Crisis migratoria
Después de asegurar que las decenas de miles de inmigrantes que entraron ilegalmente el 30 de julio habían regresado a Marruecos por su propio pie, los hechos desmintieron al Gobierno. Y no sería la única evidencia. En las primeras semanas se habilitaron por el Ministerio de Migraciones varios espacios temporales para el asentamiento de aproximadamente 1.500 personas como un parking o un campo de fútbol. Ahora bien, según declaraciones de Marlaska el pasado viernes la cifra de inmigrantes apalancados era de 5.000, por lo que podemos imaginar muchísimos más. El Estado, con arreglo a la Ley de Extranjería y su Reglamento, debe de realizar complejos y lentos trámites burocráticos para identificar (si es que puede) a esta gente y resolver sobre la situación de asilo o deportación. El Gobierno descartó no ya un Estado de alarma en julio sino un Estado de excepción que hubiese expulsado a todo el mundo tal vez porque hubiese implicado convocar al Congreso de forma extraordinaria en pleno agosto por no ser competente la Diputación permanente. Ésta sólo podría hacerlo si estuviese disuelto o expirado su mandato, no de vacaciones. Sin embargo, experiencias previas y los próximos hechos que vamos a relatar nos hacen pensar que tampoco se hubiese aceptado.
También hay que mencionar la actitud y comportamiento de muchos de los inmigrantes. Buena parte de ellos no sólo carecen de pasaporte sino que se han deshecho de sus móviles para retrasar su estancia lo máximo posible mientras se tramita y se resuelve sobre su situación. Aquí no existen centros de deportación como dispone Italia. También se asistieron a escenas de rebeldía con inmigrantes que regresaban a la playa del Trampolín tras ser desalojados para realizar operaciones de limpieza. Los mismos exigían derecho de asilo y se negaban a volver a Marruecos, responsabilizando indirectamente a las instituciones españolas de su situación. Además, otros han llegado a ocupar y destrozar mobiliario de colegios públicos a escasas semanas de la vuelta. Así que, ante este panorama, ¿cómo se puede pretender hacer creer que existe normalidad? Para mayor perplejidad, el Ministerio de Exteriores publicó un comunicado desmintiendo expresamente que el rechazo en frontera no fuese posible. En base al mismo, ¿qué hacía toda esa gente ahí aún? Y esta es sólo una de las múltiples contradicciones en que ha incurrido el Gobierno de España.
Crisis institucional
Juan Vivas, Presidente de Ceuta, reclamó al Gobierno de España dos dias antes del 30 de julio que declarase la emergencia nacional y el mismo día que asumiera el mando único. Se rechazó desde el primer momento por el Ejecutivo central alegando que ya se estaba garantizando la seguridad con el Ejército al tiempo que el Ministro de Transportes Óscar Puente (al que dedicaré un post próximamente), "decretaba" como resuelta la crisis a 31 de julio a través de un mensaje en la red social X.
Hasta el 10 de agosto no visitó la ciudad el Ministro de Política Territorial Ángel Víctor Torres a los meros efectos de coordinación. Dos semanas después, fue nombrado para ejercer el mando único hasta el 31 de diciembre y coordinar a 5 departamentos: Interior, Defensa, Exteriores, Migraciones y Juventud e Infancia. Para ese mismo día 25 de agosto se convocó al Consejo de Seguridad Nacional, que asesora y coordina al Presidente y ministros con intervención del Director del CNI e invitado Juan Vivas vía telemática. En tercer lugar, se declaró en Consejo de Ministros a Ceuta en situación excepcional de seguridad nacional y aprobando un borrador de Decreto. Hasta entonces, Pedro Sánchez sólo había mantenido dos videoconferencias los días 7 y 17 de agosto aparte de la fugaz visita el 31 de julio. Así que a la pregunta de por qué se ha demorado tanto todo esto, preferiría pensar que no hay más allá que la propia incapacidad del Gobierno de España de coordinarse a sí mismo y no las vacaciones en La Mareta de P.S. Pero me lo pone muy difícil cuando, tras el Consejo extraordinario, se marchó un fin de semana a Andorra que tuvo que ser suspendido tras ser filtrado. Francamente esto es más propio de un Estado disfuncional que democrático.
