miércoles, 26 de septiembre de 2018

Cocinas Tezanos patrocina el nuevo CIS

En la presente entrada comentaré lo más destacado del barómetro del CIS de septiembre de 2018. Presidido por el socialista de carné José Félix Tezanos, ha arrojado unos datos escandalosamente favorables al gobierno. Por si fuera poco lo que ya se veía con el PP, el PSOE y sus dedazos han demostrado que se podía ir a peor cocinando las encuestas.

Respecto a la situación económica, se han igualado los porcentajes de los que creen que sigue habiendo crisis económica y los que no (regular, buena y muy buena). Los que en mayor proporción siguen percibiendo crisis son los votantes de Podemos e independentistas. 

La situación política es percibida de forma más negativa, con mayoría absoluta. Especialmente negativa se reconoce en los votantes de Ciudadanos con un 73% de mala/muy mala. No me cuadra en absoluto que haya un 26% de votantes del PP que la entiendan sólo "regular". Cualquier votante de este partido debe estar enfurecido por el cambio de gobierno. Sin embargo, contrasta con que un 43% cree que la situación política dentro de un año será peor que la actual. Más de un 25% de votantes de Podemos y PSOE entienden que será mejor.

Respecto a la valoración de la gestión del gobierno (PSOE) se compara curiosamente con lo que piensan los encuestados acerca de cómo sería si gobernase alguno de los otros tres. Gana la opción de "regular" incluso a la suma de mala y muy mala. Nuevamente, que un 26% de votantes del PP la valore como "regular" es poco creíble, aunque son los que mayoritariamente castigan su gestión con 64,5% de mala/muy mala. Gobernando otro, el PP es el que resulta más favorecido entre sus votantes con 58% y Podemos el que menos con sólo un 38%. Otro dato que tampoco me creo, que sólo 4 de cada 10 votantes morados entendieran que su partido lo haría mejor que el PSOE si gobernase. Ciudadanos sí tiene confianza de más de la mitad de sus votantes con un 54%.

También introduce el CIS una curiosa batería de preguntas sobre la Constitución, que en realidad suelen ser incluidas cada vez que existe algún aniversario. Para nuestra sorpresa, la CE1978 parece seguir gozando de amplia aceptación y no sólo en el centro y derecha. Respecto a la Transición, sólo aparecen como mayoritariamente disgustados los votantes de Podemos con un 41% frente a un 36% de satisfechos. No es, sin embargo, una diferencia muy significativa. Una amplia mayoría y sobre todo en independentistas y podemitas está a favor de reforma la Constitución. Los separatistas están a favor de tirar abajo la carta magna, la izquierda cree que procede una reforma importante y en el PP una pequeña reforma. En Ciudadanos se debaten entre estas dos últimas. Si a continuación miramos qué tipo de reformas, los de PP y Ciudadanos defienden coordinar y recentralizar competencias de Educación y Sanidad, los socialistas se reparten entre esta última y la transparencia y lucha contra la corrupción, los de Podemos apuntan los derechos sociales y los independentistas más competencias para las CCAA.

Acerca de la satisfacción con el funcionamiento de la democracia (uno de los aspectos altamente estudiados en mi tesis doctoral), nos encontramos con la sorpresa de que los votantes de Podemos son los más insatisfechos con un 67%. ¿Seguro? ¿Después de la moción de censura? No me lo creo. También hay bastante descontento en Ciudadanos con 49%, pero menos hay en el PP con 42%. De hecho, sólo PP y PSOE superan el 50% de satisfechos.

Respecto a la legitimidad democrática, se cumple la máxima de que siempre es la izquierda la que en una abrumadora mayoría prefiere un sistema democrático en abstracto. La diferencia con Ciudadanos es mínima porque se aproxima al 90% y en el PP es un 82%. 8,7% de votantes del PP creerían que en una dictadura vivirán mejor, posiblemente por nostalgia del Franquismo.

Se pregunta también por la confianza institucional y en concreto por el Congreso. En esta ocasión existe una mayoritaria desconfianza en todos los votantes destacando un 74% en los de Ciudadanos.

