martes, 7 de octubre de 2025

Los centros de protección de menores: un diagnóstico político erróneo

Desde hace un año y tres meses, Vox rompió con todos los gobiernos autonómicos en los que estaba cogobernando con el PP. A saber, los siguientes: Aragón, Baleares, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Extremadura y Murcia. En Andalucía, Galicia y Madrid, como sabemos, gobiernan los populares por mayoría absoluta y en Cantabria no llegaron a haber consejeros de Vox. El motivo que aludieron los de Abascal fue el relativo a la aceptación del reparto de los menores extranjeros no acompañados (MENAS). Desde entonces, este tema no ha dejado de estar en la agenda de la derecha populista, puesto que ha exigido "el cierre de los centros de menas" y el de Santa Cruz en Murcia fue una de las exigencias para dar el visto bueno a los Presupuestos Generales de la CARM para 2025. Dicho cierre, que se formalizará la semana que viene, fue celebrado hace varias semanas en una rueda de prensa no exenta de polémica tanto por su inoportunidad a juicio del PP como por cuatro podemitas que se acercaron allí a protestar. Me ha parecido interesante preparar un post relativo a este tema que ofrezca una visión algo más objetiva y no atascada en ninguno de los extremos al respecto que representan Vox por una parte y una izquierda (en conjunto) cada vez más escorada. Este post, además, complementa y desarrolla algunas de las reflexiones del dedicado al asunto de Torre Pacheco, que sucedió este verano.

Contexto y normativa

Por contextualizar, la Unión Europea se guía por la Convención sobre los Derechos del Niño y la Carta de Derechos Fundamentales de la UE y en 2010 la Comisión Europea estableció un plan de acción sobre Menas basado en tres pilares: prevención en origen (ayudas en materia de formación y empleo, cooperación local, etc), protección en terreno europeo (coordinación entre Estados miembros, mecanismos de acogida digna, designación de tutores, etc.) y retorno asistido cuando proceda respetando el interés del menor. Dicho plan no imponía obligaciones jurídicas como las directivas o reglamentos, sino que en todo caso inspiraría las normativas de los Estados miembros como las recomendaciones del Consejo de Europa relativas a las tutelas, la evaluación adaptada de la edad y el principio de interés superior del menor. Sí establece obligaciones, por ejemplo, la Directiva comunitaria 213/33 que establece estándares mínimos de acogida para solicitantes de protección internacional.

En España, el artículo 39 de la Constitución Española reconoce la obligación de los poderes públicos de proteger a los menores. A dicho respecto, los artículos 172 y siguientes del Código Civil regulan la tutela y la guarda de menores en situación de desamparo (competencia de las CCAA), la Ley Orgánica 1/1996 de Protección jurídica del Menor establece principios, derechos y deberes y la Ley Orgánica 4/2000 regula la situación de los Mena y se reformó en 2021 para reducir plazos de expedición de autorizaciones de residencia y trabajo. Pero la más relevante es una norma de menor rango jerárquico.

Tras la terrible crisis migratoria que se generó en Canarias y con importantes problemas de inseguridad que durante tiempo fueron ignorados, el Gobierno aprobó este verano el Real Decreto 743/2025, de 26 de agosto, por el que se aprueba la capacidad ordinaria del sistema de protección y tutela de menores extranjeros no acompañados de las CCAA y amparado en la disposición adicional 11ª de la Ley Orgánica 4/2000Este nuevo Real Decreto establece un esquema de reparto para afrontar situaciones de contingencia. Concretamente, adopta una ratio estándar de 32,6 menores migrantes no acompañados por cada 100.000 habitantes como “capacidad ordinaria de acogida”. Y el número asignado para cada región es el resultante de dividir la población total de cada comunidad ó ciudad autónoma a 31 de diciembre del año 2024, por el cociente resultante de dividir la población total de España a 31 de diciembre del año 2024 entre el número máximo de personas menores de edad extranjeras no acompañadas atendidas por el conjunto del sistema de protección español. Andalucía, Cataluña y Madrid son las regiones con mayor número de Menas asignados y se prevé que aquellas que lleguen a multiplicar por tres su capacidad ordinaria puedan activar un protocolo de traslados. Por su parte, el Gobierno se compromete a destinar 100 millones de euros para sufragar gastos de acogida y compensar sobreocupación. Las quejas de las CCAA han estado relacionadas con la imposición por Decreto de este sistema sin consulta previa y sin estudiar otras variables como el número y capacidad de los centros, la logística de traslado, disponibilidad de personal cualificado, masificación etc... 

Tipología de centros, problemas y dificultades

Ahora bien, la primera pregunta que surge es, ¿existen como tales centros de Menas como dice Vox que quiere cerrarlos todos? pues la respuesta es NO. Otra cosa es que en algunos de ellos los extranjeros sean amplia mayoría dados los continuos movimientos inmigratorios, pero no están específicamente destinados a ellos. En términos generales, los centros de protección y acogida de menores pueden tener una o varias de estas modalidades. Están los de primera acogida (de corta estancia), los de protección residencial (menores tutelados de distintas nacionalidades), los especializados (por discapacidad, problemas de conducta o sanitarias), los de emergencia o contingencia (con alta presencia de Menas) y los de emancipación o transición a la vida adulta (con muy alta presencia de Menas al ser mayoritariamente adolescentes). Los recursos con los que cuentan estos centros son de escolarización y alfabetización, formación e inserción laboral con convenios con empresas, pisos tutelados, asistencia social, sanitaria y psicológica, programas culturales de integración sociocomunitaria y apoyo jurídico y administrativo para regularizar su situación.

Sin embargo, los problemas que se han reportado en estos centros, aparte de los indicados anteriormente, son de conflictos internos e inseguridad ciudadana vinculados a algunos de esos centros. Las noticias apuntan especialmente a Madrid como en Hortaleza con una violación a una menor de madrugada, en Fuenlabrada con internos amenazando a una cuidadora o en Batán por robo de un móvil y fuga. Luego existen otros sucesos como en Ceuta por abusos sexuales, en Piera (Barcelona) con una reyerta o en Marcilla (Navarra) con más enfrentamientos vecinales. Estos sucesos son disculpados por algunos como "aislados", mientras que en términos generales ya asusta ver cómo se han incrementado las estadísticas de delitos más graves e incluso de los delitos sexuales en grupo. Por si esto todavía no hace saltar alarmas, aplicar una regla de tres nos ofrece unas proporciones estadísticas que merecen una reflexión y si aún así, no lo vemos, todavía tenemos más. Informar y advertir de esto es lo políticamente incorrecto, pero quienes tienen poder ni hacen un diagnóstico de la situación ni, lo más importante, toman decisiones ni las ejecutan.

Si bien esos sucesos acaecidos no pueden ignorarse, tampoco puede afirmarse con rotundidad que suceda en todos los centros de menores y se puede caer en el error de estigmatizarlos a todos. Al menos sí se conoce lo que ha llegado a trascender a los medios de comunicación y el resto únicamente lo sabrán los vecinos que conviven cerca de estos centros. Vecinos que en algunos casos se han llegado a manifestar incluso de forma preventiva. Seamos honestos ¿quién permanecería indiferente si un día se enterase de que abriesen un centro de este tipo cerca de su domicilio? Y es que el problema de base que hace arrancar tanto manifestaciones pacíficas despreciadas y tildadas de ultraderecha por los medios afines a las políticas de inmigración masiva como expresiones y actos (que los hay) de auténtica violencia y xenofobia generalizada es una gestión inmigratoria absolutamente exenta de autocrítica. Es decir, en el momento en que se agarran e introducen en el mismo saco todas las reacciones negativas contra la política de inmigración, es cuando se construye un hombre de paja al que se le azuza con el mazo del racismo y la porra de la islamofobia. La cuestión no es que la inmigración en general sea una amenaza, sino que lo es la gestión negligente y despreocupada (cuando no "buenista") de la misma que ejecuta siempre la izquierda y la derecha la copia en buena parte por el qué dirán. Y es que la realidad nos hace más que insinuar que tenemos un problema con una PARTE de la inmigración cuyo sistema cultural choca de bruces con el democrático de Occidente.

Reacciones políticas

Ante esto, ¿qué podemos hacer? ¿Se pueden cerrar todos los centros de menores así sin más como pide Vox y por ejemplo Antelo en Murcia? Pues no, tampoco. Las Leyes y normativas europeas obligan a acoger y proteger a los menores sin padres con independencia de su nacionalidad. Por tanto, el cierre del centro de Santa Cruz en Murcia es en realidad una antesala del traslado de los menores a otro distinto, no sabemos si con más recursos. Porque ahí es donde nos hacemos la siguiente pregunta, ¿contamos realmente con recursos humanos, sociales y económicos que permitan una adecuada integración social y cultural del menor y sobre todo del extranjero? Según reportan las autonomías, aunque la mayoría sean del PP y se pueda sospechar que lucha política, los centros están completamente desbordados. Pero la siguiente pregunta que nos debemos hacer es qué opciones hay ante la existencia de menores (o presuntos menores en algunos casos) que comete delitos dentro o fuera del centro y no se integra, más allá de llevarlo a un internado donde permanezca más vigilado por gente extraña y cuya empatía con él le importa poco. Porque la deportación no se me antoja una solución adecuada por insuficiente. No. La solución ha de venir más del lado de la prevención, desde la raíz. Y es un mayor control migratorio que evite que aquí se nos cuele todo el mundo, como es instigado por los gobiernos de algunos países de procedencia y además haciéndose pasar por menores para obtener ventajas. Con una política mucho más restrictiva no habrá tanta sensación de escasez de personal cualificado que, por otra parte, igualmente habría que replantear si su formación y experiencia son las correctas.