Vivas rechazó el borrador del Decreto para Ceuta alegando "falta de lealtad institucional" y afirmó con rotundidad que no permitiría ni el uso de todas las instalaciones polideportivas ni el "despropósito" de utilizar recintos situados en plena barriadas residencial o integrados en centros escolares (como Santa Amelia y Puertas del Campo). Además, se ignoró el listado de propuestas alejadas de núcleos urbanos y se convertía a la ciudad de Ceuta en un CETI masivo con el riesgo de convivencia que eso genera. La respuesta de Torres fue asegurarle que se retirarían los polideportivos.
Por si fuera poco todo esto, fuentes aseguraron que el Rey Felipe VI pretendió hacer una visita institucional a Ceuta. Esto es, del mismo modo que lo hizo a Paiporta con la Dana pero que Moncloa la habría rechazado esta vez. Y precisamente recordando los incidentes de aquél día en que el Rey permaneció y Sánchez y Mazón huyeron como cobardes. Puente metió otra marcha corrigiendo a la otra ministra Saiz afirmando que es el Gobierno quien decide la agenda del Rey, siendo el mismo que lo criticó públicamente por hacerse una foto con Javier Negre. En tercer lugar, Pedro Sánchez remató en su lamentable entrevista en la SER del 31 de agosto, ya que de la manera más hipócrita lanzó un dardo velado al Rey por no haber visitado la ciudad durante su reinado siendo 8 de los 12 años durante su Gobierno. Esto habría motivado una reunión no programada de 3 horas y media con el Rey. Así que el choque Gobierno-Jefatura del Estado es evidente.
Crisis humanitaria y de acogida
Las ONGs como Cruz Roja y Luna Blanca de Ceuta han estado repartiendo comida y asistencia sociosanitaria. Sin embargo, esto no son más que parches para un problema que va mucho más allá. Lo más delicado es la acogida de menores. La Policía Nacional ha identificado a más de 2.000 supuestos menores de edad y lo digo así porque sin pasaportes es muy complicado determinar la edad de algunos que pudieran hacerse pasar siendo mayores. La Comisión Europea ha defendido que los menores extranjeros no acompañados (MENAS) puedan ser retornados a Marruecos con arreglo al Derecho comunitario y las garantías pertinentes, es decir, la Directiva de Retornos que próximamente pasará a ser Reglamento y, por tanto, de aplicabilidad directa y sin trasposiciones particulares. Esto implica, por tanto, que en gran parte sea con arreglo al propio Derecho español. Y es que, a tal respecto, el Gobierno de España se ha negado a hacer una devolución automática (que hasta el propio homólogo de Marruecos admite disponibilidad) alegando la complejidad burocrática. Concretamente, defiende que cada menor ha de ser identificado y valorar su situación con arreglo a la Fiscalía de Menores, que es incluso más tajante rechazando devolverlos en atención al "interés superior" de los mismos que no es sino llegar a la Península y no volver a casa. De hecho, se asegura el traslado de hasta 500 niñas a centros de las autonomías. Pero es que, además, se une una sentencia del TS de 2024 que declaró contrarias a la Ley de Extranjería las devoluciones masivas en Ceuta en 2021. Así que el tremendo agujero de la Directiva actual que es cubierto por la Ley de Extranjería constituye un nuevo elemento de efecto llamada y cuya presión experimentarán, una vez más, las Comunidades Autónomas. Por ello no extraña que hasta 14 de 17 voten a favor de darle dinero a Ceuta porque no quieren acoger a más inmigrantes.
Crisis sanitaria
Se han detectado problemas de salud que han justificado mediadas preventivas: hasta 18 menores con mantoux positivo y dos casos confirmados de tuberculosis, aparte de consultas por gastroenteritis, sarna e impétigo. Hay que hacer especial mención a la sarna, pues hasta 24 militares de la Comandancia de Ceuta se contagiaron. La Sociedad española de epidemiología descartó que se tratase de una amenaza y que estaría más relacionado con hacinamiento o falta de higiene. Así que la demanda de Feijoo de confinar Ceuta por motivos sanitarios sólo se califica de desproporcional e inoportuna, aparte de que trae recuerdos bastante polémicos de la gestión del Covid-19. Podemos leer en este artículo al experto virólogo José Antonio López que descarta igualmente que haya riesgo epidemiológico pero ojo, al menos en estadios iniciales, dado que la situación de precariedad sanitaria de esas personas si se prolonga demasiado sí puede representar un riesgo. Aún así, como el Gobierno no se fía de que la situación se la vaya de las manos (también) en este área, envió al célebre Fernando Simón para analizar y asesorar sobre los riesgos. Creo que esto se comenta solo.
