En mayo la guerra no había terminado. El CdI remitió sus informes a otras instancias: a la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia, a la Comisión Mixta, al Parlamento Europeo y a Radiodifusión de la UE. Además, volviendo a partir de quejas aportadas por profesionales de la corporación, abrieron una segunda investigación y contra Mañaneros 360 por la cobertura informativa de la imputación de Zapatero. En lugar de asumir las críticas, el presidente de RTVE José Pablo López arremetió directamente contra el Cdi y la credibilidad del informe en comparecencia del 26 de junio en el Congreso, exhibiendo un choque sin precedentes entre la cúpula directiva y los representantes de los trabajadores. Además, el ambiente de tensión en la Televisión pública se ha contagiado a la radio, ya que la Dirección abrió en julio expediente disciplinario contra 7 miembros del CdI de RNE después de que denunciasen mala praxis en el informativo 24 horas y amparándose aquélla en un presunto maltrato psicológico y acoso laboral, del cual ni tan siquiera se les informó de su denunciante. Hasta entonces, se venían celebrando los "viernes negros" para protestar por la deriva de la cadena durante el último año.
Silvia Intxaurrondo, comisaria política y portavoz
Silvia Intxaurrondo es la que en un primer momento, antes de que Javier Ruiz le adelantase, ejerció el puesto no formal de portavoz del Gobierno en RTVE. Ese "ascenso" ya fue propiciado gracias a una trabajada entrevista para destrozar a Feijoo en plena campaña electoral, lo que un mes después se tradujo en una importante subida de sueldo. Si bien una posterior inspección de trabajo motivó su reducción dado que cobraba de una sociedad a la que pagaba RTVE y debía de ser directamente a la empleada. Con independencia de su guerra con el ente, su papel fundamental ha sido de reproducir literalmente el discurso de Moncloa como una extensión de la portavocía gubernamental en la televisión pública, como prueba la mimetización de la declaración de Pilar Alegría sobre la inmigración.
Siendo la conductora del programa matinal, es quien primero puso énfasis en la persecución de los "bulos" proponiendo legislar y penalizar el acto de mentir (más allá del delito de injurias o contra el honor) y también la desacreditación de los "pseudomedios". Sin embargo, lo único que casa en su narrativa defensora del Gobierno sería promover la censura estatal para que el aparato gubernamental fuese quien calificase qué sería verdad y periodismo verdadero y qué sería un bulo, silenciando a las críticas. Y es que defendió expresamente que los perfiles de RRSS se vinculasen obligatoriamente a un DNI para identificar a los usuarios. Así, calificó de "bulo de la ultraderecha" que David Sánchez no supiese dónde estaba su despacho, cuando la propia comparecencia así lo dejó claro e igualmente con las acusaciones de Manos Limpias a Begoña Gómez que sigue imputada y camino del jurado popular.
En su labor de comisaria política también insistió en desvincular a Sánchez de cualquier investigación de corrupción. Por ejemplo sobre el caso Ábalos frente a las filtraciones de audios y mensajes y atacaba los titulares de El Mundo afirmando aludiendo a que estaban para confundir al público, lo que contrasta con la postura ante los audios de Bárcenas. También llegó a declarar que lo de la UCO en Ferraz no fue un registro sino requerimiento de información y que para eso podrían haber enviado un fax, sembrando dudas ante el trabajo de la UCO. Pero el momento estrella fue el "hay una foto" asegurar que Leire Díez era una simple militante sin cargo que le habían vinculado al PSOE por una simple foto cuando en realidad son muchísimas las que aparece con gente importante y no sólo Sánchez y Ábalos. A mí no me sorprende que Miguel Tellado le pusiera en su sitio a cuentas de la condena al Fiscal General.