Dentro de la problemática asociada a la inmigración descontrolada, los partidos políticos no ofrecen un compromiso más que de boquilla (como el PP) cuando no la blanquean y reducen al absurdo cualquier crítica (PSOE, Podemos, Sumar y toda la izquierda en bloque) ó bien a través de una comunicación pésima fracasan tanto en la construcción del mensaje como la búsqueda de refuerzo del mismo (Vox). En los siguientes párrafos comento por qué.

Por su parte, la izquierda mira para otro lado y pretende convencer que todo lo que entre de inmigración es bueno porque pagarán nuestras pensiones, cuando la realidad económica les da de bruces por varios motivos: primero, no todos trabajan y muchos reciben ayudas; segundo, los que trabajan perciben un salario modesto y ello se traduce tanto en menores impuestos como menor consumo interno; tercero, ocupan mayoritariamente puestos no cualificados en sectores de baja productividad y cuarto, precisamente por esto último y si la economía de esas empresas no crece, difícilmente habrá puestos de trabajo para todos. También cree en un ideal de multiculturalismo como un puzzle sencillo de unir, pero lo cierto es que el choque de culturas es innegable, ya lo dijo Arturo Pérez-Reverte en El Hormiguero. Lo más lamentable a ese respecto es que la izquierda parece haber encontrado un curioso aliado frente al capitalismo de Occidente y al catolicismo, habiendo dado pasos más avanzados en Francia y Reino Unido pero abogándolo en España. De ese despropósito de base parte tanto el blanqueo de los problemas relacionados con la inmigración como su interpretación torticera y manipulada de los datos estadísticos como el comisario político Javier Ruiz en RTVE y atreviéndose a decir que la inseguridad ha disminuido cuando sólo alcanza esa bajada a los más leves y los peores no dejan de incrementarse en los últimos años.

En cuanto al centro derecha y la derecha, no puede ocultarse que hay problemas con Menas pero no con LOS Menas. No son todos ellos los que delinquen, pero sí una parte de ellos. Y soluciones de bombero apresurado como las que propone Antelo sólo sirve para encender más fuegos, tanto avivando a los cuatro desnortados de extrema izquierda como extendiendo la xenofobia entre los vecinos. Curiosamente, al mismo tiempo parece poner en valor la inmigración latina por ser su cultura más cercana a la nuestra, principalmente por el idioma, en segundo lugar por la religión y además existiendo en algunos países gobiernos conservadores. Esto choca de forma paradójica con su electorado joven que rechaza cualquier tipo de inmigración. De cualquier manera, cuando la política degenera en populismo se convierte en otra parte del problema. Y sólo ahora que todas las encuestas impulsan a Vox y frenan el crecimiento del PP es cuando Feijoo plantea en Murcia recurrir (si gobierna) al visado por puntos que existe en Canadá o Australia, pero sin aclarar a qué criterios se recurriría para primar la entrada de quienes "conozcan mejor nuestra cultura" o tengan mayor "capacidad de integración". La idea es interesante, pero para diferenciarse hay que dar más explicaciones o esta escasa definición sólo generará más desconfianza como ya ha dado alas al discurso alarmista que usan los socialistas mejor que nadie.

Conclusiones

En definitiva, es una verdadera lástima que - por interés y  mero cálculo electoralista - nadie se atreva no sólo a comunicar un diagnóstico sin prejuicios ni blanqueos ni generalizaciones, sino especialmente a aplicar un efectivo mayor control migratorio, dentro de lo que Europa nos permite. No se trata de cerrar las fronteras sino no dejar el grifo a abierto a chorro. Si hay algo que se pueda hacer pasa por ahí, por actuar en prevención pero no por descentralizar las competencias de inmigración en las autonomías como se ha abierto peligrosamente la puerta con el régimen nacionalista catalán. Y, por supuesto, hay que tener más voluntad para dotar a esos centros de los recursos humanos y materiales necesarios tanto en número como en calidad que permitan cumplir con su verdadero propósito de integración y detección a tiempo de problemas. No es sólo una cuestión exclusiva de Menas porque detrás de todos estos despropósitos programáticos es la polarización, tanto la latente en la sociedad como la que acentúan los partidos políticos en la competición diaria.

viernes, 26 de septiembre de 2025

La Ley española ante la okupación: un marco propicio

Al problema de la vivienda en España, cuyo acceso y precios se han encarecido, se une el de la okupación. Uno de esos males que son ninguneados por la izquierda en España y sus adláteres mediáticos, tanto de la prensa formal como de redes sociales y plataformas de streaming y vídeo. Sí, incluyendo a esos "influencers" como Marina Rivers  que aseveran con ignorancia supina que el problema de la okupación es minoritario. Un desdén que por la misma regla podría aplicarse a las mujeres asesinadas por violencia de género. Pues bien, al margen de estos voceros que da vergüenza escucharlos y sobre todo mucha indignación, existe un marco normativo que por desgracia establece unas condiciones favorables a los okupas, ya sea de inicio sin título legal o en base al mismo pero incumpliendo sus obligaciones. No se trata de que el sistema directamente les abra la puerta para que entren, sino que facilita condiciones para que se apropien indebidamente de un bien inmueble. Y en ello tiene una responsabilidad especial el actual Gobierno.

Constitución española

La Constitución Española de 1978 tiene dos artículos muy importantes al respecto. Por una parte, en su artículo 47 establece como principio rector de la política económica y social que los Poderes Públicos promuevan las condiciones necesarias para hacer efectivo del derecho al acceso a una vivienda digna y adecuada garanticen el acceso a una vivienda digna. Sin embargo, no es ningún derecho fundamental directamente reclamable a particulares. Por otra parte, sí prescribe como Derecho Fundamental en su artículo 18.2 la inviolabilidad del domicilio. Sin embargo, añade que nadie puede acceder ni registrar el mismo sin consentimiento del titular con dos excepciones: una resolución judicial o el flagrante delito. Es decir, la policía no tiene ningún permiso salvo si un tribunal o juzgado se lo ha autorizado ó bien se estuviese cometido un delito de forma flagrante. 

Legislación penal

La Ley de Enjuiciamiento Criminal, en sus artículos 545 y siguientes reitera y desarrolla lo dispuesto en la Constitución a estos últimos respectos y señala en el 795.1.1ª que delito flagrante es aquél que se está cometiendo o se acaba de cometer y el delincuente es sorprendido en el acto. No existe ninguna prescripción normativa que aclare qué margen de tiempo tiene la Policía para actuar, pero según jurisprudencias y protocolos policiales no lo extienden más allá de 24-48 horas . El delito flagrante es el concepto más polémico en este tema y de hecho se interpretó mal a raíz de la famosa Ley Corcuera (también llamada Ley de la patada en la puerta) que fue declarada en su momento inconstitucional por no ser suficiente la expresión de "serios indicios". No, tiene que ser algo claramente demostrable y acreditable. Y, sin embargo, aquí parte el primer problema a favor de la okupación. ¿Cómo demostrar después de haberte pasado 3 o más días de vacaciones que te han okupado la casa y deben ser desalojados de inmediato en vez de irte a la jurisdicción civil o penal? como mínimo con videocámaras y alarma homologada, ya sea de Securitas o de cualquier otra empresa. Ni tan siquiera podemos aprovechar el momento en que salgan los okupas y cambiemos la cerradura para evitar que vuelvan a entrar. Nos denunciarán por coacciones y la Policía nos obligará a salir de nuestra propia vivienda. Absolutamente de locos.

El Código Penal, por su parte, tipifica los siguientes delitos. En el artículo 245.2 se contiene el delito de usurpación de bien inmueble, referido a inmuebles que no constituyan vivienda habitual. En tal caso se prevé multa de tres a seis meses y no prisión, lo que le convierte en un delito leve, de escasa prioridad en las tramitaciones judiciales penales (pudiendo durar años) y muchos okupas se agarran precisamente a eso. En el artículo 202 es donde menciona el delito de allanamiento de morada que permite la actuación de la policía sin resolución judicial en caso de flagrante delito y establece  penas de hasta seis meses hasta dos años de prisión ó de uno a cuatro años más multa si se acreditase violencia o intimidación, pero el proceso es mucho más largo. No podemos decir que el CP no condene la okupación, pero la falta de contundencia en las penas y la paradoja de las garantías constitucionales de inviolabilidad y presunción de inocencia matizadas por el delito flagrante favorecen que el proceso judicial sea lento e ineficaz en muchos casos.

Legislación civil

La Jurisdicción Civil, al contrario que la penal, no permite la actuación de la Policía y afecta únicamente al derecho de propiedad y posesión del inmueble. Tú sí tienes que acreditar que tienes la titularidad en el momento de presentación de la demanda y su tramitación es mucho más lenta aún que el orden penal. para intentar corregir esto, la Ley de Enjuiciamiento Civil se modificó por Ley 5/2018 de 11 de junio, a pesar de que el PSOE votó en contra antes de presentar la moción de censura. Concretamente se introdujo el juicio verbal especial (desahucio express) para la recuperación de vivienda ocupada ilegalmente. Sólo podían recurrirlo personas físicas, entidades sin ánimo de lucro y entidades públicas con viviendas sociales, sin que pudieran bancos, inmobiliarias o fondos de inversión. A pesar de que esta reforma permitía solicitar el desalojo en 5 días, en la práctica los juicios no se han tramitado de forma tan ágil como preveía la norma y se han ralentizado y alargado por dos motivos. Primero, una Circular de la Fiscalía General del Estado de 2020 ordena los fiscales que, en los casos de ocupación sin violencia y no flagrancia, no procedan a desalojos inmediatos y se garantice el procedimiento ordinario, es decir, el civil. Segundo, porque los okupas se han sofisticado tanto que han aportado contratos falsos de alquiler o pagos

Derecho Administrativo: el padrón municipal

La Ley 7/1985 de Bases de Régimen Local establece en su artículo 15.1 la obligatoriedad de toda persona que resida en suelo español a inscribirse en el municipio que resida de forma habitual. Sin embargo, ni ella ni las instrucciones del Instituto Nacional de Estadística que es quien gestiona el Padrón impide que eventuales okupas puedan empadronarse. Esto es así dado que no se requiere acreditar ni la propiedad ni el derecho de uso de la vivienda. Simplemente aportando un recibo o factura y no es obligatorio ni aportar escritura, nota simple registral ni contrato de alquiler aparte obviamente del DNI, pasaporte ó tarjeta de residencia. Lo único que se verifica es que realmente el individuo y/o su familia residan allí. En el momento en que el okupa está empadronado es un factor más que lo ralentiza todo y no sólo es utilizado para desmontar el eventual delito de allanamiento de morada y rebajarlo a usurpación, sino que también para alegar arraigo o vulnerabilidad. Otros derechos que adquiere es el acceso a ayudas sociales como el IMV ó asistencia sanitaria en el centro de salud correspondiente. Por supuesto, los propietarios aunque tengan el poder para ello no pueden cortar los suministros porque se arriesgan a ser denunciados por lo penal por coacciones. En resumidas cuentas, esta configuración de los requisitos para empadronarse favorecen una legitimación indirecta del okupa.