El lunes 24 de agosto se celebró una reunión convocada por el Ministerio de Sanidad con objeto de activar el mecanismo de solidaridad y remitir vacunas para Ceuta. De esta manera, se les iba a solicitar a las CCAA que aportasen vacunas para la triple vírica, varicela, poliomielitis, tétanos y difteria. Este tipo de peticiones no son casualidad ni baladí. Estas circunstancias que sufre Ceuta son absolutamente extraordinarias para una ciudad de 80.000 habitantes, pues por mucho que tenga las competencias en materia de Salud Pública no es capaz de proveer servicios con urgencia de esta manera. Lo digo por las típicas excusas de relegar responsabilidad a las CCAA para excusar que el Estado no deba de hacer nada. Y es que lo propios profesionales sanitarios denunciaron una enorme presión asistencial.
Crisis de seguridad
Durante estas semanas, la percepción de inseguridad ciudadana se ha incrementado notablemente y la sensación más generalizada entre los vecinos es la de abandono. Fuentes de la Policía local de Ceuta informaron de que se han estado registrando alrededor de 200 denuncias al día superando la estadística en diez veces los números antes del 30 de julio. Esto, obviamente, ha saturado los recursos. Pero más lamentable ha sido detectar que en pisos se estaba captando prostitución de menores llegadas a cambio de comida y por parte de supuestos "compatriotas". Por su parte, las Fuerzas Armadas decomisaron centenares de armas blancas, martillos y machetes. Y la situación ha ido escalando tanto con emboscadas y agresiones a militares que han denunciado indefensión y la necesidad de aplicar el artículo 20.4 del Código relativo a la legítima defensa bajo proporcionalidad. Sin embargo, la patética resolución ha sido cargar un fusil para cada 4 soldados. En tercer lugar, la Guardia Civil confirmó a mediados de agosto hasta quince violaciones y la detención de un condenado por terrorismo. A 31 de agosto la cifra de agresiones sexuales quedó según Fiscalía en 23, siendo 5 de ellas con penetración, 9 cometidas a menores incluyendo alguna manada y una víctima varón del colectivo LGTBi. A fecha 31 de agosto habían sido detenidos 8 hombres: 4 de nacionalidad marroquí, 3 española y 1 belga. En cuarto lugar, la Policía Nacional detectó la infiltración de varios radicales entre los inmigrantes que se colaron en julio y que estarían azuzando a la rebeldía y violencia durante agosto. Es más, hasta 10 expulsados por radicalismo que se habían vuelto a colar. También detuvieron ayer a un menor por presunta agresión sexual a 3 menores en un centro.
Además, existen numerosos testimonios de vecinos que viven con miedo y especialmente en las barriadas cercanas a los asentamientos y viviendas con alquileres ilegales. Estamos hablando de robos con fuerza, peleas, allanamientos e incluso presuntos delitos de tráfico de drogas en una situación de descontrol manifiesto. Pero los ceutíes han tenido que soportar a activistas de extrema izquierda como Barbie Gaza o Alem Velasco de Canal Red paseándose por allí para blanquear la inseguridad ciudadana. Pretendieron convencer de que no pasaba nada, criticando la presencia del Ejército que al mismo tiempo les protegía y echando la culpa de toda la situación a las instituciones y al supuesto "racismo" de la gente. Todo esto mientras se produjeron agresiones sexuales que relativizaron al ser presuntamente inmigrantes las agredidas, como si así fuese menos grave. Es el giro del discurso cuando el perfil del agresor no les encaja en el clásico señor del Cáucaso. Venir para soltar su chapa política de discurso buenista y polarizador sólo retrata su mezquindad. Pero las mentiras tienen las patas muy cortas ya que la gente que sufre los problemas le estampa la realidad en su cara activista. Aunque a veces pasa que otras "influencers" como Elena Reines cometen un "sincericidio" admitiendo que las niñas inmigrantes huyen de un país donde no se respetan los derechos de las mujeres y, al mismo tiempo, ahí sí le vale hablar de presunción de inocencia. Dale una vuelta, Elena, a ver si te imaginas la de gente que puede entrar aquí con cierta "cultura".
