lunes, 10 de junio de 2024

Sayonara, Ciudadanos

Finalizadas las Elecciones al Parlamento Europeo de 2023 y una vez que Ciudadanos ha desaparecido de las Cortes Generales, de todas las asambleas autonómicas (tras la expulsión de Francisco Igea), de muchísimos Ayuntamientos y finalmente del mencionado PE, no encuentro ya ningún sentido a seguir de afiliado y pagar cuota tras algo más de 9 años. De hecho, ya mencioné en enero en Twitter/X que de no obtener representación en el PE, abandonaría definitivamente la militancia. Y así será.

Por qué cayó Ciudadanos

Los ciudadanos españoles y entre ellos los murcianos nos han dado la espalda. Han entendido que ya no somos una herramienta útil para transformar la política. Muchos de ellos nos reemplazaron por el PP y no sólo por una operación rastrera de captación y desintegración ejecutada de forma piramidal por Fran Hervías y con la autoría intelectual de Teodoro García. También han influido numerosos errores cometidos por las sucesivas direcciones del partido y partiendo desde la época de auge previa a obtener 57 diputados en el Congreso. El primer gran error fue pretender convertirse en el reemplazo del PP imitando al propio PP. Si te presentas como una fuerza regeneradora y lo que básicamente haces es sostener al mismo que sigue gobernando Ayuntamientos y CCAA desde eones, al final te conviertes en una marca blanca. Y más cuando el PP tiene una implantación territorial que tú no tienes y que por lo tanto le permite resurgir. Porque vamos a ver ¿qué diablos es eso de pedir apoderados en toda España para ir a elecciones en Andalucía, Cataluña, País Vasco o Galicia? ¿Cómo se quieren tener buenos resultados si no tienes ni músculo suficiente en cada región?

Por supuesto, hay otras teorías que entienden que las encuestas de 2018 (especialmente Metroscopia) previas a la moción de censura victoriosa de Pedro Sánchez alimentaban una hipótesis falsa e irreal, que verdaderamente Ciudadanos no era líder en las encuestas y que su caída vino del error de amagar con volver a pactar con Sánchez para evitar una repetición electoral que perjudicaría exclusivamente el partido. Pues bien, sea o no verdad en cualquier caso se escondía lo más importe:

La pésima autodefinición ideológica. El único amague se ha hecho tarde y mal. Vox y Podemos, (incluso Sumar), tienen perfectamente claro y comunicado su perfil ideológico. Ciudadanos cambió de socialdemocracia a liberalismo sin ser capaz de explicar lo que era eso. Al potencial votante no le llegaba correctamente el mensaje, por mucho que se etiquetase la palabra liberal. Y a eso se le une que, en realidad, personas que abracen la dimensión social del liberalismo hay pocas, muy pocas. Por ejemplo, a Ayuso le trae a cuenta estar en contra del aborto, de la eutanasia, de la gestación subrogada y otras más porque su público mayoritario objetivo no quiere eso. Dicho en otras palabras, la mayoría de los liberales económicos son conservadores en lo social. Porque sí, ser liberal-conservador no es un oxímoron. Existe. Paradójicamente, hay muchos que votan a Vox cuando estos son ultra proteccionistas con el comercio exterior, pero como hay otras banderas claras: anti agenda 2030, anti inmigración ilegal, anti feminismo del siglo XXI, anti wokismo... les da igual. En cambio, Ciudadanos no ha sido capaz de establecer unas banderas (por ejemplo no triunfó el feminismo liberal) y optó por el catch-all sin diferenciarse adecuadamente y pactar sistemáticamente con el PP en las locales y regionales de mayo de 2019.

No puede echarse toda la culpa a los medios de comunicación, pues hemos seguido teniendo entrevistas en muchos espacios y participado en debates. Sí que es cierto que en la confección de las encuestas se nos ha escondido, pero ha sido una maniobra muy posterior a la caída que arrancó en noviembre de 2019 con un batacazo espectacular y del que jamás nos recuperamos. La bola de nieve no había hecho más que rodar.