La Ley de los inquiokupas

Y a continuación vamos con la reforma legal estrella y que ha terminado por hacer estallar todo. Gobernando el PP, la Ley 1/2013, de 14 de mayo de medidas para reforzar la protección a los deudores hipotecarios ya impedía desahuciar a los mismos en ciertas condiciones en el contexto de la crisis financiera de 2008. La vulnerabilidad económica aplicaba a desahucios por impago hipotecario, no por okupación y se trataba en exclusiva de los propietarios, añadiéndose informe de servicios sociales del Ayuntamiento. Sin embargo, desde 2020 se amplia el concepto de vulnerabilidad económica y sin necesidad de tener ningún derecho formal de uso de la vivienda a raíz del famoso Real Decreto-Ley 11/2020, de 31 de marzo. Esta norma se aprobó en el contexto de la pandemia Covid-19 y en el marco del cacareado "Escudo Social" del Gobierno de coalición de PSOE-Podemos. Suspendió desahucios si el ocupante demostraba dicha vulnerabilidad incluso si carecería de título legal alguno. Sin embargo, a día de hoy cinco años después sigue permitiéndolo porque se ha ido prorrogando pese a que las suspensiones automáticas hayan expirado. 

Con arreglo al RDL 11/2020, se catalogan como "vulnerables" familias con hijos a cargo, personas mayores de 65, víctimas de violencia de género (suficiente con haber denunciado aunque sea falso o instrumental), desempleados o con rentas bajas, inmigrantes en situación irregular y el cajón de sastre de "personas sin alternativa habitacional". Basta con que los servicios municipales elaboren un informe que acredite el cumplimiento de alguna de esas categorías y que efectivamente resida allí para que el eventual proceso de desalojo se pueda suspender durante años. Y lo que es más, esta reforma ha favorecido el surgimiento de los denominados "inquiokupas". Personas que con un contrato formal en un momento dado dejan de pagar voluntariamente sus recibos y se acogen a este recurso. De esta manera, esta norma es la que de forma más directa y rastrera ha perjudicado a los propietarios generándoles una terrible inseguridad jurídica y legitimado a los okupas, con la aquiescencia de ciertos servicios municipales que habrían podido aplicar criterios económicos y sociales de forma subjetiva. Y es una problemática absolutamente actual, como por ejemplo en Murcia, en la provincia de Málaga en Estepona, en la provincia de Tarragona en Reus o en Fuenlabrada de Madrid. 

Juicios no tan rápidos

Finalmente, la Ley Orgánica 1/2025 que se publicó en enero de este año modificó la la Ley Orgánica del Poder Judicial y entre otras cosas introdujo juicios rápidos contra la okupación debiéndose de resolverse en 15 días y aportando los "inquilinos" en los primeros 5 días un título legal habilitante. Sin embargo, tanto los consabidos informes municipales para contraatacar con arreglo a una supuesta vulnerabilidad económica y social como el hecho de que muchas okupaciones se denuncien sin la etiqueta salvadora de flagrancia, ha vuelto a ocasionar que los juicios civiles y penales se alarguen sin resolverse. Esto contrasta con otros países donde el desalojo es más ágil y existen penas de prisión de un año por ocupación ilegal como Francia, Alemania y sobre todo Reino Unido que desde 2012 estableció un sistema de desalojo express en 48 horas.

Conclusiones

En resumen, pese a que el sistema normativo no ampara directamente la okupación, sí que presenta numerosos agujeros que complican la lucha contra la misma e incluso favorecen indirectamente que personas pasen a convertirse en okupas. Frente a estos costosos procesos judiciales y el concepto estricto de delito flagrante, los Poderes Públicos se arrogan la potestad de recuperar por sí mismos los bienes inmuebles de su propiedad sin necesidad de ningún juicio previo, en razón del interés público protegido por la Ley. Sin embargo, el ciudadano propietario es visto como un ser privilegiado que, especialmente en tertulias de medios de comunicación sesgados, se reduciría a un perfil de especulador que hace negocio con el drama de la vivienda. Ese discurso injusto no sólo manipula sobre las herencias y las condiciones sociales de las personas que ponen su vivienda no habitual en alquiler, sino que genera un debate y un escenario altamente hostil empleando el término "rentista" como culpable necesario de la situación en el mercado de la vivienda. En base a ese chivo expiatorio, debates como por ejemplo en la Sexta han pretendido enfocar el problema en los caseros.

El sistema es altamente pernicioso no ya para la protección de los derechos de los propietarios, sino también para fomentar la oferta de vivienda en alquiler. Pero no ya por estas normativas reseñadas, sino por el alto intervencionismo regulatorio en el mercado. Así por ejemplo, la Ley de Arrendamientos Urbanos fue modificada por Real Decreto Ley 7/2019 permitiendo que los inquilinos permanezcan en la vivienda incluso si el propietario no desea renovar el contrato, de manera que para personas físicas se prorroga hasta 5 años. Durante todo ese plazo mínimo, el propietario no puede rescindir el contrato ni recuperar su inmueble salvo en casos muy especiales. De esta manera, y por si ya fuera poco todo lo que se había comentado, regulaciones de este tipo reducen el incentivo a sacar una vivienda al mercado de alquiler. Y parece que no existe ninguna orientación alternativa en el seno del actual Gobierno más que de seguir interviniendo el mercado y reforzando los derechos de los inquilinos incluyendo los que no pagan sus recibos. Al contrario y además su maquinaria apoyada en el presupuesto público (que incluye a RTVE), equipo privado de opinión sincronizada y "expertos" siguen difundiendo la narrativa de que todo es un invento de la "extrema derecha". Es más, en lugar de promover medidas para desincentivar la okupación, lo que hacen es señalar a las empresas como Desokupa u otras muchas, amenazando con ilegalización como hace especialmente la extrema izquierda de Podemos. No se enteran de que si el Estado impidiera la okupación, estas empresas que hacen una innegable labor social no serían imprescindibles.

Y es que, una vez más, el PSOE no se enfrenta al problema que sabe que no puede solucionar, sino que como si fuese una suerte de Doraemon siniestro se saca de su bolsillo "mágico" un relato para desenfocar y orientar la atención mediática a un mantra para activar a sus público. Pero nada como un susto que haga efecto para que a algunos les de por reflexionar, como le sucedió al actor Dani Guzmán. En definitiva, el fenómeno okupa no es sólo jurídico, dado que se mezcla con el problema de la vivienda, la presión social y la polarización ideológica.

lunes, 15 de septiembre de 2025

El caso Charlie Kirk y la escalada de violencia política

El pasado miércoles 10 de septiembre se cometió un terrible atentado en EEUU (Orem, estado de Utah) que acabó con la vida del influencer conservador y simpatizante republicano Charlie Kirk. El joven de 31 años, casado y con dos hijos, se encontraba participando en un debate con universitarios al aire libre cuando un radical le disparó al cuello y acabó con su vida. Ahí, delante de toda la gente mientras respondía a una pregunta. El asesinato en sí es horrible y vaya desde aquí mi más enérgica condena, pero no ha sido menos terrible la reacción que ha causado en ciertas personas. Me ha causado tanta indignación y estupor que me ha parecido imprescindible reflexionar sobre ello y de sus conexiones con España. Un tema del que han hablado casi todos los youtubers que sigo: UTBH, Una Alienada, Begoña Gerpe, VisualPolitik, Juan Soto Ivars, Pedro Herrero, Ramsey Ferrero, Valentina Ortiz, Juan Ramón Rallo, Aiiny, Shuuy, etc...

En dicho acto público, tras el disparo y caído el orador mientras sostenía el micrófono, hubo varios impresentables que se levantaron jaleando y celebrando lo sucedido como si su equipo hubiese marcado un gol. Absolutamente asqueroso y demencial y que refleja la podredumbre moral e inhumana. Pero las celebraciones no se quedaron ahí, sino que Tik Tok fue testigo de numerosos personajes que mostrando su jeta a EEUU y al mundo se reivindicaron como defensores del asesinato de Kirk acusándolo de lo que realmente son ellos. Incluso la red social Bluesky, a donde huyeron millones de usuarios de extrema izquierda tras la victoria de Trump y al entrar Elon Musk en el Gobierno, tuvo que elaborar un comunicado de aviso por la cantidad de usuarios exhibiendo su patética euforia por el crimen cometido. Toda esa gente se alegra tanto del mismo simplemente porque él pensaba diferente mientras ellos pretenden proyectar su propia miseria y oscura alma. Algunos incluso han llegado a rugir contra celebridades como Chris Pratt, que pedían una oración por Kirk y su familia. Otros se han topado con una bonita rescisión de contrato descubriendo que sí, señoras y señores, existe la cultura de la cancelación.