Crisis política y de partido
Dos diputados socialistas de la Asamblea de Ceuta, Melchor León y Sebastián Guerrero, criticaron públicamente al Ejecutivo de Pedro Sánchez. Ambos afirmaron anteponer los intereses de Ceuta a la disciplina de partido. León llegó a reprochar que las visitas de ministros habían dejado "buenas intenciones" pero no que no aportaron soluciones concretas. Sus posturas chocaron claramente con Moncloa, dado que coincidían en las exigencias de Vivas sobre declarar Estado de alarma, reforzar los recursos sanitarios, presencia permanente de Frontex (Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas) y cumplir el compromiso de Interior de que los inmigrantes que entraron irregularmente no permanecieran en Ceuta. El primero de ellos pasó de minimizar la situación causada por los inmigrantes ilegales a denunciar que su hija no podía bajar a la calle tranquila. Por supuesto, el PSOE ha reaccionado con su maquinaria advirtiéndoles a los "díscolos" de cesar en su actuación para seguidamente iniciar un expediente de suspensión con previsible expulsión.
Hasta dentro del propio Gobierno se generó una fisura por las declaraciones de la Ministra de Defensa Margarita Robles respecto a que el CNI aportó información de lo que se venía en la frontera, mientras que Marlaska y la Delegación del Gobierno en Ceuta lo han negado en respuesta. Robles confirmó hasta dos reuniones en 27 y 29 de julio avisando el CNI a Delegación del Gobierno y Ceuta de que se estaba orquestando una llegada masiva coincidiendo con una fiesta del país vecino. Supuestamente los avisos no estimaban decenas de miles de personas, aunque ABC llegó a hablar según fuentes del CNI de potenciales 180.000. La realidad incontestable es que no existió ningún tipo de dispositivo de seguridad y se delegó todo en Marruecos, es decir, "el socio confiable". Únicamente Patxi López tiró por la calle de en medio señalando que los dos puntos de vista eran ciertos a la vez.
Lo último en el PSOE ha sido remitir un comunicado a sus cargos públicos de toda España desautorizando las concentraciones de hoy para que no se sumasen y acusando a aquéllas de ser convocadas e instrumentalizadas por PP y Vox. Esto, con la firma de la ex Ministra María Jesús Montero, responde una vez más al modus operandi Sanchista. Aquí se trata de desactivar y desacreditar cualquier movimiento o corriente que genere crítica contra la gestión del PSOE, ya que a tanto no llega TVE. Al hacerse público esto, IU se cayó también remitiendo comunicado a sus Alcaldes.
Crisis diplomática y territorial
El Ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, ha aprovechado esta situación sin ningún complejo para reivindicar la soberanía de Ceuta y Melilla en dos ocasiones y sazonar sarcasmo respecto a la invasión. Primero lo introdujo suavemente señalándolo como "asunto pendiente" y días después el 21 de agosto como "derecho histórico y geográfico". Lo expresó reclamando un mecanismo de diálogo para encontrar una solución que permitiese el "retorno" a manos del régimen dictatorial de Rabat. Días más tarde, en plena ceremonia religiosa, el ministro de Asuntos Islámicos Ahmed Toufiq lanzó otro órdago defendiendo la liberación de las "ciudades ocupadas". Y ya para rematar, la prensa afín al régimen de Rabat llegó a insinuar la posibilidad de iniciar una guerra comercial con España
Ante estos comentarios, sólo tras lo declarado por el primero, el Ministerio de Exteriores publicó una nota recordando que son españolas y que forman parte de la soberanía de España y de la Unión Europea. Esto contrasta tanto con la llamada a consultas a la embajadora de Argentina por insultos a Begoña Gómez como con el pasado 30 de julio con el embajador italiano. En este caso último fue por cerrar el espacio Schengen a los españoles y, por tanto, tener que pasar controles y enseñar sus pasaportes. Pero con Marruecos... nada. La estrategia diplomática española sigue siendo más blanda que el pan de leche que compro a mis hijos.