Javier Ruiz y Sarah Pérez, la extraña parejaEl dúo que constituyen Javier Ruiz y Sarah Pérez Santaolalla, que a su vez son pareja, es sin duda el máximo exponente de un estilo agresivo e impulsor de la polarización. Es un secreto a voces que han fichado para la Séptima, el nuevo canal del System Contreras. Han ejercido en la televisión pública como abogados defensores de cualquier imputado o investigado por corrupción del PSOE o del entorno del Presidente. Javier Ruiz, en su afán por desmontar supuestos bulos contra el Gobierno mediante la encarnizada exposición de infografías chillonas y vocabulario categórico, ha protagonizado la difusión de otros. Por un lado están los bulos económicos como la sostenibilidad de un sistema de pensiones deficitario, reducción de la pobreza comparada con el PP, inflación exclusivamente debida a la guerra en Ucrania o precios del petróleo supuestamente más caros en EEUU que en España anulando efectos de impuestos. Pero más destacados como ridículos son los bulos políticos como presentar como médica a una cocinera que era sindicalista, el negacionismo de que España podía sufrir un apagón que finalmente se produjo, la famosa bomba lampa contra Sánchez en la que replicó una vergonzosa tergiversación interesada del "medio" El Plural o vender como logro de Sánchez la ampliación del permiso parental cuando fue impuesto por una Directiva Europea por la que, además, se multó por transponer tarde la norma. Incluso este año fue condenada RTVE por la difusión de un bulo contra Ayuso por el cual se vinculaba una subvención al Colegio de Abogados de Madrid con el papel de este como acusación en el famoso caso del novio contra el ex Fiscal General Álvaro García Ortiz.
En cuanto a su pareja Sarah Pérez, tal y como afirmaba Pedro Herrero, representa el ejemplo más paradigmático de la "chonificación" de la izquierda. Nos referimos a una mujer joven que estuvo en listas del PSOE de Salamanca y que es conocida por involucrarse en innumerables polémicas, hablar a gritos comunicando una ristra de mantras surtidos como Ayuso, el novio y las clínicas, la foto de Feijoo y Marcial Dorado de hace 20 años o Aznar y las Azores y recurrir una pseudoestética de OF. Su nivel de inmoralidad ya es percibido en performances como esta y que fue defendida por cierta prensa, demostrando que si esta gente ha llegado lejos es porque hay personajes bien a su nivel o que la necesitan para sus objetivos. Dentro de su línea de agresividad, Sarah llegó a llamar "idiotas" en directo a los votantes y simpatizantes de PP y VOX y, en su réplica, "inútiles mentales". También tuvo un momento de feminismo autoritario contra la concejala del PP de Ourense Noa Rouco, acusándola de sexualizarse como mujer florero. Pero a esta estrategia se une también una línea victimista. La más sonada fue cuando se inventó una agresión del polémico activista Vito Quiles recurriendo a un falso cabestrillo y siendo archivada la denuncia por la disponibilidad de vídeos claros. En otra ocasión se enfrentó a la diputada del PP Elsa Vigil que, ante una acusación de simpleza, le espetó que "para simples tus fotos enseñando los cocos hasta aquí". En ese momento convulsionó y le acusó de que las mujeres se les violaban en las calles o agredían en las redes por políticas como ella. Otro caso fueron las declaraciones desafortunadas de Rosa Belmonte en El Hormiguero que, sin embargo, muchos pensamos que en el fondo no eran tan desatinadas dadas las continuas razones que nos ha dado la aludida. Por último, las pintadas en la tumba de Las trece rosas que curiosamente añadieron dos banderas republicanas completan un continuo círculo de una "analista política" que causa rechazo.