En la legitimidad del Estado Autonómico no existen importantes novedades. Sigue siendo mayor el porcentaje favorable a mantener el actual, aunque existe un 53% de votantes del PP favorables a la recentralización, un 49% de Ciudadanos para estas mismas opciones y 41% en los de Podemos que prefieren o más competencias para las CCAA o referéndum para independizarse (17%).

En la valoración de líderes, no aprueba nadie. Pedro Sánchez obtiene una media de 4,11 seguido de Albert Rivera con 3,93, Alberto Garzón con 3,79, Pablo Casado con 3,56 y Pablo Iglesias con 3,07. Aquí poco hay que decir porque es más de lo mismo. Lo esperado era que Sánchez fuese el más valorado por la ilusión de los votantes socialistas y la tregua de muchos votantes de Podemos.

En la ubicación ideológica de los partidos, me llama poderosamente la atención ese 8,20 al PP, prácticamente en la extrema derecha. Observo con no menos perplejidad que más de un 40% de los votantes populares sitúan a su partido en las casillas de 8 a 10. ¿Seguro? los peperos son muy fieles, pero jamás perciben a su partido como muy de derecha, más bien de centro-derecha. También me asombra la asignación de un 7,10 a Ciudadanos, que solía moverse en el seis y pico. El odio podemita y separatista es el que explica que se desequilibre tanto la balanza. Y es que si en UPyD alegan que jamás llegaron al 6 es porque tampoco sumaron la fuerza electoral y social de Ciudadanos.

Y terminamos con la intención de voto, el voto más simpatía y el voto estimado. Me ha sorprendido a la par que encantado que Ciudadanos resulta ser el partido más preferido por los votantes de entre 25 y 45 años, existiendo un importante bajón del PP. Sin embargo, la sobrada de votos favorables al PSOE de mayores de 45 años e incluso doblando al PP en la elevada franja de 45-64 años resulta muy, muy poco creíble. En simpatía gana el PSOE de mayoría con un 54% de sus propios votantes y sorprende que en los de Podemos sólo sea un 18%. En voto + simpatía supera el PSOE al PP en 9 puntos, en 10 a Ciudadanos y en nada menos que 14 a Podemos, cifras que prácticamente se repiten en la intención y estimación de voto salvando la diferencia de 10 puntos de ventaja al PP. Para más inri, el PSOE tiene el mayor porcentaje de identificación partidista con un escandaloso 75% de sus votantes. Estas cifras son el remate de unas estadísticas que parecen más producto de una cocina que de un muestro y estudio fiel.

¿Para cuándo un CIS cuya cúpula sea seleccionada por concurso entre profesionales?

lunes, 24 de septiembre de 2018

Pedro Sánchez, el presidente Cum Fraude

Terminó un verano 2018 que en sus últimas semanas ha asistido a una sucesión de noticias relativas a los presuntos fraudes en la obtención de másteres en la Universidad Rey Juan Carlos. Por una parte, Pablo Casado ha sido "absuelto" de ser imputado en el caso Máster en el que está siendo investigada Cifuentes. Ahora bien, es igualmente cierto que cuatro de los cinco vocales que tenían que tomar la decisión fueron en su momento puestos por el PP. Es lo que tiene la politización de la Justicia, que los mismos que tienen que revisar tu caso son en teoría "de los tuyos". Esa misma politización que desde círculos de la "nueva izquierda" se defiende porque lo impone la Constitución Española por el principio de soberanía popular.

Por otra parte, la ministra de Sanidad Carmen Montón tuvo que dimitir debido a que se descubrió que había sido otra alumna del polémico Máster. Su marcha, a buen seguro forzada por el Presidente por accidente, habría enseñado la puerta de salida al rival Pablo Casado del PP. Sin embargo, han podido ver para su resignación que ha salido de rositas mientras el gobierno socialista tacha dos ministros de los nombrados en junio.