Mi participación en campañas locales

A nivel local, para mí ha sido un orgullo formar parte de la resistencia frente al imperio pepero de mi pueblo natal San Pedro del Pinatar. En las campañas dimos mucho, especialmente en la segunda de ellas que contamos con un equipo especializado (incluso con editor de vídeo) y que ya no pecaba del origen múltiple del de la primera (fusión de UPyD, Democracia Pinatarense, UCPi y algún afiliado de CS). Nos hicieron contracampañas bastante sucias con (por ejemplo) vandalización de carteles y retirada de banderines, que con el tiempo nos confirmaron que efectivamente el PP local estaba detrás de ello bajo el apodo de "payasos justicieros". Sin embargo, no conseguimos más allá de 3 concejales en cada legislatura, lo que en ambos casos nos sumió en una decepción. Ello contrastó con lo que sucedió años más tarde con Vox en 2023: 5 concejales y compitiendo con un partido independiente como AISP (que ha absorbido el voto Ciudadanos). Nunca entendimos qué había fallado, al margen de que sobreestimáramos nuestras expectativas.

Un obstáculo indudable, aparte de nuestra inexistencia de músculo social que nos deportaba menos votos en Locales que en Generales, fue, por desgracia, que fuimos incapaces de mantener un bloque fuerte y unido. En ambas legislaturas nos salió un tránsfuga: Fenoll y Ana. El primero fue un elemento discordante y muy destructivo de manera que demostró ser el peor compañero posible que se puede tener en cualquier proyecto de equipo. Lo más triste es que el partido ni lo sancionó ni lo expulsó a pesar de todo el daño que hizo. La segunda como persona era muy distinta, si bien tras la moción de censura en la Asamblea mantuvo pacientemente la silla de concejala cono no adscrita hasta que la llamaron como reemplazo de una secretaria general, tras la dimisión de su titular. Por otra parte, es preciso mencionar que en plena campaña electoral de 2019 hubo varias renuncias en la junta directiva y pasé a ejercer el cargo de coordinador. Los motivos fueron importantes discrepancias (como las mías, si bien terminé aceptándolas) con la composición de la lista. Tras una renovación de juntas directivas en 2021 seguí en dicho cargo hasta mi dimisión en 2023, tras haberme anunciado su renuncia los otros miembros de la Junta. El último experimento electoral fue en San Javier, tras la liquidación progresiva del partido en San Pedro que no presentó candidatura y el resultado electoral fue dramático al desaparecer de la corporación municipal.

Qué esperaba ser o llegar a ser en Ciudadanos

En ninguno de los años, ni tan siquiera en la previa etapa de UPyD he figurado en puestos de salida. Tanto en 2015 como en 2019 obtuvimos tres actas de concejales sin ser capaces de absorber todo el voto DPi + UCPi de 2011. Realmente me hubiese encantado ser concejal y sobre todo de San Pedro del Pinatar. Sé que hubiese sido complicado compatibilizar con mi trabajo, pues tendría que moverme de Murcia hasta el pueblo y luego volver al ser tanto los plenos como las comisiones - por exigencias de la mayoría absoluta del PP - en horario de mañana. También se añade la complejidad de trabajar "a distancia", si bien las herramientas telemáticas favorecen muchos trabajos, siempre he sentido que nunca me he ido del pueblo porque allí sigue viviendo mi madre y mucha de mi familia y continúo atento a todo lo que acontece y preocupa. En la tormentosa legislatura 2019-2023 se produjeron dos dimisiones de concejales nuestros, de manera que pasó por el pleno hasta la persona nº 5 de la lista (yo era el sexto). Esperé hasta el último momento la citación que me convirtiese en concejal, citación que nunca llegó porque no se produjo ninguna renuncia más y me quedé a las puertas de un sueño que para algunos quizá no signifique nada, pero para mí hubiese sido un honor y algo muy especial.

A nivel regional, tras pasar el partido de un pacto externo a formar parte del Gobierno, dado mi perfil de funcionario, esperaba que en algún momento se contase conmigo. Obviamente, no tenía ni la dedicación al partido ni la relevancia en el mismo que hubiese motivado un nombramiento como alto cargo, pero es que tampoco lo deseaba yo ni lo necesitaba. Mi interés era más por ser libre designado, un puesto al que exclusivamente podían acceder funcionarios de carrera, si bien me faltaba algo más: promocionar al Cuerpo Superior que era la única puerta que realmente me abría a ello. Nunca sabré si hubiese sido Jefe de servicio o incluso Subdirector general, dado que la consecución de mi promoción interna coincidió con el triste suceso de la moción de censura fallida, la expulsión del Gobierno regional de los consejeros leales a Ciudadanos y el fichaje informal de los tránsfugas por el PP. Todo esto tiró al traste cualquier posibilidad de ascenso que de otra forma entiendo que sí se hubiese materializado, pero tampoco necesitaba mendigarlo a cualquier precio. De hecho, me posicioné absolutamente en contra de los tránsfugas que no tenían ningún funcionario del grupo A-1 entre sus simpatizantes.