Se han difundido muchos bulos para justificar estas actitudes reprochables. Charlie Kirk era conservador y pro Trump y entre otras cosas defendía posiciones controvertidas como la derogación del aborto y el derecho a portar armas. Estas son posturas en las que tengo mis reservas, pero respecto a la segunda y la que más le echan en cara, hay que recordar que en EEUU es legal desde hace muchos años y ningún gobierno ni demócrata ni republicano ha hecho nada por regular ni poner coto. Además, el propio Kirk se refería a usar las armas para defenderse, no para atacar gratuitamente ni mucho menos para asesinar. Otro bulo fue que supuestamente defendía lapidar a los homosexuales. Esta acusación parte de un comentario sacado de contexto en un debate en el que Kirk matizaba que no se debía de tomar la Biblia en sentido estricto dado que contenía frases terribles como esa. Igualmente defendía ante un auténtico homófobo que el movimiento conservador integrase a las personas homosexuales. También se le acusó de racista por presuntamente decir que los esclavos de raza negra cometían menos delitos que actualmente, cuando el contexto es que no entendía como con más derechos y progreso seguían siendo pobres. También se le ha acusado de tránsfobo cuando en sus debates no ha tenido problemas en conversar con personas trans desde el respeto y aplicando siempre la asertividad y escucha activa. Así por ejemplo, a uno de ellos le cuestionaba su concepto de qué es mujer al tiempo que enfatizaba la importancia de la salud mental para que su disforia de género no le perjudicase. Finalmente, se le ha acusado de exigir que todas las niñas que se quedasen embarazadas fuesen obligadas a tener el bebé y no abortar, cuando en realidad estaba respondiendo al caso extremo y particular de qué preferiría si a su hija de mayor le pasase.

Al parecer, Kirk siempre estuvo interesado en debatir aunque fuese con gente de ideología contraria precisamente porque consideraba que la violencia se ataja cuando se habla. Y precisamente llegó un día en que de la forma más violenta posible, causándole la muerte, interrumpieron para siempre un debate mientras hablaba y portaba un micrófono. Un auténtico atentado no sólo contra una persona sino también contra la libertad de expresión y por extensión la de pensamiento. El joven con el que habló por última vez fue el universitario Hunter Kozak, un chico izquierdista y simpatizante demócrata que quería retarlo, que lamentó lo sucedido y condenó tanto el atentado como las reacciones de celebración. "¿Estamos locos?" Afirmó a la prensa al tiempo que enfatizaba que había muerto un ser humano y padre de familia como él también lo es. 

En España no se han hecho esperar las reacciones de la prensa y ciertos voceros. Entre ellas, están los que han empleado titulares y adjetivos para tachar a Kirk de ultraderecha, trumpista, tránsfobo, machista, racista y supremacista blanco, etc... y difundiendo todos los bulos anteriores y mentiras añadidas con tal de deshumanizar al asesinado y reducir la noticia a un hombre de paja. También recalcaron que el asesino Taylor Robinson de 22 años procedía de una familia republicana omitiendo que él era antifascista y activista radicalizado según ha revelado su entorno más cercano y que además convivía con un compañero transgénero según las investigaciones del FBI que está colaborando con las autoridades. Y aún así, lo relevante no es que sea facha de izquierda o de derecha (groyper), sino que asesinó a Kirk por ideas y no soportaba su libertad de expresión. Aunque no lo parezca, son unas formas sutiles de desdeñar la relevancia de un asesinato enfatizando en las características de la víctima y en menor medida en una supuesta falsa bandera del agresor. Pero en algunos casos se esconde algo más siniestro y es emplear esas etiquetas para - de forma sibilina - expresar alegría y satisfacción por lo sucedido. Puede verse sobre todo en esas personas y medios que terminan metiendo la pulla ideológica justificando que sus ideas eran criminales y había recibido una respuesta a la altura de las mismas. Estas actitudes no son mejores que los que abiertamente escriben y hablan encantados. Todos ellos colaboran a normalizar y circular una escalada de violencia política. Y eso es lo altamente preocupante, más allá del lobo solitario del criminal.

Desde el Contreras System, el Gobierno, su tele del régimen, la prensa sincronizada y sus colaboradores están difundiendo la narrativa de que exclusivamente la derecha o aquellos que se sitúan fuera del círculo de adoración Sanchista están contribuyendo a la polarización catalogándola como asimétrica. Pero sus acciones les delatan. Por un lado, de forma incomprensible retuercen unas declaraciones del diputado Miguel Tellado que mencionó metafóricamente la palabra "fosa" para acusarlo de apología de los crímenes del Franquismo, ponen el grito en el cielo cuando Mago de Oz osa hacer una broma política en un concierto, denuncian a Feijoo por un vídeo en TikTok donde baila Mi limón mi limonero y añade me gusta la fruta en tono jocoso... Por no recordar cuando se inventaron una conspiración en la UCO para atentar contra el Presidente del gobierno. Por otro lado, callan cuando el ministro Óscar Puente llama saco de mierxx a Vito Quiles, Pablo Iglesias y Maestre agarran y estrellan en el suelo un micrófono de Vito alentando a seguir haciéndolo, llaman asesina a Isabel Ayuso, un concejal socialista propina una patada voladora a unos vecinos por insultar a Pedro Sánchez, Sarah Santaolalla llama idiotas a los votantes del PP y Vox mientras ella posa con una camiseta negra con la cifra de muertos en Madrid por Covid, etc... Sí, este es el nivel. 

Lo peor de la polarización política es que llega un punto en que la violencia pasa de estar condenada a banalizarse para seguidamente ser justificada. Porque de hecho ya estamos en esa fase. Recuerdo los episodios de escraches inaugurados por el mencionado Pablo Iglesias, pero es que actualmente la situación es peor. Hemos llegado a un punto en el que de la dispensa y justificación a la promoción queda un paso cada vez más fino. Y en España, lamentablemente, las redes sociales reflejan el nivel de cochambre política tanto en sectores extremistas de la izquierda como la derecha. Y ambos se retroalimentan entre ellos, a pesar de que de la impresión de que los primeros ya adelantaron de largo por el asunto Israel y Palestina. La extrema derecha, que no es tan inmensa pero existe, está impregnada de xenofobia en redes sociales gracias a una pésima comunicación de la relación entre inmigración e inseguridad (no molestan los inmigrantes, molestan los quinquis con machete y los agresores sexuales que no se integran en la sociedad). Ya lo comprobé un día que me atreví a comentar que no estaba bien apedrear en la cabeza a un inmigrante que acosaba a un menor y que con esa edad  hubiese echado a correr. Tuve que borrar el tweet porque sentí miedo. Resumidamente, el panorama es tan desolador, que da la sensación de que si ETA aún cometiera crímenes iba a tener más apoyo social que el que tenía entonces.

Sí, existe gente dentro y fuera de nuestras fronteras que piensa que eliminar al disidente sería un planazo aunque no se plantee ejercerlo. Es una forma indirecta de legitimar y promover la violencia y que tenga la etiqueta de política es lo de menos. El fanatismo y el odio movidos por la escalada de violencia política ha llegado a tales extremos que, sin lugar a dudas, existen monstruos que si no tuviese consecuencias penales, si se legalizase un Día de la purga como las películas, no dudarían en aprovecharlo y liquidar físicamente a sus considerados oponentes. Y se vendería como un acto de justicia social. Son personas muchas de ellas con una vida que no les falta de nada económicamente ni social ni personal. Gente aparentemente normal y que proyecta su propio odio confundido por los mensajes que recibe y una realidad interpretada por una ideología cada vez menos empática y abierta. Y Charlie Kirk NO era como son ellos, por controvertidas que fuesen algunas de sus opiniones conservadoras que no imponía y tampoco se reía de las de los demás cuando las confrontaba cara a cara.

No podemos tomarnos a broma esta escalada que se percibe de forma clara en las redes sociales a nivel global, no sólo aquí. Y esto sucede porque hay gente que promueve esto y son los que usan un altavoz formal o no formal para difundir no sus ideas sin más sino el enfrentamiento y lo alientan. En el momento en que sustituimos el debate asertivo por un conflicto perpetuo basado en suprimir al contrario, la bola de nieve se agiganta hasta poder aplastarnos a todos. Y resulta estremecedor pensar que aún así no se razona en establecer cordura en la crítica argumentada sino se recurre a la testosterona del guerracivilismo permanente con el que algunos disfrutan en España. Porque ese es el escenario que especialmente promueve el PSOE de Sánchez con la ayuda de su entramado mediático público y privado. Porque eso les reporta tanto más incondicionales como más gasolina a su narrativa. Y las emociones de los radicalmente ideologizados carecen cada vez más de frenos racionales por culpa del deterioro político que la polarización causa. Es más, asistimos a una clase mediática que da asco, sobre todo la que sirve a los dictados de Moncloa, que da vergüenza y que en los debates ni deja hablar y sólo se centra en acaparar titulares y reels retorciendo los mensajes, manipulando y radicalizando a todo el mundo. Y no es casualidad que ayer Pedro Sánchez felicitase a los que reventaron el final de la Vuelta ciclista a España. Sí, un Presidente del Gobierno aplaudiendo, promoviendo y blanqueando los boicots producidos. Pero ojito con acercarse a Ferraz, ¿eh? Y aquello no ha sido sino un aviso a navegantes de lo que puede pasar si pierden las elecciones.