Sin embargo, el mayor escándalo tiene que ver con Pedro Sánchez. Para empezar, su tesis no sólo no había sido publicada sino que tampoco podía consultarse, dado que se compartieron una capturas en Teseo que en realidad no acreditaban que pudiera leerse. Diversos medios solicitaron acceder a la tesis y han ido destapando ciertos detalles curiosos. Desde un tribunal compuesto por afines a fusilar una conferencia entera, copiar textos de otros autores sin citarlos e incluso autoplagiarse en un libro, sin citar nada. Cómo sería el asunto que hasta Pablo Iglesias le pidió explicaciones. Lo único que el señor Falconetti (como diría Losantos, en relación con su afición a desplazarse en avión oficial hasta para la boda de un cuñado) argumentó es que fue involuntario. Es decir, "fue sin querer queriendo" como se excusaba el Chavo del Ocho. Además, remató con un "hablar de mi tesis es enturbiar la calidad de la democracia". Así, sin despeinarse ni avergonzarse. También amenazó con querellarse contra OKDiario y todos los medios, pero se echó atrás. Porque sabe que tiene todas las de perder.

Con Albert Rivera, Sánchez se mostró mucho más agresivo y le espetó en el Congreso un "os vais a enterar". Y, lo que tiene el poder de ser el Presidente: se le acusó desde algunos medios a Albert Rivera de haber mentido en el Currículum Vitae autoasignándose un título de doctorado. Realmente, el Círculo de Economía había transcrito mal cuando realmente estaba siendo estudiante (doctorando). Esa misma denominación lo empleó en el CV del partido Ciudadanos, Parlament y Congreso de los Diputados. Con "doctorando", simplemente quería reflejar que terminó los estudios y superó los créditos necesarios, sin llegar a presentar ni defender la tesis por dedicarse a la política (empezó mucho antes que todos los rivales). 

En definitiva, hemos asistido a otra estafa más de nuestro presidente #CumFraude que, si no fuera de ninguno de los componentes de este gobierno Frankenstein constituido por socialistas, podemitas, independentistas y filoetarras, sería conminado a dimitir. Como lo han hecho otros políticos en el extranjero. Pero esto es España, la España atada de manos y pies de un socialismo al que vale todo para gobernar. Incluso sugerir un indulto para los golpistas.

lunes, 27 de agosto de 2018

Un Decreto Ley para Franco y el Valle de los Caídos

El pasado sábado se publicó en el BOE el Real Decreto-Ley del Gobierno Sánchez por el que circunscribe la funcionalidad del cementerio del Valle de los Caídos a albergar los féretros de todos aquellos que perdieron la vida por causa de la Guerra Civil (1936-1939). Sin mencionarse, evidentemente se hace con la intención de que el del dictador Francisco Franco salga de ese espacio en el que conviven tanto nacionales como republicanos y muy cerca de su lugar el de José Antonio Primo de Rivera. En resumen, lo que se conoce técnicamente como exhumación.

¿Por qué un Real Decreto Ley si la Constitución Española circunscribe el recurso a este modelo en casos de urgencia y extrema necesidad? ¿Qué prisa hay cuando han pasado más de 40 años desde la muerte de Franco y después de 23 años de socialismo no se ha llegado a materializar nunca? En el fondo, tiene sentido si recordamos que ya van 7 Reales Decretos Leyes en los 3 meses que lleva este gobierno en el poder. Todos ellos para limpiar RTVE y diseñarla a su gusto, universalizar la sanidad pública gratuita para inmigrantes sin permiso de residencia, adaptar la legislación a la normativa comunitaria de protección de datos, nueva oferta de empleo público sin negociar con sindicatos ni nada, pacto de violencia de género sin debatir con los parlamentarios, programa de activación del empleo y el presente. La única que veo lógica en su urgencia es la de protección de datos, mientras que en la mayoría se evita claramente huir del debate parlamentario y controlar la televisión pública expulsando a sus no afines (Sergio Martín, Javier Cárdenas...).