La implicación directa de Rabat se pone de manifiesto en dos notas. Primero, se conoció que el grupo hacker argelino Jabaroot filtró la identidad de 7.000 agentes espías marroquíes que estarían detrás del vasto equipo coordinador de la operación y a las órdenes de un consejero real. Segundo, en la tarde de ayer, se conoció que el centro Nacional de inmigración y fronteras de la Policía remitió a la Audiencia Nacional un informe en el que concluía que gendarmes marroquíes colaboraron en la planificación y ejecución de la invasión migratoria. Concretamente, en las primeras fases entraron adultos y seguidos de niños y mujeres para contener al ejército. En resumen, se apuntaría a la autoría intelectual de Marruecos.
El último giro de versión del Gobierno, a través del Ministro Albares, ha sido acusar a la "injerencia extranjera" de esparcir una campaña de odio y desinformación para desestabilizar la UE. Concretamente, en comparecencia del 28 de agosto y tras casi un mes de la de Pedro Sánchez, aludió a redes rusas y a "mega influencers conservadores" como Elon Musk. Se basó en supuestos informes de la seguridad ucraniana y actividad en la red X y les acusó de manipular la realidad de la crisis a los ojos socialistas, que se ve que es la percepción universal inmutable. El lunes 31, en entrevista a la SER, el Presidente añadió a Israel a un eje de "internacional reaccionaria" insistiendo en la inocencia de Rabat y en un tono que nada tenía que ver con el de justo hace un mes. Es más, minimizó el apalancamiento ilegal de los inmigrantes a necesidades económicas de aquéllos. Obviamente, estas declaraciones conllevaron reacciones tanto de Israel - tachando de mentiroso a P.S. - como de Rusia, que exigió explicaciones de qué pruebas disponía el Gobierno para semejantes acusaciones.
El descargo de la responsabilidad de Marruecos, que controla las fronteras, fue completado por el Ministro Bolaños acusando a la oposición de faltar al respeto... a Marruecos. Desplazar el debate de las causas y gestión a las reacciones externas posteriores y haciendo pasar estas últimas como las primeras es una estrategia tramposa. No hace falta que la Comisión Europea desmienta la ubicación temporal. Pero sacar de la ecuación a Mohamed VI y meter a Putin, Netanyahu y Musk como villanos es un ejercicio tan audaz de comunicación política de crisis como fuera de todos los límites de validación de tomadura de pelo.
Crisis económica
El ministro Carlos Cuerpo viajó a Ceuta el lunes 24 para reunirse con el Gobierno autonómico, empresarios y agentes sociales y evaluar las cuantiosas pérdidas económicas y qué soluciones aportar desde el Ejecutivo central. Sectores afectados y sobre todo el pequeño comercio que tuvo que cerrar esperan respuestas y podría llegar a los 15 millones de euros incluyendo medidas para reactivar la economía, ayudas directas, medidas fiscales y reducción de cotizaciones. En la hostelería, especialmente los establecimientos situados en las zonas de playa más afectadas, han comunicado pérdidas de entre el 80% y 90% de los ingresos. Además, la crisis ha perjudicado la imagen exterior de Ceuta y con ella su actividad turística cancelándose muchas reservas. Pero también hay que tener en cuenta que la economía particular de esta ciudad autónoma ya arrastraba problemas estructurales con bajo consumo y PIB per cápita y alto desempleo juvenil. Por tanto, la crisis ha acentuado la situación de una economía que no partía de una posición sobradamente cómoda.
Consideraciones
La crisis acontecida en Ceuta a raíz de la invasión migratoria del 30 de julio ha derivado en una multidimensionalidad en la que el Gobierno de España incurre en una indubitada responsabilidad y en una nefasta gestión. Y son muchos los motivos que me llevan a considerarlo: una legislación y burocracia proclives a facilitar y alargar la entrada y permanencia ilegal, una política exterior orientada a favorecer la inmigración masiva y restringir devoluciones y deportaciones, una diplomacia con Marruecos basada en el apaciguamiento y financiación millonaria sin exigir responsabilidad alguna y una gestión de lo sucedido marcada por la ausencia de prevención, tardanza y contradicciones.