Mi postura hacia el partido y el trágico marzo de 2021

Durante todos estos años me he sentido perteneciente a este partido. No al mismo nivel y profundidad en todo este tiempo, dado que mi desánimo fue creciendo desde el batacazo de las Generales de noviembre de 2019. Pero nadie podrá decir que traicioné al partido, a pesar de que sé que algunos han llegado a desconfiar de mí por tener amistad con voces críticas. En los peores momentos, yo sí he estado con el partido. Como en el segundo punto de inflexión tras el anterior que supuso la fallida moción de censura de marzo de 2021. Sin duda el momento más triste, más indignante, más lamentable, mas injusto y que causó un daño absolutamente irreparable. Esa moción nos partió en dos en Murcia: los defensores de los traidores tránsfugas y los que nos mantuvimos leales al partido y creíamos que con Ana Martínez Vidal y el PSOE murciano sería posible la regeneración que Isabel Franco, sus adláteres y el PP de López Miras impedían. Insisto en que fue francamente doloroso ese mes de marzo en el que además para muchos de nosotros se rompieron algunas amistades para siempre. Me bloquearon varias personas, hubo quien me echó de todas las redes sociales posibles y hasta me ignoraba en la calle. En fin, allá cada cual con su conciencia. Hubo quien supo separar y hay buena relación, aunque ya no sea lo mismo al no compartir proyecto. Mi conciencia siempre la tuve muy tranquila en este tema y de la batalla que di en redes sociales contra el Frankenstein que habían montado en la Asamblea y Gobierno Regional no me arrepiento de nada. Y eso que también tuve bloqueos "premium" como Girauta o el mismísmo Albert Rivera. Pero desde hace un año quiero descansar de eso.

Despedida

Significar lo primero de todo que NO me voy a ir bajo ningún concepto al PP. No, esta no es otra estúpida carta como la que publicaron todos esos por encargo de Hervías y Egea. No tengo ningún interés en afiliarme a otro partido, tampoco de pagar cuota, ni nada más. Echo muchísimo de menos esos tiempos buenos, sobre todo esos eventos sociales con comidas y encuentros en los que éramos tantos y compartimos momentos especiales. Una verdadera lástima que eso vaya muriendo en la memoria para siempre con el paso del tiempo, pues todos los recuerdos no son inmortales. Por mi parte, prefiero guardar un rincón para esos momentos y personas que, en un tiempo y aunque fuese muy corto, ocuparon una pieza del puzzle de mi vida que no me arrepentiré de haber sumado. No hace falta mencionarlas (lo hubiese hecho, pero seguro hubiese olvidado muchos nombres), lo mejor es que ellos y ellas saben quienes son.

martes, 4 de junio de 2024

Y toca reflotar el blog

Muy pronto recuperaré este blog que lleva unos cuantos años parado. Pienso que no debería haberlo dejado tan de lado, pues hay mucho que contar y en cada una de las pestañas. Sobre todo el nefasto Gobierno de España, participado por un PSOE que a día de hoy ocupa el espacio mayoritario de la izquierda incluyendo a la extrema izquierda y que permanece obsesionado en controlar el poder judicial y el mediático, los únicos dos que le quedan una vez que dispone plenamente del poder ejecutivo y parlamentario.

Este 9 de junio son las elecciones al Parlamento Europeo. Las encuestas son terribles para Ciudadanos, que después de haber desaparecido del Congreso y del Senado, de absolutamente todas las asambleas legislativas regionales (incluyendo Cataluña después de 18 años) y haber reducido su presencia en municipios a la mínima expresión, ya sólo le queda Europa. De lo que acontezca ese día dependerá mi continuidad en el partido en el que estoy afiliado desde aproximadamente marzo de 2015.

No es fácil seguir siendo militante de Ciudadanos a estas alturas. Este blog nació con ello pero toca recuperarlo y pase lo que pase. Me da igual que me lean cuatro o cinco o nadie, volverá a ser mi bitácora política y pudiendo extenderme más que en Twitter/X donde siguen pululando miles de trolls y cafres que exhiben su odio de punta a punta del espectro ideológico.