El Decreto Ley, que también pueden dictar los gobiernos de muchas CCAA, tiene la particularidad de que la intervención del Congreso de los Diputados se resume a aprobar si sí o si no, sin que exista ninguna posibilidad de enmendar la norma a no ser que sea rechazada por mayoría absoluta. En ese supuesto, se tramitaría como Ley. Pero no va a darse el caso, ya que es de lo poco en lo que el PSOE puede ponerse de acuerdo con Podemos y separatistas.

Creo que sería justo que el Valle de los Caídos responda a su nombre y sólo haya tumbas de personas fallecidas durante la Guerra. Pero se ha de hacer de otra forma, con una Ley moderna y negociada y debatida por todas las fuerzas políticas representadas. Se echa en cara que el mantenimiento del lugar cuesta 11 millones de euros (los cuñaos de las redes sociales), creyendo que es única y exclusivamente por el cadáver de Franco. También se alude que el dictador no merece que exista un mausoleo para su homenaje, cuando es evidente que allá donde lo trasladen sus familiares (guste o no), seguramente sea donde vayan sus nostálgicos o admiradores.

Por cierto, que yo mismo estuve allí en ese lugar hace unos años. En 2012, concretamente. Ví la basílica y las lápidas de las tumbas más populares, que ya he mencionado. Y sí, había gente que miraba con cierta admiración ambas y especialmente una de ellas. La otra, precisamente pertenece al personaje histórico del que más mentiras se han pronunciado en la historia. Tantas, que se hace difícil clasificarlo, más aún con las interpretaciones que hacen hoy día ciertos seguidores en redes sociales que distan mucho de votar a la derecha. Sí, es José Antonio Primo de Rivera. Al que los podemitas quieren expulsar también pero el PSOE ha dicho que de eso nada, que fue una víctima más de la Guerra. Asesinado por milicianos republicanos al igual que lo fuera Calvo Sotelo, líder de un partido de la oposición en la última legislatura de la II República.

Pero esa memoria no interesa a la rancia izquierda española. Se tiene que pasar página y enterrar cualquier recuerdo con ETA y sus 300 crímenes sin resolver, pero no se puede optar por reconciliar a la sociedad española después de la exitosa época de la Transición. El PSOE acierta en que sólo se mueva a Franco, pero esta no es la manera apropiada de hacerlo y tampoco la de quitarle el sambenito al Valle de los Caídos. Lo que sucede, evidentemente, es que los Reales Decretos Leyes son la única herramienta que tiene el gobierno Sánchez para hacer las cosas rápidas, sin contar con nadie, copar algunas noticias mediáticas y dar la sensación de que está haciendo mucho cuando realmente no es así.

Y hay que recordarles una vez más que siguen con los presupuestos del PP, los que (en palabras textuales de Rajoy) se va a tener que seguir comiendo con patatas. Y dudo muchísimo que con toda la manada de independentistas y marcas podemitas sean capaces de consensuar unos presupuestos para 2019.

jueves, 14 de junio de 2018

La torpeza de un gobierno inmaduro

Seis días ha durado el ministro de Cultura y Deporte Máxim Huerta. En la mañana de ayer, los medios revelaban que el escritor y presentador había sido condenado por fraude fiscal, al haber creado una sociedad interpuesta para pagar menos impuestos. La condena se refiere a declaraciones de los ejercicios 2006, 2007 y 2008, pero la condena tuvo lugar en 2017. A pesar de que el ministro declaró haber pagado ya con esta multa de... 243.000 euros, no era ni mucho menos una buena carta de presentación para una persona con un cargo público de tamaño calibre.

Total, que en la tarde y a las 18:00 horas tuvo que comparecer de urgencia para anunciar su dimisión, aunque como suele ocurrir en estos caso es más probable que "lo hayan dimitido". Desde PP y Podemos no han tardado ni un minuto en exigir su dimisión, al tiempo que los separatistas que con independencia de ello no toleran que mande alguien que se oponga a sus ansias soberanistas.

