto VOX y seguramente ha pescado votos de la izquierda. En gran parte, ha sido debido a que ha utilizado una estrategia similar a la Podemos y es captar el voto del hartazgo. Pero es que, además, la propia izquierda los ha alimentado hablando constantemente de ellos, con la intención y creencia de que así iban a dividir al PP y Ciudadanos. Y nunca se han parado a pensar que en su caladero de votos podrían encontrarse ellos. Que eventos como la manifestación comunista contra VOX en Murcia sólo servían para multiplicar votos para la formación de Abascal. Igual que las críticas y ataques contra Podemos fueron tan sumamente infantiles que sólo le hicieron explotar en 2015. Antes de que la demagogia de estos cayera por su propio peso al año siguiente y en el presente 2018.

Desde un punto de vista nacional, el hecho de que se produjese una moción de censura y se constituyese un gobierno sostenido por Podemos e independentistas, así como el reemplazo de Rajoy por Pablo Casado, son los dos factores que muy probablemente han favorecido que Abascal y su partido encontrasen los resortes adecuados no ya para Andalucía sino para toda España.



A partir de ahora, ¿qué va a pasar? Bajo mi punto de vista, Ciudadanos no debe en ningún caso consentir que continué el PSOE de los ERE. Para empezar, las cifras no dan. Sólo sería posible con una abstención en las filas de Adelante Andalucía, pero esta gente nunca votará sí a un pacto de gobierno que implique a cualquiera de C's, PP ó VOX. Pero en lugar de ese continuismo incomprensible, lo que hay que hacer es propiciar un cambio. Sin embargo, hay varias fórmulas y no todas pasan por un pacto de tres PP-C's-VOX.

Juan Marín y Albert Rivera anunciaron ayer que Ciudadanos se postularía como candidato a gobernar Andalucía. Es una estrategia muy buena, dado que relega la presión a los otros partidos y especialmente a los del pánico a la "extrema derecha". También evita que Ciudadanos se encasille como llave de gobierno y pueda quemarse por un pacto con PP y VOX y qué decir con los socialistas y Podemos. Además, el partida naranja gobernaría una Comunidad Autónoma por primera vez y de alta relevancia en España, pudiendo aprovechar esa posición para aumentar su credibilidad ya en ascenso de cara a las siguientes elecciones del 26 de mayo de 2019. Creo que es nuestro momento y hay que ser valientes. Y que PSOE y Podemos (incluso el PP) decidan: o Ciudadanos o VOX.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Elecciones Catalanas 2017

Celebradas ayer las Elecciones en Cataluña, las cuartas en un plazo de apenas siete años, han deparado la histórica victoria electoral de Ciudadanos. Una fuerza política que entró con 3 diputados en 2006 ha ido creciendo hasta situarse con 37 y más de un millón cien mil votos de catalanes. Ganando especialmente en los núcleos urbanos y en todas las capitales de provincia menos en Girona. Sin embargo, el enorme éxito de Inés Arrimadas y su equipo no se ha visto acompañado de nada similar en el resto de candidaturas que apoyan la continuidad de Cataluña en España y la unidad territorial, lo que imposibilita una alternativa que desbanque de una vez por todas al separatismo.

Junts per Catalunya, el enésimo nuevo nombre de la extinta CiU, ha sido la segunda fuerza más votada por muy poca diferencia frente a Esquerra Republicana. Con unos candidatos ausentes (uno fugado a Bélgica, Puigdemont, y el otro en prisión provisional - Junqueras-) han sumado 34 y 32 respectivamente, lo que suma 66 escaños a dos fuerzas que antaño eran competidoras y diferenciadas y hoy por hoy son prácticamente lo mismo. No se sabe quién es el de derechas y el de izquierdas, pues el fanatismo separatista les ha fusionado sus programas. De las pocas diferencias que encuentro es que los primeros no cuentan con el "humorista" Gabriel Rufián, que al parecer tiene mucha imaginación y originalidad en Twitter. Fuera de ahí, alguna menos. En total, son 4 escaños más que cuando fueron Junts per sí y han ganado cerca de 300.000 votos entre los dos, mientras que sólo Ciudadanos ha subido 400.000 aproximadamente.

Los comunistas de la CUP se han pegado el gran tortazo electoral del bloque independentista al perder la enorme subida de 2015 y quedarse en 4 escaños. Han perdido más de 140.000 votos, que muy probablemente han ido a engrosar tanto a JpC como ERC, lo que me da pie a pensar que realmente no captaban votos al 100% de antisistemas, sino sencillamente gente que optaba por una independencia real y confiaban en que sólo los grandes podrían conseguirla.