Peperos, socialistas, voxeros, conspiranoicos de ultraderecha, podemitas, sumaristas, comunistas varios, independentistas, cantonales... ninguno se salva ni se salvará de la crítica. Sacando a relucir sus vergüenzas pero también aquellos puntos en los que realmente acierten.

Existe la mala costumbre de que si eres doctor en Ciencias Políticas, como es mi caso, estás absolutamente obligado a que tu análisis y opiniones vayan necesariamente en la línea y afirmación de cualquier hooligan promedio o random que se meta en tu conversación. Ya me ha pasado muchas veces (la última hace un mes y medio), acusándome de la manera más gratuita de que me regalen mi doctorado o mi oposición. Que por cierto, aunque en Twitter no lo diga no fue una oposición. Sino dos. Superé dos y otras cosas más que mi bio no dice pero no tengo por qué proclamar a todo el mundo y menos contarle a un trollazo que pretende dar lecciones o incluso promover el acoso.

Estoy orgulloso de lo que tengo a nivel profesional y también personal, pero en ese tipo de redes más bien procede no contar nada porque, lamentablemente, existen muy malas personas. Si bien, probablemente y le daría el beneficio de la duda, cara a cara seguramente no exhibirían tanto odio. Porque las pantallas otorgan una sensación de impunidad que valdría la pena controlar. Otro día hablaré de eso. Por lo pronto, el lunes tocan Elecciones Europeas.

viernes, 16 de diciembre de 2022

Hay que echarlos, pero en las urnas

En el día de ayer, el gobierno de PSOE/Podemos con sus socios aprobó derogar el delito de sedición y rebajar el de malversación con la única voluntad de contentar a los independentistas que promovieron o apoyaron los sucesos del famoso 1 de octubre de 2017 y la consulta ilegal e inconstitucional que daba pie a una declaración unilateral de independencia de Cataluña. Pero la cosa no queda ahí, sino que además se coló la reforma de las Leyes Orgánicas del Poder Judicial y Tribunal Constitucional para reducir la mayoría necesaria para la renovación del CGPJ a simple. En definitiva, una reforma express del Código Penal que evidencia cuál es realmente el interés de los partidos del Ejecutivo: mantener la silla y el poder a toda costa. Y de nada han servido los recursos presentados ante el Tribunal Constitucional por parte de PP y Vox, que contaban con fuerza parlamentaria suficiente para ello, rechazando la presidencia de la cámara la suspensión de dicha sesión hasta que no se resolvieran.

A partir de ahí, pudimos ver en Twitter tanto a representantes políticos de los socios del Gobierno como a activistas políticos que juegan a ser periodistas (lo ponen en su bio pero lo que escriben y difunden no es periodismo sino servilismo) justificar aquéllas acciones acusando no ya a la Oposición de golpismo sino incluso al Tribunal Constitucional. Sí, los mismos que se escandalizaban de que días atrás se hablase de autogolpe. Y todo arranca con esas declaraciones gravísimas de Pedro Sánchez.

Y por si fuera poco, dentro vídeo para escuchar estas otras declaraciones no menos impresentables de Felipe Sicilia:

 

Hasta hace unos años era únicamente Podemos quien atacaba a la Justicia sin pudor. Pero esa metástasis que supone un partido de extrema izquierda (que casi nadie se atreve a reconocer) se ha apoderado completamente del PSOE gracias al ansia de poder y a la prepotencia de Pedro Sánchez. De hecho podemos hablar sin tapujos de una deriva autoritaria muy preocupante. Y si en los próximos días resuelve el TC y anula la votación será entonces cuando tanto el Gobierno y sus socios como sus títeres mediáticos difundirán (una vez más) el "golpe" del Tribunal Constitucional y la supuesta injerencia de la Justicia. Y será una nueva muestra de la ignorancia supina que les caracteriza, pues la separación de poderes es el principio en el que necesariamente descansa la representatividad de la soberanía popular. Soberanía que, en este caso más que ignorancia por mezquindad, olvidan que se fundamenta en la UNIDAD indisoluble de la Nación española y no en un territorio que para demandar independencia resulta ser demasiado influyente.