Ahora, la viuda de Kirk seguirá su legado y continuará los debates en las universidades llenas de ideas de izquierda y sin complejos. Porque no existe nada mejor en política que saber debatir y no necesariamente llegar a puntos en común, sino aplicar más habilidades humanas y que la confrontación de puntos de vista invite más a la reflexión. Porque los partidarios de la violencia política sin límites no van a vencer mientras se les siga respondiendo con valentía, dándoles guerra cultural. La única guerra sin armas y que merece la pena luchar por ella.

miércoles, 10 de septiembre de 2025

El conflicto Israel-Palestina: contextos, controversias y la deriva activista

De los temas de los que no me atrevía a hablar en el blog éste es seguramente el que más "tabú" que tenía, dada la gran cantidad de manipulación, medias verdades y desinformación que circulan y la complejidad del mismo, más allá de que muchos pretenden reducir el problema de forma muy simplista. Por eso, me he abstenido de incluir fuentes que pudieran ser especialmente parciales (o más de la cuenta). El conflicto entre Israel y Palestina data de casi 80 años atrás, pero se ha recrudecido especialmente desde hace dos años. En medio de todo esto, el activismo pro Palestina parece haber entrado en una espiral que personalmente no comparto para nada, a pesar de que resulte necesario denunciar la gestión de guerra del gobierno de Israel. Porque las guerras, todas, traen cosas malas y en España lo sabemos muy bien. Porque para mí no existen buenos aquí al menos entre los políticos y terroristas, eso que quede claro a cualquiera antes de seguir leyendo. Vayamos primero con un poco de contexto antes de centrarme en la deriva de ese activismo que entiendo que no aporta nada positivo ni constructivo.

Antecedentes históricos y evolución del conflicto

Desde 1947 se ha hablado varias veces de crear un Estado palestino mediante varias intentonas de acuerdos que jamás han sido firmados. En dicho año, la ONU propuso dividir Palestina en un Estado judío y otro árabe mientras que Jerusalén y Belén se hallarían bajo un régimen internacional especial administradas por la propia ONU. Sin embargo, la parte árabe no lo aceptó porque entendía que asignaba la mayor parte del territorio (58%) a una minoría y estalló la guerra en 1948. En 2000, en la cumbre de Camp David, fue Israel quien ofreció un Estado palestino albergando gran parte de Cisjordania y Gaza. El célebre Yasser Arafat lo rechazó porque consideraba que dejaban a la primera muy fragmentada en sus asentamientos, no incluía Jerusalén y no ofrecía soluciones para los refugiados. Años después hubo una etapa complicada con Ariel Sharon y Bush en EEUU que complicó cualquier acercamiento. En 2008, el israelí Ehud Olmert ofreció a Mahmud Abbas un Estado con retirada de Israel de las regiones mencionadas, intercambio de tierras y Jerusalén Este como capital compartida. Sin embargo, Abbas no firmó alegando falta de garantías contra acciones ofensivas en Gaza. De esta manera, el eterno conflicto tiene su punto de partida en el fracaso de las negociaciones derivada de la escasa voluntad de establecer acuerdos satisfactorios. Sin embargo, hubo algo mucho peor que terminó alejando aún más las posibilidades de acuerdo de paz: el ascenso al poder de los terroristas de Hamas.

En 2006, Hamas ganó por mayoría absoluta en Gaza frente a Fatah, el partido de Yasser Arafat y de Abbas. Un año después estallarían enfrentamientos armados y Hamas se terminaría imponiendo a la oposición  y estableciendo una auténtica dictadura ejerciendo represión interna y censura sin que desde entonces se hayan celebrado más elecciones legislativas ni presidenciales. Palestina terminó dividida en dos gobiernos de facto que serían Cisjordania (ANP) y Gaza (Hamas). Hamas habría sido quién más ha alejado la paz en 75 años por dos razones, que se vinculan a su condición de régimen dictatorial. En primer lugar, mantiene la resistencia armada y terrorista contra Israel atacando indiscriminadamente a civiles que al mismo tiempo activan terribles represalias israelíes. En segundo lugar, oprime a su propia sociedad civil usándola como escudo al establecer infraestructuras militares en áreas donde existen hospitales y centros educativos y a minorías como los LGTBi, aplicando la Ley Sharia y la moral conservadora islámica y penalizando con cárcel la homosexualidad en Gaza con el antiguo código penal británico de 1936. Por el contrario, en Cisjordania es legal desde 1951. Por otra parte, es preciso añadir que aunque existieron acusaciones de desvío de fondos de ayuda a fines terroristas militares no se encontraron evidencias de ello.

El punto de inflexión

El trágico 7 de octubre de 2023 más de mil personas murieron en Israel tras terribles ataques de cohetes disparados por Hamas (incluyendo un festival de música) y cerca de 200 personas fueron secuestradas. Esta fecha se convirtió en un punto de no retorno y la reacción ha sido escalofriante. Para Hamás fue una demostración de fuerza destinada a romper el bloqueo y colocar la causa palestina en el centro del debate mundial, pero para gran parte de la comunidad internacional no fue sino un acto de terrorismo masivo contra civiles que desencadenó una guerra aún abierta. La reacción del gobierno de Israel con Netanyahu al mando, según la misma comunidad, habría tratado de ponerse a la altura de tamaña acción criminal ejerciendo represalias para destruir a Hamas pero generando al mismo tiempo múltiples víctimas colaterales. No es menos cierto que precisamente los terroristas lo han favorecido. Como tampoco es es casualidad que la fuente principal que apunta a más de 60.000 víctimas en Gaza en dos años es... La propia Hamas a través de su ministerio de Sanidad. Y obviamente las ONGs replican esa información y contratan a expertos que la ratifican.

Los genocidios y el rigor en el uso del término

Llega el momento de responder a la primera polémica, ¿es un genocidio lo que está sucediendo en la franja de Gaza? La Convención de Naciones Unidas para la prevención y la sanción del delito de genocidio de 1948 exige probar la intención específica de destruir de forma total o parcial a un grupo protegido. La mera existencia de muertes masivas, hambruna o migración, pese a ser desgarradoras, no bastan por sí sola para una condena legal por genocidio. Incluso la comisión de violaciones de Derechos Humanos. Y es que la calificación corresponde a tribunales con competencia penal, como los de los Estados miembros o la Corte Penal Internacional de Justicia, a pesar de que la Fiscalía esté investigando. Por el contrario, sólo ha sido insinuada por órganos particulares de la ONU como la Oficina del del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (advirtiendo de acciones que estarían impregnadas de características de genocidio) y expresada por algunos gobiernos nacionales como el socialista español, ONGs como Amnistía Internacional, medios de comunicación y periodistas y asociaciones de expertos como la IAGS. Sin embargo, como señalo, no existe ninguna sentencia que así lo confirme como sí sucedió en el caso de la ex Yugoslavia de Radovan Karadzic.

Existen otros casos de investigaciones en curso de genocidios, pero apenas alguno se ha confirmado judicialmente. Está el caso de Sudán en Darfur, por el que la CPI emitió en 2009 orden de arresto contra Omar Al-Bashir por crímenes de lesa humanidad. El dictador fue depuesto por golpe de Estado en 2019 y juzgado y condenado, pero sólo por corrupción y las investigaciones determinaron que no había genocidio. A pesar de ello, la violencia étnica sigue activa en Darfur con denuncias de masacres perpetradas por milicias árabes. En Myanmar, la minoría musulmana rohinyá fue objeto de limpieza étnica y desplazamientos hacia Bangladesh y la CPI admitió varias demandas de declaración de genocidio, que siguen investigándose. En Irak y Siria, la persecución de ISIS contra los yazidíes ha sido reconocida como genocidio por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y el Parlamento Europeo y en Alemania (Frankfurt) se condenó en 2021 a un yihadista expresamente por genocidio. Finalmente, en Azerbaiyán, se expulsó en 2023 a casi toda la población armenia (más de cien mil personas) si bien no existe aún proceso penal que lo sentencie y a pesar de que tras la primera Guerra Mundial más de un millón de armenios ya sufrieron un exterminio por obra de los otomanos. Luego están otros casos como Nigeria y El Congo con miles de muertos y desplazados de religión cristiana en el primer caso y millones de muertos de minorías étnicas durante el presente siglo en el segundo que, sin embargo, nunca han sido reputados como presuntos genocidios sino como crímenes de guerra o lesa humanidad.

Un activismo desnortado

Sin embargo, los activistas de izquierda y entre ellos en España no consideran significativos esos "genocidios" que se están investigando y con todo no son declarados como tales, pero sí el de Gaza que tienen clarísimo que lo es. Así que, ¿qué hay detrás de ello? Pues es muy sencillo. Por una parte, Israel encarna al poderoso, un Goliat con uno de los ejércitos más impresionantes del mundo. Es un país capitalista, muy occidentalizado y con EEUU como tradicional aliado, que a su vez es el monstruo tradicional del socialismo. También es visto como un Estado colonialista. Por la otra banda, Palestina es un "país sin Estado" que reclama independencia, su religión oficial es la musulmana y además su población es racializada, pobre y con escasos recursos. Por si fuera poco, cuenta con un brazo terrorista que para cierto espectro de la izquierda nunca fue un problema para luchar por objetivos políticos. Incluso, ciertos activistas miserables como el siniestro R. Solís los defiende y justifica empatizando de la misma manera en que lo hizo Batasuna de Otegi con los de la serpiente vasca. Pues bien, todo esto es el punto de partida para un activismo que, aún teniendo razón de base en abogar por el fin de la masacre en Gaza que ejerce Israel, peca de la mayor hipocresía y penosa actitud.

Son diversas las acciones en las que los activistas han exhibido más antisionismo que defensa de los Derechos Humanos, más que nada por el furibundo odio que continuamente expresan a la nacionalidad israelí. Demuestran que su guerra de moralidad no va contra el gobierno de Israel por crímenes de guerra sino contra TODA la nación. De hecho, los consideran nacionalsocialistas, equiparándolos con vergonzosos memes al movimiento del famoso ex pintor austríaco. Así por ejemplo, tenemos los intentos de boicot y amenazas a las dos últimas representantes de Israel en Eurovisión (la última sobrevivió al terrible ataque del 7 de octubre), acoso en redes sociales a la actriz de cine Gal Gadot (alguno de ellos instigado indirectamente por la incontinente verbal Rachel Zegler) y qué decir de las presiones de activistas de extrema izquierda en Euskadi, Galicia y Asturias para que ciclistas israelíes abandonasen la Vuelta. Y es que ha llegado a tal punto la imperiosa validación social que llegaron a criticar duramente a la cantante Rosalía por no pronunciarse, en el sentido de que la ausencia de ello equivalía a apoyar a Israel. Es que no se puede ser más sectario. Desde entonces, la artista no ha tenido más remedio que expresar condena para no volver a sufrir una funa. Otras acciones recientes han consistido en performances de dudosa efectividad como la famosa Global Sumud Flotilla con comida y ropa para Gaza que parece más un viaje fin de curso (inventándose ataques con drones para generar victimismo) y "baños solidarios" en el mar con banderitas palestinas en Baleares y Cantabria. En todo esto ha derivado el uso interesado de una tragedia humanitaria y, en síntesis, estos activistas no son sino otra parte más del problema.