Jesús Cintora y la disidencia informativa controlada
Ya en su propia presentación Gonzalo Miró avisó a qué se iba a dedicar cuando mencionó que huiría de la "equidistancia", entendiéndose fácilmente como un alegato a la polarización. En noviembre de 2025, el Cda aprobó un dictamen por el que entendía que aquél había vertido acusaciones e informaciones no veraces sobre la cronología de lo sucedido con Carlos Mazón el día de la catástrofe de la DANA. Pero no se trataba sólo de mala praxis, sino de vulneración del manual de estilo e inexistencia de rigor informativo alguno al entender inaceptable que un presentador de la cadena pública difundiese rumores e insinuaciones insidiosas en lugar de hechos probados. Este hooligan llegó a insinuar sin el menor rubor que Mazón estaría alcoholizado o habría tenido relaciones. Ante esto, la dirección de magacines se lavó las manos argumentado que carecía de competencias sobre contenidos de actualidad mientras que su compañera Marta Flich, como no podía ser de otra manera, defendió este estilo agresivo y ultra. Por supuesto, también ha tenido más manifestaciones como acusando al Consejo General del Poder Judicial de atentar contra la democracia y desacreditando las investigaciones de la UCO contra su PSOE. Porque, para sorpresa de nadie, Miró es militante socialista de toda la vida al tiempo que reparte doctrina no sólo en TVE sino en los platós de otras televisiones.
El relato en los espacios de entretenimiento
La narrativa socialsanchista llegó también a los espacios de entretenimiento en una estrategia de ingeniería social y control del relato. Se emplea un tono informal y desenfadado en tertulias, monólogos y entretenimiento, lo que facilita la asimilación del discurso por parte de amplias capas. Y es entonces cuando se activa la maquinaria para movilizar a la opinión pública, antagonizar con intereses privados y proteger institucionalmente al Gobierno.
El formato en la mayoría de ellos es idéntico. El/la presentador/a expone un monólogo de apertura para después entrevistar a una celebridad. El más popular es David Broncano y en realidad el que tiene más talento de largo, pero desenfoca la entrevista animando a los invitados con discursos como el de la vivienda o la Sanidad pública siempre en la línea gubernamental. Por ejemplo, puso en bandeja a Mercedes Milá ejercer un alegato de defensa a Zapatero. No es casualidad que se fichase a él para contraprogramar a El Hormiguero que contiene una tertulia política muy contraria al Gobierno Sánchez y tampoco la guerra interna con la insistencia continua del actual Director José Pablo López en contratar a Broncano cuando aquél era jefe de contenidos. Pero menos es que los tweets que hablan de los temas anteriores experimenten muchísimas más visualizaciones, reposts y me gustas que los que sólo hablan de la vida y la carrera del entrevistado. Con todo, existen ejemplos mucho más pérfidos que la Revuelta, que no es un show tan contaminado.
El programa de Al cielo con ella de Henar Álvarez, que ha pasado de RTVE Play a emitirse entre la 1 y la 2, es el ejemplo más clarividente de cómo puede existir humor rancio feminista. Se puede ver tanto en los monólogos como en las entrevistas dedicándose a generalizar y satirizar contra los hombres y con reducción a lo absurdo. Circunscribe su estrategia de fomentar "igualdad" a reírse del sexo masculino y normalizar la misandria como respuesta al machismo. Es más, en su delirio ha llegado a banalizar sobre agresiones e incluso homicidios a hombres. Esos discursos basados en el resentimiento y la rabia sólo dividen a la sociedad y provocan con razón el rechazo de los jóvenes hacia el feminismo actual. Por su parte, Marc Giró lo ha venido haciendo de la oposición etiquetándolos de fachas y haciendo mofa constante de la derecha. Este año fichó por la Sexta (la pata privada del Sanchismo mediático) para seguir haciendo lo mismo con peores cifras de audiencia. Mientras, en TVE cogió su testigo Manu Sánchez con El perro andalú. Otro show en el que reparte perlas como un monólogo surrealista usando las selecciones de Alemania, Austria e Italia como referentes del fascismo y nazismo y a los jugadores de origen extranjero de la selección española como la "pesadilla de los fachas".