Verdaderamente que en esta situación merece una moción de censura en respuesta a esta deriva. Sin embargo, la solución no es la que plantea Vox. Lo primero de todo es que ese movimiento de hace una semana responde exclusivamente a una estrategia de imagen después de haberse visto perjudicado por el caso Olona en las encuestas. Segundo, es imposible sumar votos suficientes porque pese a los García Page que se han quejado no van a mover nada y ningún diputado va a comportarse como un socialdemocráta en lugar de un "sociata". Tercero, no tienen ningún candidato por mucho que traten de buscar a alguien "neutral" que pueda convencer incluso al ciudadano de a pie descontento. Cuarto, la sola presencia de Vox supone más munición al Gobierno para retratar la foto de la "derecha y ultraderecha" con la que se asegura mantener a su electorado menos afianzado. Quinto, la más que previsible derrota ofrecería una victoria a un Gobierno de coalición que pasa por su peor momento con el escándalo de las rebajas de condenas a violadores gracias a la Ley del sí es sí que equipara abuso con agresión sexual y lo que relato en este post, al margen de la guerra económica derivada de la guerra de Rusia. ¿Sigo con más?

Termino el post con esta brillante intervención de nuestra Inés Arrimadas:


Y seguiremos, porque este blog ha vuelto para quedarse.

jueves, 17 de noviembre de 2022

Volveremos... porque el escenario actual lo exige

Llevo mucho tiempo de nuevo sin actualizar este blog. Más de dos años. Y eso que habría mucho de lo que hablar. 

Primero, un Gobierno de España que sigue absolutamente desquiciado y repartiendo etiquetas de radicalismo y ultraderechismo absolutamente a todos. Blanqueando indultos a corruptos, golpistas y a secuestradoras de niños, reduciendo penas a violadores gracias a su inútil ministra de Igualdad (no merece ni ponérsele mayúscula a su cargo), inventándose colaboracionistas franquistas como su vergonzosa cancelación contra Juan de la Cierva, etc...

Segundo, la Región de Murcia es gobernada por el ejecutivo más indigno y mezquino de la historia que se sostiene por una banda de tránsfugas que no sólo ha demostrado su incompetencia para dirigir Consejerías o ejercer la portavocía de la Asamblea o el Consejo de Gobierno, sino que han renunciado a cualquier tipo de principios y dignidad moral con tal de arrodillarse ante López Miras por un puesto.

Tercero, un peligroso dictador como Putin que es admirado tanto por comunistas trasnochados que se creen que la Federación Rusa es igual que la antigua URSS (y por ello todo lo que haga está bien) como por la extrema derecha más rancia, la antivacunas y xenófoba que lo ve como un adalid contra los derechos y libertades LGTBi, autoritario y ultranacionalista como ellos. Un personaje que lleva meses invadiendo y bombardeando Ucrania con el entusiasmo de estos radicales.

Cuarto, un proceso de refundación de Ciudadanos que a fecha de hoy no sabemos hacia dónde va a ir ni cómo va a cambiar la gravísima crisis de popularidad y credibilidad que sufre la formación política. Creo que es imprescindible en esta situación actual que emerja una opción auténticamente liberal. Por supuesto, no sólo es preciso que funcione internamente sino también hay que tener suerte en lo exterior. Si los medios de comunicación no quieren, se silenciará y denostará.

En cualquier caso, todo esto es suficiente como mínimo para recuperar este blog.



miércoles, 26 de febrero de 2020

Y ahora... ¿qué?

Ha pasado muchísimo tiempo desde la última entrada. O, mejor dicho, han pasado muchísimas cosas en el más de un año que llevaba sin escribir por aquí. Lamentablemente, el partido Ciudadanos ha pasado de haber conquistado 57 diputados en abril de 2019 a hundirse en los infiernos con sólo 10 en noviembre del mismo año. A nivel externo, la confianza en Ciudadanos se halla por los suelos pero es que a nivel interno asistimos a una triste disputa entre afiliados que antaño eran compañeros unidos y ahora parecen enfrentarse por los apoyos a los candidatos a compromisarios y los aspirantes Arrimadas/Igea.