El PSC prácticamente no ha sufrido cambios. Uno de los que más bandazos ha dado en campaña (criticando a todos lados al tiempo que hablando de diálogo y unidad de España) ha aumentado un diputado. Ha ganado 80.000 votos, que posiblemente hayan sido pescados de En Comú Podem y del ala moderada de Esquerra. Iceta ha salvado los muebles, puesto que no sólo ha mantenido el tipo electoral sino que también ha evitado tener que ser decisivo. De hecho, dio a entender (una vez conocidos los resultados), que le hubiese gustado ayudar a una mayoría alternativa si no ganasen los independentistas. Es decir, reconoce a posteriori que mintió cuando respondió que no apoyaría a un gobierno presidido por Inés Arrimadas.

En Comú Podem ha perdido más de 40.000 votos y tres diputados. Su equidistancia absoluta, mucho mayor que la del PSC, ha convertido a la marca de Podemos en una fuerza poco relevante para cambiar la situación. A nivel municipal y sobre todo nacional, tiene mucha fuerza en Cataluña, de manera que tanto independentistas como no independentistas (de izquierdas) habrían votado a Iglesias o a Colau. Sin embargo, a nivel de la GenCat dejan muchas más dudas. 

Estas circunstancias, convierten más si cabe al voto de Ciudadanos en un voto transversal, es decir, que proviene de gente de muchas ideologías pero que confluyen en el deseo de una Cataluña española y una España unida. Que nadie se convierta en un extranjero en su propio país y tenga los mismos derechos que cualquier otro español en los territorios de las CCAA.

El gran derrotado, sin duda alguna, es el PPC de Xavier Albiol. El batacazo ha sido espectacular, pasando de 19 diputados en 2012 a 11 en 2015 y a tan sólo 3 en 2017. Han perdido nada menos que 165.000 votos, que muy probablemente han ido todos a Ciudadanos. En Cataluña, se habría castigado ayer al PP por dar una sensación de no ser capaz de aportar soluciones convincentes y por haber reaccionado tarde y de forma tibia al problema de convivencia territorial que han generado los independentistas. La aplicación del artículo 155 estaba justificada desde hace mucho tiempo, tratándose de una amenaza y vulneración grave al interés general y a las obligaciones constitucionales de la Comunidad Autónoma de Cataluña. Es un trasvase que podría ser extrapolable a nivel nacional, más allá de esta región. Pero es que hay algo más.

Inés Arrimadas, en unas elecciones que han obtenido récord de participación con un 82% ni más ni menos (cinco puntos más frente a 2015), ha sido identificada como la mejor alternativa al independentismo. Sus más de 400.000 votos ganados no sólo provienen del PP, sino que muchísimos otros han venido de gente que se estaba absteniendo. Por lo tanto, la activación del voto ha sido fundamentalmente para Ciudadanos. Se trata de personas que se están rebelando ante el desafío separatista que ahuyenta a las empresas y oculta con su demagogia importantes recortes en servicio sociales. Demagogias como aprobar leyes que vulneran el marco competencial para únicamente fomentar el enfrentamiento.

En resumen, podemos decir que realmente los cambios más importantes han venido desde dentro de los bloques. La fuerza entre los bloques independentistas y unionistas es prácticamente la misma que hace 2 años. Sin embargo, el protagonismo del segundo lo acapara de forma muy clara Ciudadanos, mientras que en el primero los dos grandes han hecho diluir la opción antisistema. Pero la única diferencia no es esa, sino que el impacto de levantar al ex votante de la silla ha sido mucho mayor a favor de Ciudadanos que ERC y JxC juntos. Así que deberían de tomar nota, al margen de preocuparse para gobernar en serio y enterrar cualquier amago de DUI que motivó de manera justa y constitucional la aplicación del artículo 155. Por su exclusiva culpa.

Con todo, lo que más hace rabiar a los independentistas es que Ciudadanos tenga más diputados que cualquiera de sus listas. Se nota en redes sociales. Esos de la "revolución de las sonrisas", que tanto han insultado e increpado a Arrimadas, su marido y compañeros del partido en plena calle, atacado a las sedes cuando no defendido tales acciones, acosado en Twitter... Ese es el odio y el fascismo que han extendido JxSí y la CUP. La expresión más mezquina del adoctrinamiento que manejan y propagan en las instituciones, muy bien alimentadas económicamente.