Es un golpe para Sánchez, por mucho que algunos quieran vender como un refuerzo por haber salido un ministro del que se descubra algo tan oscuro. No, no demos la vuelta a la tortilla. Ha dimitido un ministro por un escándalo fiscal nada más constituirse el Gobierno. ¿De verdad que no sabían nada de pasado de este hombre? ¿Era el más adecuado? Ahora el ministro es José Guirao y su nombramiento figura en el BOE de hoy. ¿De verdad que no podía Sánchez haber nombrado primero a este último?

Por otra parte, también se destapó que el ministro de Agricultura ha estado imputado por un juzgado de instrucción de la Palma del Condado de Huelva debido a un caso de pozos ilegales en Doñana. Se le acusa a Luis Planas de haber consentido el robo de agua, pero parece ser que pronto se confirmará su desimputación al haberla solicitado la fiscalía onubense de Medio Ambiente (no sabemos si con ruegos de la Junta de Andalucía). Sin embargo, ya estaba imputado cuando se produjo su nombramiento. Otra metedura de pata de Sánchez.

Y como siempre se puede seguir con más despropósitos, ahora ha declarado la ministra de Trabajo Magdalena Valerio que el Gobierno no hará nada por cambiar la reforma laboral del PP y sólo serán posibles unos parches acordados con sindicatos debido a que "no tienen apoyos parlamentarios". ¿No se supone que iban a dialogar con las fuerzas parlamentarias? ¿O es que sólo se unieron Podemos y separatistas surtidos para echar a Rajoy sin apoyar una alternativa de cambio real y estable? Disfrute lo censurado, señor Sánchez. Disfrute de su tiempo en la Moncloa. Disfrute de haber engañado a tanta gente. A otros, en cambio, no lo ha logrado porque ya le veíamos venir. Y por mucho que quiera ocultar su torpeza e incapacidad con gestos humanitarios como la acogida de 600 refugiados. No, lo siento pero no cuela.

domingo, 10 de junio de 2018

Los auténticos fachas, los radicales separatistas

El pasado viernes de esta misma semana, iba a tener lugar un acto homenaje a Miguel de Cervantes en la Universitat de Barcelona y con la participación de varios miembros de Societat Civil Catalana, asociación que está a favor de la unidad de España y contraria a la independencia. Pues bien, grupúsculos separatistas asociados a la CUP y algunos sindicatos como la CNT prepararon un acto boicot. Los intolerantes, los que se hacen llamar antifascistas y realmente los fachas son ellos, acudieron en cerca de un centenar con la intención inequívoca y manifiesta de reventar el acto. Gritos, silbidos, empujones y lemas de "fuera fascistas de la Universidad" (lo típico que berrean estos totalitarios) y "no pasarán". 200 invitados tuvieron que ser desalojados por estos pedazos de animales y el Rector ni se molestó en avisar a los mossos. Simplemente les dijo que se tenían que ir porque no podían garantizar su seguridad.

A esto se le une la negativa por parte del Ayuntamiento de Vic para la celebración de un acto político en la calle. Resulta escandaloso que jamás se les haya prohibido nada a los independentistas y ahora lo nieguen. Al final, devolviéndoles la moneda, Inés Arrimadas y varios de los diputados de Ciudadanos en el Parlament de Cataluña acudieron a una plaza de la localidad ayer sábado. Su intención era atender a los medios de comunicación y protestar por la censura que se le está imponiendo al partido más votado en las últimas elecciones. No faltaron los móviles grabando con carcasas de esteladas, pero eso no fue lo más relevante. Nuevos totalitarios se acercaron allí para increpar, abuchear sacar el dedo e incluso hubo un estúpido que se bajó los pantalones y otro memo que se sacó un selfie con ella con la carcasa indepe para subirla a las redes y reírse de ella. 

Frente a los bárbaros, los diputados corearon "libertad". Entre ellos, Carlos Carrizosa que recientemente fue amenazado de muerte en Twitter por cometer el tremendo delito de retirar un lazo amarillo. Hasta ahí ha llegado el odio que instigan y promueven los políticos independentistas en Cataluña.