Juan Soto Ivars y Arturo Pérez-Reverte, cada uno por su parte, son dos intelectuales que consideran que Netanyahu debe de ser juzgado y preferiblemente por su propio país. A día de hoy, la mayoría de israelíes lo que quieren es la paz y que sus familiares secuestrados regresen a casa sanos y salvos. Por eso muchos no entienden por qué no se establece una paz y ni tan siquiera un alto el fuego. La desconfianza es máxima, pero el gobierno israelí no contribuye tampoco al fin de la guerra. Por otra banda, ambos autores coinciden en que el activismo que dice defender la causa de Palestina hace justo lo contrario y blanquea tanto al terrorismo islámico como el totalitarismo que hay detrás de la religión. Por ello, pese a los ataques cruentos de Israel es muy difícil ocupar un asiento junto a los antisionistas disfrazados de amantes de los derechos humanos. Además, cuando el propio Netanyahu reconoce haber permitido financiación a Hamas para desestabilizar a Palestina mediante fondos provenientes de Irán y Qatar y lo que es peor de la Unión Europea, ¿en qué cabeza cabe posicionarse a favor de su gobierno? Pero no nos confundamos y caigamos en la trampa de la extrema izquierda de odiar a los países y a sus ciudadanos. Son los gobernantes y los terroristas los culpables, no los ciudadanos y menos aún las víctimas.

Y es que, en definitiva, este activismo desnortado de extrema izquierda y que ha contagiado también a la izquierda en España, ha convertido la causa de Palestina y la paz en una dualidad entre el bien y el mal para esconder otros temas y problemas que o bien no le reportan votos (como la inseguridad ciudadana vinculada a la inmigración ilegal y los Menas) o sólo erosionan a su socio para gobernar (la corrupción socialista). Además, también ha impregnado a la tragedia de Gaza de una etiqueta de calidad de forma que toda persona que ose considerarse humana y con corazón debe de posicionarse en el mismo sentido, a pesar de que sus fuentes sean los terroristas de Hamas. Y lo que es más, creerse que los valores de democracia, derechos humanos y respeto a la igualdad LGTBi y hasta lo Queer es compatible con un régimen dictatorial e incluso con la deshumanización de toda una población por el mero hecho de tener la nacionalidad israelí. Ese activismo que se cree salvador de las causas más justas y articula acciones tan constructivas como reventar etapas de la Vuelta ciclista, irse de crucero, hostigar a artistas, romantizar terroristas islámicos e influir en Gobiernos como el de España que ha asumido todos sus postulados. Simple y llanamente porque son su público electoral y porque le ayuda como cortina de humo contra el escenario político nacional. De hecho abrió el curso 2025/2026 con un anuncio de embargo de armas a Israel y ayudas de 150 millones de euros a Gaza mientras las víctimas de la DANA y en La Palma esperan aún.

El futuro y soluciones

La solución al conflicto pasa necesariamente por el reconocimiento oficial del Estado de Palestina pero empleando los cauces formales para ello, esforzándose más en el diseño del acuerdo, más flexibilidad en la negociación y con la firma de la paz definitiva entre Israel y sobre todo la región de Gaza, porque el problema no es Cisjordania. Pero siempre ha de ser irrenunciable la desarticulación y desaparición de Hamas como elemento terrorista. También es necesario que se proceda a la reconstrucción de Gaza con inversión tanto americana como europea. Finalmente, convocar elecciones de manera que exista un gobierno democrático que gobierne ambas regiones. Sin embargo, lo más simple es afirmarlo así tan llanamente, porque el paraíso que supondría eso no parece ni remotamente imaginable a largo plazo, la guerra no parece sino recrudecerse y las partes no parecen ni interesadas en sentarse a negociar. En las mejores épocas, ni tan siquiera en ellas se pudo alcanzar un acuerdo de confianza, seguridad y estabilidad. Además, ni tan siquiera veo factible una amnistía por semejantes crímenes, por lo que necesariamente han de existir condenas ejemplares. Todo esto, sin duda, convierte al conflicto Israel-Palestina en el rompecabezas geopolítico más complejo que existe en el Mundo a día de hoy, peor aún que el de Rusia-Ucrania y sólo nos queda desear que la vida nos de lo suficiente como para algún día ver con nuestros ojos (o escuchar con nuestros oídos) que por fin la Paz sea la triunfadora.

martes, 26 de agosto de 2025

Incendios 2025: competencias y rendición de cuentas

El mes de agosto del presente 2025 está siendo una auténtica pesadilla para las regiones con montes debido a que diversos incendios han devorado más de 400 mil hectáreas. Ha afectado sobre todo a varias provincias de Castilla y León, Galicia, Asturias, Extremadura, Madrid, Andalucía y Comunidad Valenciana. Antes que nada, desde mi blog quiero mandar todo mi apoyo a las personas que están sufriendo este tremendo desastre y especialmente a las que residen cerca de las vastas zonas quemadas e incluso han podido perder bienes materiales y hasta familiares. Las altas temperaturas han favorecido los sucesos, pero hay muchos más factores detrás.

El reparto competencial

Para empezar, hay que dejar claro el reparto de las competencias en materia de Montes y Prevención y extinción de incendios. El Estado se reserva la legislación básica en materia de Protección civil y Montes, proporciona medios adicionales de apoyo como las BRIF (brigadas de refuerzo en incendio forestales) y la UME y coordina la estadística de incendios. Las CCAA, por su parte, son competentes directas de prevención y extinción de incendios por cuanto aprueban sus planes, dictan regulación de quemas agrícolas y forestales con arreglo a la Ley nacional, dirigen y mantienen los operativos de extinción de incendios y se coordinan con las entidades locales. Estas últimas, mantienen limpias las zonas urbano-forestales, redactan y aprueban planes locales y también velan por el cumplimiento de sus ordenanzas en las materias específicas.

Pues bien, este reparto competencial ha sido recurrido para apuntar a las CCAA y específicamente a las gobernadas por el PP con la excepción de Asturias, la única afectada donde está el PSOE. Entre otras cosas, se ha acusado de mantener convenios salariales anticuados, haber recortado presupuesto en materia de prevención y extinción (incierto) y disponer de planes poco preparados. Dicha estrategia responde a una dinámica iniciada desde los tiempos del COVID-19, en que después de restarle importancia por parte del Gobierno central en el mes de febrero y primeros días de marzo, pasaría semanas después a descargar puntos de decisión en las CCAA para evitar en la medida de lo posible la acumulación de rendición de cuentas. Lo importante sería trasladar a la oposición la responsabilidad del eventual desastre. Ya fue así en los sucesos de la DANA de 2024 cuando el Gobierno se lavó las manos y los cañones de su entramado mediático apuntaron esencialmente a Mazón y en algunos casos de forma exclusiva. En esta ocasión, además, no puede dejarse de lado que han detenido a cerca de 50 personas implicadas en haber provocado los incendios.

Sin embargo, pese a la retórica no asistimos a una competencia exclusiva de las CCAA en estas materias. Como he indicado antes, el Estado es quien dicta la legislación básica. Se trata de la Ley de Montes 43/2003, la que constituye el marco jurídico sobre el que las CCAA desarrollan buena parte de su regulación forestal. Su finalidad es legítima: prevenir incendios, evitar aprovechamientos abusivos, proteger los hábitats forestales y compatibilizar la gestión del monte con la conservación del medio natural. Así que aquélla es desarrollada por las autonomías respetando aquélla, si bien en la práctica viene a ser una reproducción cuasi literal por miedo a la inconstitucionalidad de dichas leyes regionales. También se encargan las autonomías de la ejecución, es decir, aprobar los Decretos y otras normas en el ejercicio de la potestad reglamentaria con arreglo a las Leyes. 

Limpieza de montes, recogida de biomasa y el papel de la ganadería

En los terrenos forestales privados, la Ley de Montes impone a los propietarios obligaciones de conservación y prevención, mientras que el régimen concreto de autorizaciones o declaraciones responsables depende en gran medida de la normativa autonómica. La situación resulta más compleja en los montes públicos y, especialmente, cuando las actuaciones afectan a espacios protegidos, hábitats de interés comunitario, especies protegidas y ciertos usos del dominio público (artículo 17).

En estos supuestos, determinadas actuaciones forestales como quemas controladas, aprovechamientos, tratamientos silvícolas de cierta entidad o intervenciones que puedan afectar a valores ambientales, se sujetan a autorización administrativo previa. Serán necesarios informes técnicos y procedimientos de evaluación ambiental previstos tanto en la legislación estatal como en la autonómica. Aunque estas exigencias persiguen fines de conservación plenamente razonables, en ocasiones alargan los plazos de ejecución y encarecen las actuaciones preventivas, especialmente cuando concurriendo varias Administraciones (sumándose el Ayuntamiento) y plazos distintos. Esa acumulación de trámites constituye, a mi juicio, uno de los principales obstáculos para una gestión forestal más ágil.