Mi enhorabuena a Inés Arrimadas, a todo su equipo y a mis compañeros/as que se desplazaron a Cataluña para ejercer de voluntarios apoderados.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Resultados Elecciones Vascas y Gallegas 2016

Celebradas las elecciones vascas y gallegas 2016, los resultados prácticamente han reproducido lo que señalaban las encuestas. Pero lo más relevante ha sido el gran fracaso de Ciudadanos que no ha obtenido representación en ninguno de los dos parlamentos. Cuando en Galicia llegó a tener una estimación de 2 en las primeras encuestas para pasar a 1 en las últimas y en Euskadi les daban uno por Álava, el de Gorka Maneiro. Pero ni Cristina Losada ni Nicolás de Miguel han conseguido entrar. ¿Los motivos? en Galicia el PP obtuvo la mayoría absoluta y su apelación al voto útil, aparte de mirar lo que está sucediendo en España y el miedo a una coalición En Marea-PSOE facilitaron que el PP mejorase incluso resultados. Y, por qué no decirlo, la mala campaña realizada simbolizada en la desastrosa maquetación del autobús. En Euskadi, en cierta parte pudo influir la vergonzosa campaña de los resentidos Gorriarán y Rosa Díez fomentando el voto en blanco o la abstención. Con todo, sigue siendo un fracaso.

En Galicia, Feijoo ha conseguido la única mayoría absoluta de todas las CCAA de España desde 2015. Eso sin duda refuerza a Rajoy y al PP a nivel nacional, en una región en la que casi siempre ha gobernado. Además, les suma muchos puntos al presidente reelegido como posible aspirante (algún día) a ocupar la Moncloa. Llegaron a hacer un vídeo contra Ciudadanos y por mucho que nos doliera lo hicieron acertadamente de acuerdo con sus intereses. Querían atar la mayoría absoluta.

En Marea, la marca blanca de Podemos en Galicia, superó en votos al PSG pero no en escaños. Ambos han empatado a 14. Es evidente que los votos los ha pescado de la antigua Alternativa Galega, del PSG y del BNG. Por lo que es una entrada muy buena, si bien ha perdido votos respecto a las últimas generales. Por lo que afecta a los socialistas, es una caída terrible que supone haber conseguido los peores resultados en mucho tiempo. Muy alejados de los 25 que en 2005 favorecieron ocupar la presidencia. Está claro que en el espectro de la izquierda existe menos miedo a cambiar de voto y en mi consideración personal esto viene desde el propio 15-M que se construyó (contextualmente hablando) desde una izquierda desencantada con la izquierda. El votante de derecha siempre ha sido fiel al PP por miedo a que una coalición de izquierda le arrebate el poder. Y Ciudadanos no ha podido captar con éxito ni al votante de centro-derecha ni al de centro-izquierda, permaneciendo éste en lo poco que queda de PSG.

Por último, el BNG pierde un diputado y se queda con 5. No está mal su resultado, teniendo en cuenta que con la irrupción de En Marea (no nacionalista) podía correr el riesgo de sufrir una mayor caída.

En Euskadi, como todos, todos los años, ha ganado el PNV sumando 29 diputados. Es decir, ha mejorado en 2. Bildu, sin Otegi, ha perdido 4 pasando de 21 a 17 y queda como segunda fuerza. Por lo que estamos hablando de una mayoría absoluta nacionalista. Podemos entra con 11, mucho menos de lo esperado pero siempre es un éxito pasar de 0 a 11 y además por encima de PP y PSOE que han obtenido 9 cada uno. Si bien hay que recordar que Podemos fue la fuerza más votada en las últimas dos generales y esta vez no ha sido así. Ahora bien, no hay que olvidar que el contexto es distinto y hubo muchos vascos que confiaron en Podemos por ser una fuerza estatal que tendría mucho más poder de negociación que el PNV.

¿Qué va a pasar en Euskadi? Lo más seguro es que gobierne el PNV, puesto que una coalición Podemos-PP-PSOE es imposible tanto cuantitativa como cualitativamente. Es posible que se dirija a Bildu, su en teoría rival político para un gobierno nacionalista puro. Porque en el País Vasco la cosa no va de izquierdas y derechas, sino de nacionalismo vasco. Y los dos van más o menos a la par, sin atreverse a ser tan directos como en Cataluña pero empleando eufemismos que apuntan a algo más que una demanda de soberanía. Mucho más que eso. Por lo que descartaría que consulte al PP o al PSOE. Y por lo tanto estamos más cerca de Terceras Elecciones si el PSOE no se abstiene dentro del mes de octubre en un posible segundo intento de Rajoy o si tampoco logra un acuerdo Frankenstein con las cuatro cabezas de Podemos, IU, CDC, ERC y Bildu.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Elecciones gallegas y vascas 2016: ¿anticipo de las terceras nacionales?