No, no nos van a callar. Ni en Cataluña ni en ninguna parte los que han roto de esta manera la convivencia y la sociedad y llaman "fascista" a todo aquél que no sea de su cuerda. No sé qué van a saber estos de fascismo cuando no se miran a ellos mismos, que despliegan su totalitarismo violento en cualquier escenario.

sábado, 9 de junio de 2018

El nuevo gobierno de Pedro Sánchez

El nuevo presidente Pedro Sánchez ha confeccionado durante esta semana su equipo de gobierno tras imponerse en la votación de la moción de censura. Lo primero que sorprende es el nombramiento de 11 ministras frente a tan sólo 6 ministros. Es decir, al contrario que la paridad establecida por Zapatero, Sánchez ha preferido saltársela y confeccionar un gabinete con mayoría absoluta femenina. Probablemente más por una cuestión de márketing y para venderse como un gobierno feminista, cuando se supone que el feminismo lo que persigue es la igualdad de derechos y de oportunidades entre sexos. Además, un Gobierno de 17 personas es bastante excesivo, pero ese tamaño sí encaja en la forma de componer de ZP. Ante todo, se agradece que haya dejado a Podemos con un palmo de narices y no haya cedido a sus exigencias de ministerios. Pero también hay más cosas positivas.

En concreto, los nombramientos que más me han gustado son los tres siguientes.

  • Josep Borrell fue el primero en confirmarse y como Ministro de Asuntos Exteriores. Fue presidente del Parlamento Europeo. Ha sido muy criticado por los independentistas, dado que se posicionó en contra de la secesión y ha participado en actos de Sociedad Civil Catalana.
  • El ingeniero aeronáutico y ex astronauta Pedro Duque, ha sido nombrado Ministro de Ciencia y Tecnología. Es una de las apuestas más novedosas, ya que este señor jamás había estado en política.
  • Fernando Grande Marlaska, que fuera juez y destapase casos como el chivatazo a ETA, será ministro del Interior. Evidentemente, al círculo de Bildu no ha gustado esto y es un motivo adicional para alegrarse de su fichaje. Fue juez de la Audiencia Nacional y, paradójicamente, fue uno de los magistrados del Consejo General del Poder Judicial propuesto por el PP. Además, es uno de los primeros que contrajo matrimonio homosexual en España.


El nombramiento más sorprendente de todos ha sido Máxim Huerta, escritor y ante todo periodista y colaborador en televisión con Ana Rosa Quintana. Será el Ministro de Cultura y Deportes y no han vacilado los rastreadores de redes sociales en capturar tweets antiguos en los que declaraba odiar el deporte e incluso escribir "puto independentistas" en el año 2010. Ni qué decir tiene que ha sido aprovechado por los separatistas para montar el pollo contra él y exigir su dimisión. Pues qué quieren que les diga, un motivo añadido para desearle suerte al nuevo ministro. Eso sí, tendrá que ponerse al día porque está muy verde.

Del resto, lo primero que hay que mencionar es que vuelve a separarse la cartera de Hacienda de la de Economía, Nadia Calviño llevará esta última. Fue Directora general en la elaboración de los presupuestos para la UE. Hacienda la llevará María Jesús Montero, una mujer de confianza de Susana Díaz en Andalucía. Ha sido Consejera de Sanidad, es médica y apuesta por la reforma de la financiación autonómica. Evidentemente, la apuesta de Sánchez aquí es la de recuperar la unidad del PSOE.

Otros nombramientos destacables:

  • Meritxel Batet ha sido nombrada Ministra de Política Territorial y Función Pública, lo que viene siendo el ministerio de Administraciones Públicas. Es profesora de Derecho Constitucional y Administrativo.
  • José Luís Ábalos, el defensor de la moción de censura y el mismo que hace unos pocos meses hizo unas declaraciones absolutamente contradictorias, es el Ministro de Fomento.
  • Isabel Celaá es la nueva Ministra de Educación, que en su día tuvo esa cartera como consejera en el gobierno vasco de Patxi López. Que, todo sea dicho, para mí es el gran ausente de este gabinete.
  • Carmen Montón, salta de la Consejería de Sanidad de la Generalitat de Valencia al ministerio del ramo.
  • Dolores Delgado, experta en yihadismo, es la nueva Ministra de Justicia.