Vayamos por partes. ¿Qué ha pasado para que Ciudadanos se hundiera en la miseria electoral y en la actualidad sea un partido injustamente minimizado en el Congreso de los Diputados? Analicemos:

1. Sánchez. Primera parte: El "no es no". Muchos argumentaron que había que haberle dejado gobernar, que daba la suma de sobra. Pues bien, precisamente gran parte de esos 57 diputados (subidón desde 32) se debieron principalmente al duelo ganado ante Pablo Casado, pero también porque en esa competencia con el electorado de centro-derecha se insistió en no pactar con Sánchez. Se demostró que la postura ante la moción de censura contra Rajoy fue acertada. Por otra parte, Sánchez NUNCA demostró tener interés alguno en un pacto con Rivera, sino que tan sólo pedía "no bloquear", es decir, la abstención. Y  ello implicaba que ninguno de los diputados naranjas sería ministro, de manera que poco cambio sería posible. Sin embargo, no es menos cierto que en un gobierno monocolor investido por Ciudadanos, Podemos se posicionaría claramente en contra y a la postre el PSOE tendría que echarse en manos de Rivera.

2. Sánchez. Segunda parte: El "a lo mejor sí". Pocos han hablado de esto, pero pudo haber tenido algún impacto el hecho de que a última hora le ofreciese a Pedro Sánchez la posibilidad de investir su gobierno bajo tres condiciones. Igual de verdad es que las condiciones eran prácticamente inasumibles para el PSOE como aplicar el 155 de nuevo, romper con Bildu en Navarra y por último no subir impuestos a familias y autónomos. Ello pudo haber sido interpretado por el electorado de centro-derecha como un peligroso bandazo.

3. VOX. Primera parte: el pulso perdido con el voto alternativo. La irrupción de Vox como partido incardinado dentro del voto alternativo que ya representaban Podemos y Ciudadanos ha podido ser un coladero de votos trasvasados de color naranja a verde. No hay que olvidar que buena parte de los votos de Ciudadanos no venían tanto del PSOE como muy especialmente del PP. El discurso contundente de Vox en aspectos como el desafío catalán o el feminismo radical, aparte de su oposición frontal al pacto de Sánchez con independentistas, han animado a gente que ya había roto hace tiempo con el PP para posicionarse con Vox incluso de forma ideológica. Quiero decir con ello que este partido Vox ha podido generar un fuerte sentimiento de identificación partidista de personas que durante bastante tiempo no habían desarrollado. Y eso convierte en muy complicado recuperar ese voto alternativo trasvasado.

4. VOX. Segunda parte: los pactos sustentados en gobiernos regionales. En Andalucía, Murcia y Madrid (curiosamente las dos regiones perseguidas en la actualidad por el gobierno Sánchez), PP y Ciudadanos se reparten las consejerías de manera exclusiva. Sin embargo, el gobierno es sustentado con los votos de Vox, por lo que irremediablemente te obliga a sentarte con ellos quieras o no. Aunque no ocupen puestos de poder. Este tipo de pactos ha podido espantar al electorado de centro-izquierda (poquito pero existente) que prácticamente ya no quedará en la actualidad por haber regresado al PSOE.

En definitiva, tanto acercarnos como alejarnos de Pedro Sánchez y de VOX nos han costado perder 2 millones y medio de votos.

En la actualidad, los medios prácticamente no hablan del partido Ciudadanos salvo para comunicar sus problemas internos, lo que no es más que hurgar en la herida. Pero es que, además, se ha visto salpicado por la polémica del pin parental que ha escalado de Murcia a todo el debate nacional. Y en ese punto, nuestras explicaciones han sido tan desafortunadas como incongruentes. Así que a nivel externo las cosas no parecen ir a mejor ni amainar, sino más bien todo lo contrario.

¿Y qué errores ha habido a nivel interno o bien qué problemas han y están provocando la división interna del partido?

1. El deterioro de la imagen pública de Inés Arrimadas. Hasta hace un año, Arrimadas era muy bien valorada en términos generales con la excepción de los independentistas (que la odian a muerte) y los grupos asociados o vinculados con Podemos. En la actualidad, estos radicales han conseguido que el electorado de centro-izquierda haya disminuido considerablemente su valoración, incluso asumiendo el insulto de "montapollos" para despreciar su lucha contra el separatismo. Además, el centro-derecha también la tiene en menos estima y qué decir de los conservadores, que la consideran una continuista de la "dictadura progre" o "consenso progre", como se quiera decir. Por si fuera poco, dentro del partido tiene sus propios detractores que le acusan de continuismo y prefieren a Igea.