En otros formatos tenemos a varias mujeres colaborando en espacios de videopodcasts que replican relatos gubernamentales. Por ejemplo a Inés Hernán, la misma que entrevistó a Pedro Sánchez en los Goya 2024 como una fanática haría a Bad Bunny (que también es). Y sí, también la misma que en Operación Triunfo soltó una chapa defendiendo a la izquierda abertzale. También participan feministas subvencionadas como Carla Galeote o Elena Reinés retorciendo el teórico propósito del movimiento y victimizándose muy fuerte cuando sólo fomentan la confrontación. Mención especial merece Marina Rivers con una posición económica e hipocresías mucho más elevadas y que incluso ha protagonizado una absurda campaña de "moda" financiada con dinero público, a cargo del Ministerio de "memoria democrática". Y llegado a ese punto álgido de distorsión de la democracia simbolizada en una propaganda falsaria, vamos con las...
Conclusiones
Televisión Española se ha convertido, desde el momento en que el PSOE pudo culminar su control como una de sus máximas prioridades, en algo más que un aparato mediático de propaganda gubernamental. Es un juguete al servicio del Sanchismo y su narrativa y tan enormemente maltratado en su naturaleza que ha visto contaminada toda su parrilla de emisiones sin que quedase ni un sólo resquicio que no apeste a azufre. Resulta tan palmario y descabellado el instrumentalismo que se hace de la televisión pública que, si en legislaturas anteriores ya era denunciable, en la actualidad ha llegado a niveles absolutamente desacomplejados y que provocan no ya rechazo, sino profunda polarización.
Esta espantosa perversión que se ha hecho de un medio financiado con dinero público responde a un interés superior por controlar el manejo del relato más allá de los grupos privados como La Sexta y medios como Público, El Plural, El Diario, etc... Ese propósito del Gobierno no hubiese sido tan firme de no ser porque desde siempre han sido las cadenas públicas las más visualizadas por los españoles y sobre todo en las franjas de información. Así que aprovechando esa audiencia, no ha vacilado en destinar millones de euros a contratar a gente afín, redefinir el concepto de información disfrazándolo de opinión con tertulianos agresivos y con carnet socialista, ridiculizar a la oposición y a posiciones contrarias al relato de la izquierda posmoderna, regurgitar el discurso de Moncloa atacando con menos filtros a jueces y policías y en definitiva a demostrar que en el sótano de la ignominia de TVE se podían bajar muchas plantas.
Francamente, nadie que no esté absorbido por esas ideología que en sí misma es el Sanchismo o la extrema izquierda con la que poco se diferencia ya, sería capaz de ver un sólo programa del lodazal de opinadores e "influenciadoras" en el que se ha convertido la televisión pública. Además, esto legitima a que cuando la oposición tome el Gobierno pudiera hacer exactamente lo mismo en venganza. Pero para intentar igualar el despropósito tan espantoso que ha hecho el PSOE de Sánchez tendrían como mínimo que poner a Vito Quiles por las mañanas, Bertrand Ndongo por las tardes, Javier Negre en el Telediario, Dani de Desokupa en un late night y Pugilato e Isabel Peralta en un podcast blanqueando su ideología. Y, con todo, seguiría siendo un aparato al servicio del poder gubernamental y para nada del pueblo. Así que tal y como está, muchos consideran que lo mejor sería cerrar RTVE.
Cerrar la corporación de RTVE requeriría un procedimiento complejo debido a su estatus legal, pues sería necesaria aprobar una Ley para ello que contemplase su disolución formal como entidad jurídica con el cese del Consejo de administración y directivos. Además, en paralelo sería imperativa una negociación masiva con los representantes sindicales con ERE para los laborales y traslado de los funcionarios de carrera a otros ministerios o entes públicos y también establecer un plan de liquidación para absorber, subastar o vender el patrimonio de la entidad y en paralelo. Todo eso antes de apagar progresivamente o reasignar las frecuencias de TDT y RNE. Por lo tanto, aunque lo más deseable para un liberal sería liquidarla, lo más realista sería transformar el modelo convirtiendo a RTVE en una BBC con más independencia y dirigida por funcionarios y personal laboral que sean auténticos profesionales. No palmeros sin talento ni honestidad contratados por los gobiernos de turno. Sin embargo, tampoco confío en el PP para ser capaz de acordar esto con Vox. Ojalá me demuestren lo contrario.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por comentar desde el respeto