La legislación española resulta tan "amistosa" con la inmigración ilegal que, de cara a la aplicación de la futura normativa comunitaria, los socialistas aprovechan el menor resquicio para mantener su orientación. En el anteproyecto de Ley de Asilo, pretenden reservarse la firma de externalización de centros de deportación para no contratarlos, consideran no usar de forma expansiva los retornos y también abogan por un criterio menos flexible de países seguros para rechazar automáticamente peticiones de asilo. Esto es, sin duda, una política legislativa de efecto llamada y no sólo de la inmigración masiva e ilegal sino de problemas de la magnitud de lo acontecido. Esto es así porque el Gobierno del PSOE es de hecho el primero de los problemas.
Mover la portería es un clásico, no ya del político sino también del periodista activista. Así que no me refiero sólo a la estrategia de apuntar a EEUU, Rusia, Israel e incluso Italia. Hemos podido leer números artículos (a diario) por ejemplo de El Pais centrando la actualidad en torno a historias dramáticas de los inmigrantes que permanecen en la ciudad mientras se resuelve su destino. Realmente, ¿quién les invitó a entrar allí? La primera reacción de P.S. en sus 105 minutos en Ceuta fue calificar lo sucedido de "agresión a la soberanía territorial de España". No puede negarse la vertiente humanitaria de esta crisis en la que ha habido cerca de 90 muertos, pero tampoco su estructura múltiple. Porque detrás de esos relatos de aparente empatía se halla el propósito de silenciar el resto de áreas y, ante todo, la responsabilidad pública. Así que prefiero disentir de esa estrategia, por principios.
El artículo 4 del Tratado de Washington de la OTAN es el que activaría consultas políticas entre los 32 miembros en caso de ataque a la soberanía territorial de un Estado miembro. Sin embargo, en el caso de las ciudades autónomas no activa automáticamente la cláusula de defensa mutua del artículo 5 y ya lo comenté en el anterior post. Por lo tanto, cualquier decisión en torno al artículo 4 debería ser adoptada por consenso. En términos estratégicos, tras la Cumbre de Madrid sí podrían tener un eventual apoyo, pero no sería seguro. Por su parte, el artículo 42.7 del Tratado de la Unión Europea (TUE) establece que si un país de la UE sufre un ataque armado en su territorio, los demás socios tienen el deber de ayudarlo con todos los medios que tengan. Esa cláusula de defensa mutua se aprobó con el Tratado de Lisboa en 2009 y hasta la fecha sólo la ha activado Francia en 2015 con el atentado terrorista en París.
La realidad es que la actuación de Marruecos es mucho más sibilina, más allá de su presumible autoría intelectual de esta situación. Se trata de una guerra híbrida en la que estaría instrumentalizando a sus ciudadanos a través de espías, mafias y medios de comunicación. España tendría más margen de maniobra cerrando las fronteras, castigando económicamente a Marruecos con el visto bueno de la UE y atravesando varias fases como estrategia de disuasión. Sin embargo, no es algo a lo que el Gobierno de España se atreva y prefiere usar de escudo un relato rocambolesco que exculpe a Rabat y ataque a otras potencias entre las que se encuentran sus aliados más destacables. ¿Tendrá que ver Pegasus?
Finalmente, se une la mezquindad sin límites de un Gobierno que se cree impune pese a los múltiples casos de corrupción en investigación, fase de juicio o condena, que no le hace ascos a mentir de forma compulsiva y que es conocedor de que un enfrentamiento contra el Rey carecería de respuesta visible por parte de la Casa Real. Por tanto, en su afán de atraer el apoyo de la extrema izquierda republicana y azuzar a la extrema derecha antimonárquica, sabe que explotar la polarización es su herramienta básica para perpetuarse en el sofá de Moncloa.
Todo mi apoyo a Ceuta y sus vecinos. Ceuta es España.