2. La oposición abierta de Francisco Igea. Este señor no ha cesado de airear públicamente todo tipo de críticas al partido y a sus dirigentes más destacados. Además, no ha dudado en eliminar de redes sociales (como a mí) o en directamente bloquear a todo aquél que le expresaba alguna crítica a su comportamiento. Sin duda, su forma de proceder está siendo aprovechada por toda la prensa hater (Público, El Diario, El Plural...) para ver si así se entierra de una vez a Ciudadanos, mientras que no cesan de darle vida a VOX que son los que más hacen por promover el voto a la izquierda del electorado moderado.

3. Las "peleas" telemáticas entre afiliados por los dos anteriores. Y ya lo que faltaba es ver continuamente en Facebook y Twitter a militantes de nuestro partido discutiendo. Estas cosas en el PSOE y en el PP se minimizan o sencillamente se esconden, pero aquí están aflorando continuamente. No podemos seguir ese camino, porque de lo contrario nos terminaremos autodestruyendo.

Personalmente, yo tengo clarísimo que quiero y voy a votar a Inés Arrimadas. Nadie mejor que ella puede dirigir Ciudadanos y recuperar la confianza perdida por culpa de nuestros bandazos. Pero también sé que Igea tiene ideas que, más allá de su estilo formal poco constructivo, pueden ser dignas de escuchar y reflexionar. Sin embargo, tampoco hay que olvidar que Igea es a su vez el candidato favorito de aquéllos que quieren ver destruido a Ciudadanos. Así que da que pensar y mucho.

lunes, 11 de febrero de 2019

La España que pide respeto y elecciones

En el día de ayer, se celebró en Madrid una multitudinaria manifestación contra el Gobierno de Sánchez y sus concesiones a los independentistas y en favor de la convocatoria de elecciones. La misma fue propuesta por Albert Rivera, a la que se sumaron Pablo Casado y Santiago Abascal, así como otros partidos como UPyD, Foro Asturias e incluso algunos ex cargos socialistas. Pero claro, para los pedristas, podemitas, separatistas y prensa de "izquierda", la inmensa mayoría eran de Falange y Hogar Social Madrid y fueron cuatro gatos. Esa es su única respuesta, ofrecer una visión extremadamente radical como si todo fuese extrema derecha y minimizarla aunque los vídeos hablen por sí solos y PP y Ciudadanos rechacen expresamente a grupos antidemocráticos.

La gota que colmó el vaso para la convocatoria de la manifestación fue el anuncio del Gobierno de negociar una solución al conflicto de Cataluña a través de la figura del "relator", que no viene más que a ser un mediador. Con esa respuesta, ha despreciado y puesto en tela de juicio el valor de las instituciones políticas, que son las que deben de encontrar y aplicar una solución democrática y que respeto el marco constitucional y legal. Y que bajo ningún concepto entre en los chantajes de quienes ya piden saltarse los procesos judiciales y eventuales indultos. Al separatismo no le conviene solucionar el problema, sino eternizar el proceso. Y buena prueba de ello fueron los 21 puntos de líneas rojas que no eran sino una tomadura de pelo a un Gobierno que se sabe atado de manos y pies a los caprichos independentistas.

Durante el viernes, curiosamente salió a la palestra Carmen Calvo para anunciar que daban por rotas las negociaciones con los independentistas. No se lo cree ni ella. Fue un órdago para paralizar la movida de la manifestación, pero saben perfectamente que van a seguir insultando la inteligencia con el pisoteo de la palabra diálogo. Esa palabra que significa mucho pero que su contenido suena hueco pronunciada tanto por el PSOE y el ultranacionalismo de Torra.

El miércoles es cuando se votan los Presupuestos Generales del Estado para 2019 y tanto PP como Ciudadanos y los grupos independentistas han anunciado enmiendas a la totalidad. El rechazo a los Presupuestos debería de ser motivo de convocatoria de elecciones anticipadas, pero el PSOE no se atreve ni tiene el valor de hacerlo. Si tan convencido está de que la manifestación de ayer fue un rotundo fracaso, ¿qué problema hay en convocar elecciones? Total, según el CIS de Tezanos es primera fuerza en España. ¿No será que tienen miedo de que los españoles les den una nueva "patada" electoral y sigan hundiéndose más todavía?

Desde luego, si esa prensa y esos políticos afines al Gobierno Frankenstein se creen que insultando y menospreciando a todos los españoles que se manifestaron o apoyaron la concentración de ayer van a conseguir que cambien su voto en favor del PSOE, Podemos y demás... van más que apañados. Si creen que ayer se estaba vulnerando la Constitución... están más que equivocados. España pidió ayer unas nuevas elecciones para expulsar a este Gobierno de vendidos y volverá a hablar y muy fuerte y claro en los próximos comicios.