Por otra parte, la propia Ley de Montes fomenta el aprovechamiento sostenible de la biomasa forestal como recurso energético. Sin embargo, la realidad es que la rentabilidad económica de extraer esos restos, unida a los costes administrativos, las limitaciones ambientales existentes en determinados espacios y la escasa demanda en algunas zonas, hace que una parte importante del combustible vegetal permanezca en el monte. Del mismo modo, agricultores y pequeños propietarios que desean realizar quemas de restos vegetales deben ajustarse a los procedimientos y limitaciones establecidos por la normativa autonómica de prevención de incendios, lo que, en determinados momentos del año, dificulta la eliminación de esa biomasa. Y ello hace que se acumulen restos secos que son, en sí mismos, combustible en verano. Y cualquier loco, negligente o inconsciente puede aprovechar el momento para prender fuego y provocar el desastre.

Otro aspecto discutible es el relativo al pastoreo. Tras un incendio forestal, la normativa prioriza la regeneración natural del monte y permite limitar determinados aprovechamientos cuando resulten incompatibles con ese objetivo. En ese sentido, la Ley de montes prohíbe el cambio del uso forestal durante 30 años (artículo 50), por lo que no puede destinarse a pastoreo. Aunque la finalidad conservacionista es comprensible, diversos expertos en gestión forestal consideran que una aplicación excesivamente restrictiva puede reducir el papel que desempeña la ganadería extensiva como herramienta de prevención de incendios. Porque aunque el ganadero no haya causado el fuego, pierde el uso de esos pastos, lo que reduce su papel en la regeneración y limpieza de la zona.  A esto se le une que la Política Agraria Común impone cargas ganaderas máximas por hectárea y las regulaciones autonómicas y locales dificultan el acceso a subvenciones. 

El ganado, especialmente cabras y ovejas, consume matorral, hierbas altas y brotes leñosos que constituyen parte del combustible disponible durante el verano. Además, contribuye a mantener limpios linderos, márgenes de caminos y zonas de difícil acceso para la maquinaria, reduciendo los costes de mantenimiento forestal. El pastoreo, en tanto que cortafuegos natural, también ayuda a conservar abiertos caminos y sendas utilizadas por los servicios de emergencia y extinción. Además, favorece un paisaje más diverso, donde se alternan pastizales, cultivos y masas forestales. Muchos expertos consideran que esa heterogeneidad del territorio dificulta la propagación de los grandes incendios forestales, por lo que integrar la ganadería extensiva en las políticas de prevención puede constituir una herramienta complementaria de gran utilidad. Resumidamente, la actividad ganadera evita que grandes extensiones se conviertan en masas continuas de combustible vegetal y un paisaje diverso (pastos, cultivos, monte bajo) es mucho más resistente a la propagación de incendios.

Conclusiones

Con estos puntos queda claro que el Gobierno a través de un proyecto de Ley presentado a las Cortes Generales podría ganarse un tanto y apostar por un amplio consenso que corrija los errores y externalidades negativas de la Ley, en lugar de recurrir a la demagogia de plantear un pacto de Estado contra el cambio climático para apuntar a uno de los partidos de la Oposición (Vox). No cabe duda de que el cambio climático contribuye a la formación de biomasa y matojos que arden más que el infierno en verano pero, ¿Por qué no usar la Ley? ¿Qué puede aportar un supuesto plan nacional contra el cambio climático para evitar que se generen incendios que en no pocas ocasiones han recibido una "ayudita" consciente humana? ¿Qué podemos hacer como personas conscientes a parte de no ir como locos a prender fuego? ¿Qué esfuerzos más allá de consumir menos (que ya hacemos con la inflación) y adquirir un carísimo vehículo eléctrico? Mientras no tengan respuesta estas preguntas, nuestros montes se seguirán quemando.

No obstante, el problema no se reduce sin más a proteger nuestros montes, sino en hacerlo sin perder de vista que la mejor conservación también pasa por una gestión activa. La prevención de incendios exige encontrar un equilibrio entre las garantías ambientales y la agilidad administrativa. Cuando los procedimientos se vuelven excesivamente complejos o lentos, el riesgo es que la vegetación siga acumulándose mientras los trámites avanzan. Y un monte abandonado, aunque esté jurídicamente muy protegido, difícilmente estará mejor protegido frente al fuego.

Fuente de la foto: National Geographic

lunes, 4 de agosto de 2025

Un Gobierno al servicio de los independentistas: todas sus concesiones

Hace algunas semanas compartí un vídeo de Visual Economik sobre el impacto del federalismo asimétrico en España debido a los privilegios fiscales y económicos de Cataluña, País Vasco y Navarra. Sin embargo, era y es necesario ahondar en la política que desde hace algunos años está aplicando el Gobierno de Sánchez realizando todo tipo de concesiones y regalos a los independentistas con tal de que no les derriben ni fuercen elecciones anticipadas que, según las encuestas, estarían abocados a perderlas. En realidad, ya lo hicieron en 2023, pero en esta ocasión sería de forma abrumadora y alcanzando el PP a sumar con VOX sin necesidad de hipotecarse con separatistas. Y es que para la estabilidad política de España, que no de un gobierno infame que vive de medias verdades como aquí por ejemplo desmonta Juan Rallo, es imperativo que ningún partido independentista adquiera tanta influencia como ostentas ahora y en una España a la que odian pero viven de ella. Por tanto, aún no compartiendo buena parte de la actitud y posiciones de PP y VOX, es vital para España que reemplacen lo que hay actualmente, no existiendo por desgracia ningún partido auténtico de centro liberal hoy día. Pese a ello, estoy plenamente convencido de que con PP y VOX es imposible que vaya a peor la situación actual, por lo que ineludiblemente debe de ir a mejor. Repasemos a continuación hasta qué punto Pedro Sánchez se ha rendido a las soflamas egoístas y antiespañolas de los independentistas, tanto los radicales como supuestamente moderados.

Todo comienza con la famosa Mesa de negociación que se creó en 2020 como exigencia tras la investidura de 2019, cuyo objetivo último  era establecer un acuerdo para un referéndum consultivo en Cataluña y con participación exclusiva del Gobierno de España y del de la Generalitat. En el seno de estas reuniones se aprobaron TODAS las medidas que vienen a continuación, algunas en vigor y otras en proceso. La única que se quedó aparcada fue el famoso referéndum, lo cual teniendo en cuenta todo lo que le van concediendo, ¿por qué debería de entenderse descartada?

Indulto a los políticos y líderes condenados en el marco del proceso soberanista. En octubre de 2019, a un mes de la repetición de las elecciones generales de abril, el Tribunal Supremo (TS) condenó por sedición y malversación y con varios años de cárcel a nueve líderes independentistas catalanes por el referéndum ilegal de dos años antes y la siguiente declaración de independencia. En menos de dos años, en junio de 2021, se concedió mediante Real Decreto del Consejo de Ministros el indulto parcial manteniendo la inhabilitación de cargo público y salieron en libertad tras tres años en prisión. El Gobierno de Sánchez recurrió como excusa al principio de "utilidad pública" y basándose en reducir la tensión política y social y fomentar el reencuentro entre Cataluña y el resto de España a través del diálogo y "desjudicializar el conflicto". Sin embargo, ninguno ha mostrado arrepentimiento y sobre todo los que no eran políticos como Jordi Cuixart. Personalmente y a toro muy pasado, pienso que el mayor error fue regalarles el victimismo en 2017 por parte de Rajoy, pues lo más aconsejable hubiese sido simplemente anular el resultado al día siguiente de su pantomima de consulta popular que no fue votada ni por todos los electores independentistas. Sin embargo, para esta gente y me refiero a los políticos, esta medida de gracia absolutamente ad hoc se quedaría corta, como era de esperar.

Reforma del Código Penal. En diciembre de 2022, se suprimió el delito de sedición y se sustituyó por el impreciso "desórdenes públicos agravados" pasando las penas máximas de 15 años hasta 5 aplicándose sólo si existiese violencia o intimidación grave. Al año siguiente se reformó el de malversación distinguiendo si existió o no ánimo de lucro. Es decir, separa los posibles beneficios políticos de los personales y económicos. El Gobierno se excusó en que trataba de modernizar la legislación penal y adaptarla a los estándares de los países de la UE, dado que como tal no existía. Sin embargo, esta peregrina argumentación escondía que fueron las exigencias de ERC para poder aprobar los Presupuestos Generales de 2023, los únicos que han salido adelante en estos siete años. Individualmente, esto benefició a Romeva y a Junqueras e indirectamente a Carles Puigdmont, dado que no sólo le proporcionó más margen de maniobra sino que reventó la Euroorden y con ello las posibilidades de extradición. De nada sirvieron las críticas del Tribunal Supremo ni de algunas asociaciones judiciales ni de la sociedad civil que advertían de la peligrosidad de convertir el Código Penal en un arma al servicio de los pactos políticos. Y, con todo, la mayor humillación aún estaba por llegar.

Ley de Amnistía. Tras las elecciones de 2023 y con el objetivo de sumar todos los apoyos parlamentarios en el Congreso necesarios para su investidura, Pedro Sánchez dió un paso más hacia delante en su rendición al independentismo. Después de los indultos y la reforma del Código Penal, no era aún suficiente y los separatistas exigían la supresión de toda responsabilidad penal, civil y administrativa y anular las condenas. Es decir, demandaban que se borrasen todos los delitos como si no hubiesen existido. Pero aún había más, Junts ponía sobre la mesa como condición una amnistía general para todos los encausados en el marco del procés e incluso una negociación internacional. 

En mayo de 2024 entró en vigor, pero con un ámbito temporal sorprendente: nada menos que desde 2012 (poco después de que tomara posesión Mariano Rajoy y hasta el 13 de noviembre de 2023). Esto benefició no sólo a políticos de ERC y Junts, sino también líderes activistas como los Jordis, mossos d'Escuadra, ciudadanos implicados en protestas y altercados y finalmente funcionarios, agentes de Policía Nacional y Guardia Civil. Se optó por un criterio restrictivo de exclusiones, estableciendo entre ellas actos terroristas con intención de causar violaciones graves de derechos humanos y que al mismo tiempo serían interpretados protegiendo los destrozos perpetrados por la CUP y sus cachorros. Pese a argumentar el Gobierno que existían otras amnistías europeas en reconciliación política, el Tribunal Supremo y muchos juristas entienden que la amnistía viola el principio de igualdad ante la Ley y la separación de poderes, pues el Ejecutivo aprovecha una mayoría parlamentaria con todos los independentistas para deslegitimar al Poder Judicial. En junio, el Tribunal Constitucional mediante la "mayoría progresista" que básicamente consiste en los vocales puestos por el PSOE y sus socios, validó la Amnistía con la base insulsa de que "lo que no se prohíbe expresamente es constitucional". Actualmente, como hay que plantear caso por caso, algunos jueces han recurrido al TJUE como cuestión prejudicial. Y es que recientemente Europa ha echado una colleja al respecto.