¿Cuánto durará este gobierno? De momento, parece ser que en sus inicios no está gustando demasiado a los que precisamente le dieron su apoyo para sustituir a Rajoy. Una de sus primera medidas ha sido levantar por completo el 155, algo que está siendo criticado porque Torra no se baja del burro y no retira sus planes soberanistas. Sánchez, el mismo que hace menos de dos meses le acusó de ser como Le Pen, ahora se tendrá que reunir con él. También lo hará Xavier García Albiol, aún a sabiendas de que no tiene nada que hacer, pero cómo siempre aprovechando para criticar a Inés Arrimadas. Así le va con cuatro diputados y a los independentistas aplaudiéndole estas cosas con tal de apoyar los ataques a Ciudadanos.

En mi opinión levantar al 100% el 155 creo que es lo correcto y sé que mi partido lo ha criticado. Otra cosa es lo que vaya a cederle Sánchez, situación en la que por supuesto a muchos nos tendría enfrente.

sábado, 2 de junio de 2018

Bienvenido, Dr. Frankenstein

El pasado 25 de mayo se hizo pública la primera sentencia del caso Gürtel que afecta a un importante entramado de cargos públicos del PP con relevantes condenas a implicados como Correa (jefe de la trama) y el ex tesorero Bárcenas. Ambos han entrado a la cárcel condenados a 50 y 33 años respectivamente. Pero lo más relevante ha sido la condena al Partido Popular como persona jurídica por enriquecimiento ilícito, algo de lo que el gobierno Rajoy quitó hierro. Pues bien, pocos días después el PSOE registró una moción de censura que se tradujo ayer viernes en la destitución de Mariano Rajoy el cese de todo el Gobierno, accediendo Pedro Sánchez a la presidencia por primera vez en la historia de la democracia usando tal instrumento.

Lo más relevante, aparte de la primera vez que sucede esto, es que Sánchez no ha vacilado en contar con el apoyo de toda la banda de separatistas, incluyendo los golpistas ERC y PDeCaT (la antigua y corrupta CiU), los amigos de los etarras de BILDU y el PNV, que a última hora ha traicionado al PP después de haberles aprobado su Cuponazo. Y es que si el PP creía que tenía comprados a los nacionalistas vascos, ha resultado ser al revés.

El debate en sí deparó muchas sorpresas en relación a la dirección que tomó. Y es que dió la impresión de que era una moción de censura contra Albert Rivera y Ciudadanos. Todos, todos, criticaron al líder naranja y hasta sus críticas fueron más duras que contra Rajoy. Así, de la manera más impresentable, Pedro Sánchez acusó a Rivera de estar más interesado en que continuase Rajoy para desgastarlo, ensayar en el espejo su discurso y toda una retahíla de desprecios al único que le propuso un pacto real de investidura en el año 2016. También fue especialmente duro Hernando del PP, acusándole de deslealtad, inventándose que es culpa suya el éxito de la moción y echando en cara que Arrimadas no se presentase como candidata en Cataluña cuando realmente no sumaban las cifras para ser presidenta. En fin, todo absolutamente mentira, con la intención real de hacer daño a Ciudadanos y recuperar la confianza perdida. De Podemos e independentistas, nos podemos imaginar que no recibimos caricias ni mucho menos. Pero les unía a todos los anteriores la preocupación por el ascenso de Ciudadanos en las encuestas.

Ciudadanos no bajó al barro que se habían sumido PP y PSOE. Su postura era clara y sin duda alguna: no apoyaba la moción de censura y lo más sensato era irse a urnas y que los españoles decidieran. Tampoco era cuestión de mantener a Rajoy después de no hacer absolutamente NADA contra la corrupción en su propio partido y tanto en el caso Gürtel como Bárcenas. Realmente llamativo resulta el caso de Eduardo Zaplana, ex presidente de la Generalitat Valenciana y ex ministro con Aznar, que ha entrado en la cárcel y en el PP le han dado de baja de todo, han enterrado todo recuerdo de él y hasta han llegado a extender el bulo de era de Ciudadanos.