Que se preparen.

viernes, 18 de enero de 2019

Adiós al Aeropuerto de San Javier

El lunes apagó sus paneles. El aeropuerto internacional de San Javier-Murcia cierra al uso civil para turistas y permanecerá funcionado exclusivamente para el militar. Un aeropuerto que ha sido premiado varias veces y que ha ido incrementando su volumen de viajeros durante los últimos años. Más de 50 años funcionando y beneficiando el turismo del Mar Menor, a pesar de que en los últimos años éste haya perdido gran parte de su brillo por culpa de la contaminación. Pero todas las palabras de los políticos y muy especialmente de los del PP de la Región de Murcia han sonado a hueco.

La historia de Corvera, que se inauguró este martes, es absolutamente bochornosa. Su inicio data de finales de la década de los ochenta cuando el presidente Carlos Collado (PSOE) ya promovía la necesidad de construir otro aeropuerto. Ya con Valcárcel en el Gobierno (PP) se compraron los terrenos en el año 2000. El aeropuerto terminó de construirse en cuatro años desde 2008 a 2012 y desde entonces los murcianos nos estamos estado endeudando para pagar los costes de mantenimiento. En total ha generado más de 30 millones de euros en costes durante el tiempo que ha estado cerrado.

Se generan muchas dudas respecto a la rentabilidad del nuevo aeropuerto cuando el de San Javier (como se ha podido leer) ha demostrado desde siempre ser muy eficiente y atraer a muchos viajeros y turistas. Algunos entienden que desplazar el aeropuerto internacional de Murcia evita potenciar el sur de Alicante (porque en el arriba en el Altet ya tienen otro) y beneficia al... ¿turismo de interior? Esto última correlación no termina de verse tan clara. Pero para la zona de las playas del Mar Menor el efecto es absolutamente dañino. No hubiera costado ni mucho menos tanto dinero como el gastado el haber renovado el de San Javier. Haber apostado por el mismo, dado que además ha demostrado ser un ejemplo.

El despropósito no cesa de indignar a los ciudadanos cuando miran la prensa y descubren hoy que las expropiaciones que fueron necesarias para construir Corvera fueron financiadas en parte con fondos del soterramiento del AVE. Ese AVE que el PP prometió que iba a llegar en 2015. Y ahí estamos con unas obras mal planificadas y que molestan a los vecinos que quieren entrar y salir de sus viviendas. Y, por supuesto, sin garantizar que el 100% del trazado sea soterrado. También existe una demanda judicial contra la concesionaria AENA por las condiciones de traslado de los trabajadores y por último algunas tiendas que han tenido que cerrar por culpa de unos alquileres más caros en Corvera. En definitiva, al PP sólo le ha importado la pomposidad de la inauguración y la anotación del tanto a cuatro meses de una cita electoral.

Respeto las posiciones y comentarios de quienes alabaron el aeropuerto de Corvera, ya que sobre el papel las instalaciones dan la impresión de ser modernas (aunque llevasen 7 años paradas). Sin embargo, desde mi punto de vista, poco o nada hay que celebrar para el Mar Menor y este tipo de movimientos a la postre dan la razón a los que protestan por el centralismo de Murcia. Ya lo próximo que está sonando es hacerle la competencia a IFEPA (Torre Pacheco) con el Recinto Ferial de Corvera.

Creo que en las próximas elecciones del 26 de mayo, los ciudadanos marmenorenses debemos de expresar en las urnas que no estamos en absoluto de acuerdo con el cierre del Aeropuerto Internacional de San Javier. Y el Partido Popular, que ha gobernado todos los años de la adquisición de terrenos, expropiaciones y construcción de Corvera, tiene la responsabilidad de lo sucedido. Especial risa floja me entra cuando escucho al Alcalde de San Javier, José Miguel Luengo, quejarse hace unos años de que se fuese a cerrar un aeropuerto y construir otro a escasos kilómetros y recordarlo ahora mencionado expresamente al PSOE. Ni él ni nadie del Gobierno Regional estuvo presente en la jornada de cierre de este lunes. Por lo menos, no se presentó el mencionado Alcalde en la inauguración de Corvera.