Condonación de deuda de Cataluña. En noviembre de 2023, en el mismo marco para la investidura de Pedro Sánchez junto con la Amnistía, se acordó la condonación de 15.000 millones de euros de deuda a Cataluña correspondiente al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) más 1.300 millones en intereses. Precisamente fue Cataluña la comunidad autónoma que más dinero solicitó y por tanto se endeudó a través de este mecanismo de financiación regional que creó Rajoy (de aquéllos barros, estos lodos) sobre todo a raíz del avance del Procés y del descenso de calificación crediticia. Y aún así, lo sigue haciendo. En términos globales, esta condonación supone un 20% para Cataluña y supuestamente se extiende la posibilidad de acogerse a la condonación a otras CCAA, pero no es más una tapadera de un procedimiento que beneficia a Cataluña al no aplicarse los mismos criterios y basarse más en la negociación política que en parámetros objetivos sin ni tan siquiera haber consultado al Consejo de Política Fiscal y Financiera.

Transferencias de competencias. La más polémica y que todavía no ha entrado en vigor pero sí se ha anunciado es la de inmigración. Supuestamente es una competencia exclusiva del Estado según la CE de 1978, pero el Gobierno Sánchez les ha prometido que gestione la Generalitat las expulsiones de extranjeros, asuma la gestión integral de los CIE, los mossos se encarguen de la seguridad en puertos y aeropuertos e incluso expida los NIE. Esto se une a que en el último reparto de Menas se haya excluido a Cataluña junto con el País Vasco por supuestamente estar masificados los centros de internamiento de inmigrantes, mientras que unas pocas comunidades del PP se llevan a más de la mitad. Esto sin duda repercutiría en una cesión de fronteras y que Cataluña decida qué inmigrantes y cuántos deben de entrar o salir. Algo que se le antoja inconstitucional a los expertos, pero en el Gobierno ya cuentan con el Alto Tribunal a su servicio para declarar la conformidad cuando en el futuro entre en vigor ese traspaso de titularidad de competencia disfrazado de cesión de ejercicio. 

Por otra parte, el Estado ha prometido ceder a la Generalitat la titularidad y gestión integral del servicio ferroviario de cercanías (Rodalíes), afectando a personal, infraestructuras y planificación, aparte de destinar 6.000 millones de euros en inversiones ferroviarias. Esto también entró en el marco de investidura de 2023 y en 2024 se publicó el acuerdo técnico de traspaso progresivo de manera que la red de trenes de cercanías y regionales pasará de ser gestionada por RENFE y ADIF a la Generalitat rompiendo la unidad del sistema ferroviario. Con todo y pese a la millonaria inversión, los independentistas exigen la propiedad de las infraestructuras. De momento, en 2026 asumirían la planificación mientras que actualmente son competencias administrativas.

En cuanto al País Vasco, destaca la gestión del ingreso mínimo vital privilegiando frente a otras regiones que lo demandaron, la tutela de menores inmigrantes, la gestión de prisiones en el marco de acercamiento de presos y el transporte ferroviario al mismo estilo de Cataluña, mientras que queda pendiente para el futuro la gestión de la Seguridad Social en su totalidad incluyendo la económica.

Sucesivos intentos de oficialidad de lenguas regionales en la UE. Ya introdujeron desde la presente legislatura que se pueda intervenir íntegramente en cualquier lengua autonómica en el estrado del Congreso o del Senado, contratando traductores que por el pinganillo traducirían a cualquier persona lo que está diciendo. Y a pesar de ello no les es suficiente, sino que quieren imponer lo mismo en la Unión Europea. Concretamente, el acuerdo establece que los textos legales se traducirían, se podrían usar las lenguas en intervenciones oficiales en cualquier institución, los ciudadanos podrían remitir comunicaciones y recibir respuestas en dichas lenguas y, lo que es más, sería una de las lenguas de trabajo y publicación de documentos oficiales al nivel del español, francés o alemán. Sin embargo, la modificación del Reglamento 1/1958 por el que establece las lenguas oficiales precisa de unanimidad de los Estados Miembros. Ni tan siquiera rogando el ministro de Asuntos Exteriores que cubriría España todos los gastos económicos (sufragados con nuestros impuestos, una vez más), ha conseguido el apoyo de todos y se ha rechazado someterse a votación tres veces. Destaca en especial Alemania en la oposición, junto con Francia, Suecia, Finlandia, Países Bajos, Irlanda, Bélgica y Dinamarca. Tienen dudas pero con un semáforo amarillo Croacia, Chequia, Austria y Polonia y sólo la apoyan con firmeza Luxemburgo, Malta y Chipre. Las críticas no ya por no abrir el melón de otras lenguas regionales en Europa como el bretón, el corso, el flamenco o el sardo, sino porque la lengua se use como arma política en otros procesos. 

Revisión del cupo vasco y condonación de la deuda. En 2021, en el marco de la negociación de los PGE para 2021 y 2022 se acordó entre el Gobierno y el PNV tanto incrementos en la capacidad normativa tributaria como una nueva metodología de cálculo del Concierto Económico Vasco y fijaron su cuantía hasta 2026, de manera que el gobierno vasco abonaría al Estado unos 1.472 millones de euros anuales de media. Esto le permite crear nuevos tributos y aplicar deducciones a impuestos estatales con más libertad que otras CCAA, lo que puede repercutir en un dumping fiscal interno. Sin embargo, no es lo más preocupante sino la opacidad y falta de transparencia del modo de cálculo del cupo y se entiende subestimado, entre otras cosas por los ajustes que se realizan condonándose más de 200 millones de euros de deuda. Este cupo se calcula aplicando un coeficiente de imputación de aproximadamente el 6,24% al gasto del Estado no transferido a Euskadi y se basa en criterios de PIB, población, consumo y recaudación pero sin actualizarse periódicamente, de manera que favorece la acumulación de desajustes. La Ley 10/2023 aprobó la nueva metodología en apenas unos pocos artículos. Sin duda, el cupo vasco fue el gran coladero de la Constitución de 1978 para contentar a un separatismo vasco que no ha dejado de estirar el chicle.

Nuevo régimen de financiación singular de Cataluña. La insaciable voracidad del régimen nacionalista que sigue gobernando Cataluña en la sombra a través del títere Salvador Illa no tiene fin. Y lo más reciente que exigen es un régimen de financiación propio que la Constitución de 1978 no reconoce, exactamente lo mismo que pidió Carles Puigdemont a Mariano Rajoy poco antes de estallar el procés en 2012. Lo que proponen es que todos los impuestos que recaude Cataluña se queden en Cataluña, de manera que su contribución sería al estilo del cupo vasco con una estimación (muy probablemente a la baja) sobre los servicios que el Estado presta allí. Esto impactaría con un descenso formidable del PIB de España, mientras que Cataluña avanzaría en una independencia de facto sin renunciar a los servicios y beneficios centrales.

Normalización de Bildu. Se ha normalizado a Bildu y al que fuera líder del brazo político de ETA Arnaldo Otegi como interlocutor habitual de Gobierno de España, habiendo dado apoyo a los Presupuestos y a normativas clave como la intervención del mercado del alquiler mientras que agrega condenados a sus listas electorales.

Consecuencias políticas. A cambio de asegurar la continuidad del PSOE al mando del ejecutivo, la enorme dependencia del Gobierno de España y su estabilidad respecto de los independentistas ha complicado enormemente alcanzar acuerdos de Estado ni consenso en puntos clave como la financiación autonómica, el modelo territorial, la política Exterior, la política de Defensa y no digamos la reforma de la Constitución. La percepción generalizada es que imperan privilegios fiscales y políticos en favor de los comunidades dominadas por los nacionalismos periféricos frente al resto de España, desplazando el centro de gravedad del poder institucional del Parlamento nacional a la negociación con unos actores muy concretos. Es más, esa sensación de discriminación puede repercutir en un efecto contagio de otras regiones ya tengan actores políticos singulares o no. Sin duda, han sido los partidos independentistas los que han visto reforzadas sus posiciones en sus respectivas regiones y, lejos de retroceder, se han visto legitimados en sus aspiraciones, por lo que se han sentido respaldados para seguir y seguir exigiendo a un Gobierno débil y atado de manos y pies a ellos. Además, institucionalmente también está afectando a tensiones entre muchos órganos como el Consejo General del Poder Judicial, el TS, el TC y la Fiscalía General del Estado y qué decir al principio de igualdad ante la Ley y la Seguridad jurídica.

Por supuesto, esto no le está resultando gratis al PSOE, que si bien le ha servido para alcanzar el poder en Cataluña le ha propiciado un desgaste importante en varias autonomías como Castilla La Mancha, Castilla y León, Andalucía, Aragón, Murcia, Madrid (todavía más) e incluso Comunidad Valenciana, a pesar del balón de oxígeno por la pésima gestión de la DANA por parte de Carlos Mazón.

En definitiva, por todas estas sucesivas rendiciones, es urgente derrotar a la banda de Sánchez y que el nuevo Gobierno se constituya sobre la base de partidos con intereses estatales y no autonómicos ni independentistas, pues que la estabilidad política, económica y social dependa de estos no es más que un regalo a sus intereses que ni tan siquiera repercute en sus ciudadanos regionales.