Mientras sigue corriendo el plazo de dos meses iniciado el pasado 2 de septiembre para la posible convocatoria de las terceras Elecciones, este domingo 25 tendrán lugar los comicios electorales autonómicos 2016 en Galicia y Euskadi. Sin duda lo que presidirá el interés por estos comicios será la repercusión que puedan tener en la formación de gobierno nacional, pero también es simbólica la expulsión de Otegi como candidato. En este enlace puede leerse mi valoración de los resultados de 2012, cuando era por aquél entonces afiliado de UPyD. El PP y el PNV recuperaban sus respectivos feudos en los que casi siempre han gobernando. Sobre todo los segundos. Todas las encuestas apuntan a que van a volver a ganar e incluso en el caso del PP le siguen dando mayoría absoluta, de forma que el efecto Podemos y Ciudadanos no ejercería ningún daño considerable. Pero el PNV lo tiene más complicado, ya que podría darse la curiosa circunstancia de que pacte con PP y PSOE (ojo con el tripartito) ante la práctica imposibilidad de alcanzar acuerdos con Bildu y Podemos. Por su parte, Ciudadanos se juega conseguir el que dejará Gorka Maneiro por UPyD. El último diputado que le quedaba a una formación que ya no sirve para nada. Más que para promover el voto en blanco o insultar sistemáticamente.

En Galicia, los candidatos son los siguientes. Por el PP, repite Alberto Nuñez Feijoo, del que hace unos años le sacudió una polémica por una amistad con un acusado de narcotráfico. Sin embargo, no parece haberle afectado demasiado esta cuestión. En 2008, las elecciones que perdió Fraga, se hallaba gobernando el PSOE en España y existía cierto agotamiento del liderazgo del ex ministro franquista y ponente de la Constitución de 1978. En esta ocasión da la sensación de que el candidato no ha sufrido ninguna importante erosión. Además, buena parte del electorado moderado y de centro derecha puede estar mirando lo que está sucediendo actualmente en España y preferir mantener el voto al PP que dirigirlo a Ciudadanos. Por el PSG está Xoaquín Fernández y las encuestas preveen un importante retroceso en favor de En Marea, la marca blanca de Podemos que encabeza Luis Villares. Un candidato más joven para el electorado de izquierda que conseguiría unos resultados muy buenos. Sus votos, aparte de pescarlos del PSOE también los pillaría de la antigua Alternativa Galega y del BNG (Ana Pontón) que continuaría cayendo. Cristina Losada es la candidata de Ciudadanos y hasta hace poco le daban 2 diputados a nuestra formación, pero ahora no estaría tan claro entrar en el Parlamento Galego. Uno de los motivos, la desafortunada metedura de pata con la maquetación del autobús. Parece una tontería, pero habrá gente que se habrá sentido ofendida. Losada no tiene la culpa, pero hay que estar más pendientes de estas cosas. Losada es periodista, fue miembro del consejo de administración de Tele Madrid y ha colaborado con Libertad Digital.


En Euskadi, repite como candidato Íñigo Urkullu. Arnaldo Otegi había sido presentado como candidato de Bildu, pero debido a que la inhabilitación por sentencia judicial expira en 2021, se ha prohibido su participación por la Junta Electoral y el Tribunal Supremo. De la manera más injustificable como previsible, el ámbito de Podemos, IU y su prensa afín (El Diario y Público) se han unido para exigir que este impresentable se salte una sentencia judicial. No contentos con llamarlo preso político, obvian que ya ha cumplido con su pena de cárcel pero aún le resta cumplir esa inhabilitación por reconstruir la ilegalizada Batasuna. El brazo político de ETA. Pero claro, para ellos, como este personaje representa sus mismas ideas radicales, y según su consideración es el máximo artífice de la paz (manda romana) debe de presentarse. En fin, estamos hablando de lo que rodea a Podemos y no sorprende. Al final será Miren Larrion, que tampoco condena la violencia. En Podemos, precisamente han dado un golpe de efecto al poner a Pilar Zabala, hermana del etarra brutalmente asesinado por los GAL. En ese escena en la que Alfonso Alonso (PP) se queda mudo, creo que Zabala ganó muchos votos. Y no sólo de ex votantes de Bildu (su principal competidor no rival), sino de personas hartas de todos. Nicolás de Miguel, por último, es el candidato de Ciudadanos y tiene un discurso muy acertado, al tiempo que tiene la oportunidad de hacerse un hueco entre el nacionalismo, los desgastados PP y PSOE, el separatismo post-etarra y el populismo que se avergüenza de reconocer que quiere disgregar el Estado. Apruebo la gestión de Gorka Maneiro, del mismo modo que creo firmemente en que Nicolás será muy necesario como representante del socioliberalismo de centro.