No cabe duda que la mejor carta de Ciudadanos eran las elecciones anticipadas, que no obstante deberán de llegar pronto. Pero el hecho de que haya sido tan duramente criticado por los grandes partidos es debido a su miedo por restarles cuotas de poder en el escenario multipartidista dibujado desde 2015. El PSOE ahora tendrá la oportunidad de recuperar el protagonismo en la izquierda y también seguirá la estrategia de dividir a PP y Ciudadanos, dado que por ejemplo reveló una conversación privada en la que presuntamente Rivera le aseguraba que iba a desestabilizar al Gobierno del PP. Realmente rastrero por parte de Sánchez.

Pero los problemas para este gobierno nuevo residen en los que le sustentan. Y es que, cuando apenas ni tan siquiera ha echado a andar tras la toma hoy de posesión, en el Senado ya han vetado los presupuestos para 2018 que fueron aprobados hace unas semanas por el Congreso de los Diputados todos los socios que apoyaron la moción de censura. Será cuestión de que el PP, que tiene mayoría en esa cámara, impida ello y los presupuestos sean aprobados porque sí o haga una jugada maestra: rechazarlos por veto a la totalidad y devolverlos al Congreso para que Sánchez tenga que negociar unos nuevos presupuestos con toda la banda de independentistas. 

Y los obstáculos no quedan ahí, dado que desde el PSOE ha afirmado que su gobierno será íntegro de socialistas, circunstancia que no ha gustado nada en Podemos. Precisamente, una de las razones que explotaron la propuesta de acuerdo con Podemos a primeros de 2016 fue la exigencia de la mitad de ministerios. Ante esa negativa, cargos importantes de la formación de Iglesias han declarado que permanecerán en la oposición al PSOE. Así que otro escollo más que tendrá que lidiar Sánchez al tener a una izquierda que va a ser todo menos condescendiente.

En Cataluña, los representantes del régimen nacionalfascista capitaneado por Quim Torra no tardarán en exigir como mínimo la liberación de los "presos políticos", como ha insinuado Gabriel Rufían. Es decir, promoviendo saltarse la separación de poderes en toda regla. Pero hay una cuestión más importante que es ese reconocimiento de la imaginaria república de Cataluña o la probabilidad de lanzar un referéndum secesionista autorizado por esos mismos 180 diputados que han aprobado la moción de censura a Rajoy. Aún así, ya veremos cómo sostiene el fugado Puigdemont su discurso vacío de que España es un Estado autoritario y fascista cuando su partido sostiene al inminente Gobierno. Por otra parte, BILDU, primos hermanos de los anteriores, también asomó la patita y dejaron claro que su única intención es desestabilizar la Constitución de 1978.

Y es que... ¿cómo se puede gobernar con 85 diputados? Cuando el ansia de poder es grande, cuando no importa ni un pito España, cuando no paras de perder elecciones y empeorar el resultado mínimo histórico, cuando no te quieren ni en tu propio partido, cuando cualquier cosa vale con tal de recuperar protagonismo... las consecuencias de tus actos y decisiones son etéreas en la conciencia. Aquí enlazo un zasca que desde mi propia cuenta de Twitter le endosé a este hipócrita que tenemos por Presidente y que sumó 27 retweets y 75 me gustas.

Lo que se debe hacer y muy pronto es convocar elecciones. Lo que se debería haber hecho ya. No podemos descartar que si Sánchez comienza con piedras en los zapatos no sería descabellado que termine convocando elecciones. Será entonces el momento en que, con sumo placer, podamos ponerle de patitas en la calle y el PSOE quede relegado a la irrelevancia, que es lo único que merece.

Para terminar, comparto este vídeo que debería de ser escuchado por todos los españoles, para que sepan las contradicciones a que puede llegar el PSOE. ¿O debería decir PSO?